Cuencas Rurales: Los Mallines Patagónicos

Maria Victoria Cremona, técnica de INTA en su trabajo a campo

En el marco de las actividades del Proyecto Tecnologías para la Gestión del Agua en Cuencas Rurales, en el sur del país, se lleva adelante la actividad denominada Aplicación de Modelos Hidrológicos de Cuenca para el Estudio de la Dinámica de Agua en los Mallines Patagónicos. Maria Victoria Cremona, técnica de la EEA Bariloche y responsable de la actividad nos cuenta de que se trata.

En Bariloche, provincia de Rio Negro, el INTA estudia la dinámica de funcionamiento de los mallines, proponiendo modelos hidrológicos de balance, evaluando la relación entre el recurso agua y el forraje disponible. En esta entrevista, Maria Victoria Cremona nos cuenta algunos de los detalles de esta actividad.

¿Qué es un mallín?  

Los mallines son pastizales húmedos. Se desarrollan en los fondos de valles y otras posiciones bajas del paisaje. Los mallines reciben aportes de agua superficial y subsuperficial desde todos los puntos más elevados de la cuenca. 

Son un eslabón muy particular de la cuenca:

  • Primero, tienen mucha más disponibilidad de agua que todos los ambientes que los circundan,  y por eso desarrollan pastizales muy productivos en las zonas áridas. Por ejemplo,  en una zona en la que llueven 300 mm anuales se pueden obtener productividades equivalentes a las de pastizales de zonas en donde llueven 1000 mm. En los mallines se generan suelos muy ricos y fértiles. La producción forrajera de estos pastizales es de gran valor para la ganadería de la región. Se estima que producen entre 10 y 20 veces más forraje que las estepas que los rodean y que ocupando un porcentaje pequeño de la superficie (menos del 5%) pueden contribuir con hasta el 40 % de la demanda de forraje.  
  • Segundo, son piezas fundamentales de la regulación del ciclo hidrológico, en el que cumplen un papel muy importante porque amortiguan el efecto de las crecidas y filtran el agua de sedimentos y nutrientes.
  • Tercero, el suelo de los mallines es un reservorio importante de carbono, protagonista clave del cambio climático global.

Además son refugio de una enorme diversidad de organismos. Los mallines configuran también una parte importante del paisaje patagónico: en las regiones en donde se forman (las regiones ecológicas de sierras y mesetas y meseta central) pueden ocupar entre el 1 y 8 % de la superficie.  

¿Qué es un modelo hidrológico?

En general, un modelo es una representación de la realidad. El alcance y la complejidad del modelo dependerá de la cantidad de procesos e interrelaciones que nos interese estudiar. En el estudio de los mallines, usamos modelos hidrológicos de los más complejos, porque tratan de representar la interrelación que existe entre el clima, el paisaje, el suelo, y la vegetación, y sumado a ello, también el accionar del hombre, que siempre modifica algunos de esos componentes. 

Si bien existen modelos hidrológicos que ya han sido desarrollados por muchos autores, entendimos necesario contar con información local. En este proyecto trabajamos para hacer funcionar esos modelos en los mallines y sus cuencas asociadas,  y por otro lado en generar la información que nos falta para que esos modelos nos sirvan para aplicarlos en temas específicos de nuestra región. 

¿Para qué nos sirve este tipo de trabajo? 

En principio para conocer mejor estos ambientes tan valiosos desde lo productivo y ambiental en la Patagonia, y para entender cómo sus componentes interactúan y determinan sus características. 

Nuestra mayor preocupación es entender cómo el uso y el manejo tanto de los pastizales que ocupan la cuenca, como de los mallines propiamente dichos, influye en la sustentabilidad de la producción

Una de las problemáticas que estamos analizando con este enfoque es la de erosión hídrica: Hace unos pocos años en la localidad en donde estamos trabajado, en Comallo (al sudoeste de la provincia de Río Negro) por una lluvia torrencial poco frecuente en la región, y en combinación con la presencia de una gran cantidad de ceniza acumulada por la erupción del volcán Cordón Caulle- Puyehue, se generaron movimientos de enormes cantidades de sedimentos que terminaron depositados sobre cultivos, mallines e incluso predios de casas de las partes más bajas de la cuenca. Con este estudio y el uso de modelos estamos analizando cómo es el comportamiento de esa cuenca frente a un evento de lluvia, como se modifica esa respuesta en función de la intensidad de la misma, y cuáles son las áreas más susceptibles a aportar sedimentos, ya sea por sus características intrínsecas como por el manejo que se hace o se ha hecho de ellas. 

Los modelos de Cambio Climático predicen que en nuestra región este tipo de lluvias torrenciales serán cada vez más frecuentes, por lo que esperamos que los conocimientos que vayamos generando nos sirvan para prepararnos mejor para estos escenarios definiendo áreas en las que se debe prestar especial atención para la conservación.

Otra de las problemáticas que atendemos está relacionada con las cárcavas. El manejo histórico de los mallines ha generado en muchos casos degradación de los mismos con formación de cárcavas. En los últimos años se ha difundido una práctica de restauración con la construcción de pequeños diques y canales que frenan el crecimiento de esas cárcavas y de alguna manera retienen el agua evitando que la misma escurra. 

Éstas prácticas, que en principio se ven como muy beneficiosas para el mallín intervenido, son cuestionables dado que retienen agua que anteriormente llegaba a los vecinos que se encuentran aguas abajo.

En el marco del proyecto y con los modelos, estamos estudiando cómo impactan esas prácticas en el mallín y en la cuenca en la que se aplican. 

Por último, en el caso de Comallo en particular (aunque esto bien valdría para otros arroyos o ríos de la Región Sur de Río Negro) en la parte media de la cuenca se desarrolla un pequeño valle dedicado a la producción de forraje que depende del riego. Toda información que permita predecir con cuánta agua puede disponer el valle para esa producción es  valiosa y para eso también serán muy útiles los modelos. 

¿Con quién se lleva adelante esta actividad?

Esta actividad se comparte entre el Proyecto Regional Territorial Aportes a la Recuperación y Desarrollo Territorial del Semiárido Sur de la provincia de Río Negro, el Programa Nacional de Suelos y su proyecto Degradación, Conservación y manejo de suelos, erosión hídrica y eólica, y por supuesto, el Programa Nacional Agua. En nuestro equipo integramos las herramientas que nos brinda el INTA para darle un abordaje más integral a las problemáticas que nos demanda el territorio.

Además hacemos un trabajo en conjunto a otras instituciones como el CONICET, ya que hay investigadoras en nuestro grupo que pertenecen a esa institución y tienen como sede de trabajo nuestra experimental y que abordan otros aspectos que consideramos fundamentales en el rol que cumplen los mallines como es el ciclo de carbono y el efecto del cambio climático sobre el mismo. 

También participan varias instituciones del medio, como la Dirección Provincial de Aguas que nos provee de datos hidrométricos y climáticos, pero que también será destinataria de la información que generemos para una mejor administración de los recursos hídricos.