Campaña 2016 / 17: monitoreo de cultivos de cebolla

El monitoreo de lotes de cebolla comenzó a partir del mes de abril de 2016 con las siembras de cebolla temprana en toda la región productora del Valle Bonaerense del Río Colorado (VBRC).

La evaluación consta de dos etapas, una durante la producción en el campo y otra en la poscosecha. La primera consiste en visitas periódicas a los lotes donde se registra información general del cultivo, como sistema de siembra, densidad, variedad y diferentes aspectos de manejo en relación al control de plagas y enfermedades, fertilización, riego y finalmente tipo y características de la cosecha. En ciertas ocasiones se toman muestras de plantas para corroborar posibles diagnósticos en los laboratorios de fitopatología del INTA y de la UNS. 

La etapa de poscosecha comienza una vez recolectado y apilado el cultivo. Se determina la incidencia de enfermedades en la pila y luego se extraen muestras de bulbos de cada lote, que son acopiadas en un galpón y evaluadas en sucesivas oportunidades. 

En los monitoreos anteriores se corroboró cómo las precipitaciones caídas, principalmente en los últimos 3 meses de cultivo, guardan cierta relación con los resultados de las evaluaciones de los bulbos en la poscosecha. Por lo tanto, en esta campaña y con la colaboración de las tres intendencias de riego de CORFO se colocaron un total de 10 pluviómetros (2 en Pedro Luro, 4 en Mayor Buratovich y 4 en Villalonga) en los puestos de canaleros ubicados en distintas escalas de la red de canales principales, seleccionados según el área monitoreada. Esto permitirá tener un registro más real de las precipitaciones en cada zona.

Datos del actual monitoreo. Finalización de la primera etapa

Se hizo seguimiento a 61 lotes, de los cuales 15 corresponden a cebollas de siembra temprana (de días intermedios) y 46 a cebollas de siembra tardía (de días largos), tanto en sistema de surco como en plano. La mayoría fueron regados por gravedad, aunque también se incluyeron lotes con riego por goteo y aspersión.  

La superficie monitoreada abarca alrededor de 530 hectáreas distribuidas en los partidos de Villarino y Patagones. Representa el 5% de la superficie estimada en la intención de siembra de cebolla para la campaña 2016/17, que surgió de las encuestas a productores organizadas por Corfo y el Departamento de Economía de la UNS, a fin de elaborar el informe anual de Estimación del producto bruto agropecuario de la zona de CORFO Rio Colorado. Según los datos obtenidos, la intención de siembra en el VBRC fue de 9.966 hectáreas, donde el 24% corresponde a cebollas tempranas y el 76% a tardías. El área monitoreada posee una proporción similar entre tempranas y tardías. 

Las semillas utilizadas en las siembras tempranas corresponden en un 60% al tipo torrentinas y el 40% restante son variedades de días largos como Grano de oro y Valuno INTA. En las siembras tardías, el 76% corresponde a la variedad Grano de oro, el 17% a Valcatorce INTA (conocida como Sintética 14) y el resto a híbridos.

De las observaciones a campo se destaca que, durante los últimos meses de desarrollo del cultivo, se registraron en varias oportunidades las condiciones predisponentes para el mildiu (hongo de la hoja). También se observó en algunos lotes la aparición de raíz rosada a partir del mes de enero y la presencia de trips por encima del umbral de daño, relacionada con las bajas precipitaciones de los meses de diciembre y enero.

Los registros de la Estación meteorológica del INTA H. Ascasubi en esos meses son 15 y 8,7 milímetros respectivamente, mientras que las precipitaciones históricas corresponden a 51,5 y 48,5 milímetros. La situación en febrero es diferente, ya que se registraron 111 milímetros, mientras que el promedio histórico es de 57 mm. Además, el 9 de febrero granizó intensamente en ciertas zonas, afectando algunos lotes y ocasionando daños muy importantes, principalmente en aquellos que se encontraban a pocos días de la cosecha.  


Segunda etapa. Primera evaluación de las tempranas

Durante el mes de enero, se recolectaron las muestras de las cebollas tempranas y el 9 de febrero se realizó la primera evaluación poscosecha de esos bulbos.  En solo tres de los quince lotes se encontró un porcentaje inferior al 1,5% de podredumbre blanda de cuello y en ocho lotes la presencia de podredumbre basal (Fusarium spp.) con valores entre 0,5% y 10,5%.  Los porcentajes más altos corresponden a lotes con antecedentes de cebolla, donde la probabilidad de encontrar la enfermedad es muy alta. El resto de los lotes no presentan síntomas visibles de enfermedades hasta el momento. Los promedios en términos generales son 0,2% para podredumbre blanda de cuello y 3,2% para podredumbre basal. En el monitoreo de la campaña anterior, estos valores en la primera evaluación resultaron de 4,4% y 2,1%, respectivamente.

Con respecto a las cebollas tardías, se están recibiendo las muestras para ser acopiadas en el galpón, a la espera del inicio de las evaluaciones de estos bulbos que comenzarán el próximo mes. 

Las instituciones que participan de esta actividad, que inició en 2010 con la epidemia conocida como Pico de agua son: Funbapa, SENASA, INTA H. Ascasubi, CORFO, Consorcio Hidráulico del VBRC, Cátedra de Fitopatología de la Universidad Nacional del Sur (UNS), Asociación de productores de Villarino Sur (APROVIS) y profesionales del sector privado. Cuenta con el apoyo de la Municipalidad de Villarino, a través de los Derechos de comercialización de productos frutihortícolas de Villarino y los productores que brindan sus lotes y aportan toda la información que se registra.