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Criterios básicos para delimitar zonas de manejo ¿de qué depende la rentabilidad de la dosis variable?

Aplicación de dosificación variable, como una de las herramientas de la Agricultura de precisión para el manejo de lotes con variabilidad significativa.

Rentabilidad de la dosis variable

A  simple  vista  un  lote  se  puede  ver  como  “una tabla”  como dicen, pero cuando relevamos con  información  geográfica  con  monitor  de  rendimiento por ejemplo,  nos damos cuenta  de que existe  variabilidad  significativa  aún  cuando  a  simple vista no se identifican las zonas de mayor o menor  rendimiento.  En  otros  casos  se  tienen lotes que son un desastre, con variabilidad que puede  llegar  a  ser  inmanejable,  muchas veces son en estos casos en donde a la  agricultura de precisión  se  le saca  el  máximo  beneficio  con una de sus herramientas denominada Dosificación  Variable  permitiendo  obtener  beneficios  tanto  económicos  como  ecológicos,

  • beneficios económicos: por  ahorro  de  insumos  y  /o  por  aumento  de  la  producción  al  realizar  una  mejor  distribución  de estos sobre el lote,  y
  • beneficios ecológicos: por  la  disminución  de  la  sobreaplicación  de  insumos, impidiendo  que  los  excesos  no  aprovechados por el cultivo contaminen principalmente las reservas  de  agua.

Todas  las  experiencias  llevadas  a  cabo  por INTA  refuerzan  la  afirmación  de   que  la  rentabilidad de la dosificación variable depende de delimitar áreas dentro del lote  en donde los  aportes extras  de  insumos  aumenten  los  ingresos  en una escala mayor a los  costos adicionales que genere  dicho  aporte  y/o,  la  delimitación  de  zonas en donde la reducción en la aplicación de insumos disminuya los  costos en un escala que es mayor a la reducción potencial de ingresos producto  un  menor  rendimiento  de  grano  (Koch, 2004).

Pero  la  escala  del  incremento  de  los  ingresos y  la  reducción  de  los  costos  varían  en  relación con  el  cultivo,  los  insumos  y  sus  precios.  A  modo de ejemplo el maíz es mucho más sensible a la variación de la  densidad de siembra y a la  dosis de  fertilización  especialmente  a  la  fertilización nitrogenada  que  la  soja,  por  lo    que  la  relocalización de insumos  hacia las  zonas más productivas  incrementará  en  mayor medida los  ingresos.

Por otro lado  mientras mayor sea el costo de los insumos a variar mayor es el impacto sobre los ahorros  con  implementación  de  la  dosis  variable.

Además  el  costo  de  la  tecnología  de  dosis  fija con respecto  a la  Dosis Variable también  impacta  dependiendo  esto  de  la  inversión  a  realizar , cabe  destacar  que  muchas  sembradoras  ya salen con el sistema de dosificación variable sin modificar en el costo del implemento  y el costo más  significativo  es  de  muestreo  de  suelos  ya que  para  una  mayor precisión  se  requiere  mayor cantidad  de  este,  siendo  el  muestreo  dirigido  una excelente  herramienta  para  incrementar  la  precisión  de  los  datos  arrojados  por  el  laboratorio.

Siguiendo con  los  resultados  que  se  pueda obtener  con  la  implementación  de  la  dosificación variable,  a  mayor magnitud de  la  diferencia  de rendimiento  entre  las  diferentes  zonas  de  manejo,  mayor posibilidad  de  aventajar  la  dosificación uniforme  convencional  y  por  lo  tanto,  mayor facilidad  de  obtener  ganancias  con  el  cambio  de manejo y por lo tanto mayor facilidad de amortizar  cualquier  inversión  que  conlleve  ese  cambio.

Esto  es  posible  de  medir calculando  el  porcentaje  que  representa  el  rendimiento  de  una  zona con respecto al promedio de todo el lote (Figura 17).  A  modo de ejemplo, en el hipotético caso  de que un lote sea totalmente uniforme, no existen zonas diferenciadas, es decir que la  variabilidad es del 0%, y en un lote  en donde el promedio es de  2000  Kg./ha, una  zona  que  rinde  3000  Kg./ha la variabilidad es de 50%, y si hay una zona de 1000  Kg./ha  la  variabilidad  es  de  -50%.

Si bien actualmente, la  tecnología  de la  dosificación variable es insipiente y por tal, la cantidad de zonas dentro de un lote está dada por la capacidad  de  gestión  y  de  práctica  lo  cual  hoy determina un nivel bajo en la  cantidad de zona delimitadas,  lo  cierto  es  que  mientras más zonas se  delimiten,  más  preciso  será  la  dosificación variable, ya que se delimita una zona y se toma como  homogénea,  esa  misma  zona  posee  variabilidad.
Partiendo de un lote  con variabilidad la dosificación uniforme determinará que en algunas  zonas  se  produzca  sobre  aplicación  y  en otras  subaplicación,  es  decir,  que  en  algunas zonas se aplicará menos de lo que demanda el potencial  de  rendimiento  y  en  otras  zonas  se  aplicará  más  de  lo  que  demanda  (Figura  18).

Al  aumentar  la  cantidad  de  zonas  de  manejo, hasta el límite de la respuesta de la maquinaria, más  ajustada  será  la  curva  de  dosificación  y menor  la  sobre  o  subaplicación  (Figura  19).

También  es  importante  conocer  el  porcentaje de  participación  de  cada  zona  ya  que  puede  que se de el caso de que la proporción de una zona determinada, ya sea de alto potencial o de bajo potencial de rendimiento,  no sea suficiente para justificar  la  dosificación  variable  como  en  el  caso 5-95%  y  95-5%  (Figura  20).

Con  respecto  al  tamaño  y  distribución  de cada  Zona  de  Manejo,  para  cualquiera  de  los casos  posibles  en  cuanto  a  porcentaje  de  participación,  las  zonas  se  pueden  disponer  de  diferente  manera,  y  de  esto  depende  la  dificultad como así también del criterio que se debe tener para la  zonificación. Para un caso en que el lote esté  repartido  en  un  25%  de  la  superficie  con bajo  potencial  de  rendimiento  (color  rojo  de  la figura  5) y el 75 % restante sea de alto potencial de rendimiento  (color  verde de la  figura  21) puede fragmentarse de diferente manera hasta que el  manejo  variable  sea  inviable  (caso  D)  debido  a la  dificultad  operativa  en  zona  pequeñas,  o  por  el contrario  que  por  el  tamaño  y  forma  no  sea  necesario  disponer  de  dosificación  variable,  y  que  permita delimitar con un alambrado virtual la zonas y que la  dosificación se modifique manualmente como  puede  ser  el  caso  “A”.

En  el  caso  “D”  de  la  figura  21,  la  presencia  de restricciones en el suelo (zonas rojas) ocurre en áreas  muy  reducidas,  quizás,  inferiores  a  las posibilidades  prácticas  de  manejo  diferencial, debido a la  insuficiente  velocidad  en el cambio de  una  dosis  a  otra  por  parte  del  implemento, haciéndose más crítico en pulverizadoras por la velocidad en la  que opera, por ejemplo: una pulverizadora que va a 15 Km/h ó 4.16 m/segundo, si  demora 5 segundos  en cambiar  la  dosis necesita  20  metros para  pasar  de  una  dosis  a  otra.

Esto  hace  que  se  requiera  que  la  caracterización se  realice  por  la  frecuencia  de  ocurrencia  de esas restricciones  (Figura  22),  entonces,  se  puede optar por tomar la zona con mayor densidad de  zona  pequeñas como  una  zona  homogénea  y manejarlo como  un  promedio  y  con  respecto  a los  puntos  más  aislados,  obviarlos  realizando una  simplificación.

La  rentabilidad  sin  duda  depende  de  la característica  del  lote  en  cuanto  a  variabilidad tamaño,  forma,  distribución de las  zonas y magnitud de la  diferencia de rendimiento  entre ellas, cotización de los  granos y costo de los  insumos.

Pero el criterio utilizado para dicha delimitación también  determinará  la  ventaja  de  la  dosis  variable sobre la  dosificación uniforme convencional, no existe una receta para la definición de zonas de manejo, si no, que depende de la capacidad operativa y ésta a su vez, lo  definirá el nivel de conocimiento, la práctica y la capacidad de res-puesta  de  la  maquinaria.

Se  puede  obtener  buenos  resultados  aún  sin la compra de equipos sofisticado disminuyendo el nivel de complejidad al simplificar la variabilidad  con  buen  criterio  agronómico,  pero  para  esto, es necesario realizar  un análisis previo utilizando  la  mayor cantidad  de  información  georreferenciada  posible  como  por  ejemplo  cartas  de suelo, imágenes  satelitales, mapas de rendimiento,  muestreo  de  suelo,  etc.

A  medida  de  que  nuestro  conocimiento,  nuestra  práctica  y  la  tecnología  evolucionen,  mayor será el grado de dificultad posible de afrontar al realizar  la  zonificación,  pudiendo  manejar  una mayor  cantidad  de  zonas  por  lote  y  de  menor tamaño,  logrando  mayor  precisión  ajustando cada vez más la  aplicación de insumos  a la  verdadera  demanda  del  lote.

• Ver más información en: Agricultura de precisión y tecnología de gestión de manejo por ambientes

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