Fertilización en maíz. Resultados de experimentos de fertilización con nitrógeno, fósforo, azufre y zinc. Ciclo 2016-17.

Los objetivos fueron evaluar el efecto del Zn, P, S y N utilizando mezclas físicas, químicas y peleteado en la semilla sobre el rendimiento del cultivo de maíz, y evaluar la respuesta a la fertilización nitrogenada.

El aumento del consumo de fertilizantes en la región pampeana tiene relación con su creciente agriculturización. En general la falta de pasturas en la rotación y  la exportación de nutrientes  que con la cosecha se llevan los granos, sin la debida reposición,  determinaron en el tiempo la deficiencia de nutrientes en los suelos. La aplicación de fertilizantes es una  de las prácticas necesarias para ofrecer nutrientes y suplir ese déficit. En el cultivo de maíz es muy factible encontrar respuesta en los rendimientos por la aplicación de nitrógeno (N), pero también a la aplicación de fósforo (P) y azufre (S). El zinc (Zn) es otro de los nutrientes que aplicado vía fertilización mejoró en algunas oportunidades el rendimiento del cultivo de maíz.

En relación al P los resultados de una red de ensayos del INTA  determinó un rango crítico de 12 a 20 ppm,  por debajo del cual hay alta probabilidad de respuesta a la aplicación de fertilizante fosfatado y también que la forma de aplicación, en la línea o al voleo  anticipada,  cuando se utilizan dosis altas, cercanas a reposición, no modificó significativamente el rendimiento del maíz en la mayoría de los sitios evaluados (Barbagelata, 2011).

El Zn es un micronutriente esencial para el crecimiento de los cultivos y debido a la agriculturización se produjo una disminución de su disponibilidad en el suelo. Esta reducción está también asociada a suelos con bajos contenidos de materia orgánica. El Zn se puede aplicar en mezclas físicas, químicas, en forma foliar y también peleteando la semilla.  Resultados de experiencias  del INTA Marcos Juárez aplicando Zn más P y S en las primeras tres formas no mostraron diferencias  en los rendimientos del cultivo de maíz respecto de la aplicación de P + S,  cuando los valores de  Zn en el suelo estuvieron por encima del valor considerado crítico (<1 ppm), excepto en lotes con altos valores de P que a su vez recibieron una fertilización de reposición de P, donde sí hubo respuesta (Gudelj et al., 2000, 2001, 2002). Cuando los valores de Zn en el suelo fueron menores a 1 ppm utilizando mezclas químicas hubo respuesta en dos oportunidades con valores de Zn de 0.6 y 0,65  ppm respectivamente (Gudelj et al., 1998 y 2016)  y no la hubo en otra experiencia donde el valor de Zn en el suelo fue de 0.82 ppm (Gudelj et al., 2005). A su vez un meta-análisis realizado para estudiar la magnitud de la respuesta a la fertilización con micronutrientes en el área pampeana, determinó aumentos del 5.5 y 4.9 % por la adición de B y Zn respectivamente (Salvagiotti, 2014). Deficiencias de Zn podrían presentarse en suelos con alta disponibilidad de P. Varios cultivos han demostrado ser susceptibles al efecto de la interacción Zn-P, altos niveles de uno de ellos puede reducir la absorción del otro (INPOFOS-Manual Internacional de Fertilidad de suelos).

 

Los objetivos del presente trabajo fueron evaluar el efecto del Zn, P, S y N utilizando mezclas físicas, químicas y peleteado en la semilla, sobre el rendimiento del cultivo de maíz, y evaluar la respuesta a la fertilización nitrogenada. Los ensayos se realizaron en Laboulaye y La Carlota.

Descargar archivos de este documento