Historia de la EEA Concordia
El INTA Concordia, con casi 100 años de historia, muestra importante logros en el área de frutales, forestal, y desempeñando una importante tarea en Extensión.
Los comienzos
El año 2007 marca un hecho trascendente en la historia de la Estación Experimental Agropecuaria Concordia: la celebración de sus noventa y cinco años, el día 22 de enero.
Rodolfo Allem refiriéndose a la fundación de la hoy Estación Experimental Agropecuaria Concordia dice lo siguiente:
“Comisionado en octubre de 1911, el entonces Jefe de la Estación Enológica y Profesor de la Escuela de Viticultura de Mendoza, Ing. Agr. José Alazraqui, para que estudiara la situación de los viñedos en Entre Ríos, en la costa del río Uruguay, manifestó a raíz de su viaje, la conveniencia de instalar en Concordia un campo de demostración y de enseñanza para el cultivo de la vid, de los frutales, hortalizas y flores de transformación industrial, indicando como propicia ubicación los terrenos ocupados por la ex-escuela agropecuaria provincial “Tomás Espora”.
La comisión técnica que realizó el Ing. Alazraqui fue dispuesta por el Dr. Lobos, por entonces Ministro de Agricultura de la Nación y como consecuencia de ella se logró la sanción de la ley provincial Nº 2396 del 18 de diciembre de 1911, por la que se cedieron 62 hectáreas con edificios y accesorios donde funcionaba la citada escuela. Esta donación fue aceptada por decreto del Poder Ejecutivo Nacional del 22 de enero de 1912, disponiéndose la fundación de una Estación Experimental de Viticultura y Horticultura del Litoral, quedando al frente de la misma el Ing. Alazraqui, quien en una publicación editada en 1916 realiza interesantes aportes sobre la hoy nonagenaria Unidad del INTA:
“Con esta fundación se ha requerido propender, tanto a los progresos de una rama agrícola-industrial que representa allí capitales valiosos, una suma enorme de labor, energía y constancia acumuladas y que tiene un brillante porvenir en el renglón de las uvas de mesa y otras frutas para el consumo interno y de exportación, como para servir de centro de perfeccionamiento al cultivo de los “citrus”(naranjos, limones, tangerinos, etc.) que abarca una vasta zona en esa parte del país, provocando a la vez el fomento de la horticultura comestible, floral, ornamental, tan propia de las condiciones naturales y económicas de esta zona”.
También recuerda el Ing. Alazraqui que por decreto del 8 de marzo de 1912 quedó fundada definitivamente “La Estación Vitícola-Enológica de Concordia”, la que había principiado a funcionar un mes antes, en vísperas de las vendimias, contribuyendo de esa manera a mejorar notablemente la producción vinícola de ese mismo año, mediante algunas mejoras introducidas en los métodos corrientes de vinificación”.Cabe mencionar que en esta fundación mucho se debe al empeño puesto de manifiesto por el entonces director general de Enseñanza Agrícola de Entre Ríos, Profesor Alejandro Carbó.
En el año 1916, se publica la labor de 4 años y medio de la Estación Enológica de Concordia. En la publicación, el Ing. Alazraqui destaca:
”Hoy sigue aspirando -y entendiendo que es lo que más conviene a la región y al país- a intensificar cada vez más la acción de contacto y de vinculación con los intereses agrícolas generales de la zona. Estimo, en efecto, que el hecho de conseguir que los agricultores e industriales de una región determinada, se convenzan de la facilidad y utilidad inmediata de consultar a la Estación Experimental de su localidad y puedan comprobar que su Director y demás personal técnico, resultan para ellos consejeros útiles y desinteresados, conseguir esto, constituye un paso enorme hacia la utilización material de la experimentación y de la enseñanza agrícolas, en ambientes tan peculiares como lo son las diferentes regiones agrícolas de la Argentina con su característica y variada población de agricultores".
Por otra parte, las explicaciones y lecciones prácticas a pie de obra, que han constituido siempre el medio de difusión de conocimientos usados de preferencia por nosotros, está comprobado que forman el
sistema de mayor provecho inmediato, porque proporciona la verdadera lección asimilable y porque vincula mas al agricultor con el Establecimiento, al inspirarle confianza amplia y duradera en la aplicación de la ciencia a la agricultura.
Las experiencias efectuadas por nosotros en las propiedades de los mismos interesados, así como la vulgarización periódica de los métodos racionales por medio de la prensa y en frecuentes conversaciones, han contribuido también, a mi parecer, a ensanchar en lo posible la acción de los servicios anteriores.
Y ahora que he bosquejado las que llamaré: por “funciones de relación” o “externas” de la Estación Enológica, permitidme que agregue algo respecto a sus funciones de orden interno. Son estos los servicios de “administración”, vale decir el manejo de fondos y la rendición de cuentas, los suministros, la vigilancia y el estricto contralor, las cuentas de cultivos, la correspondencia, los informes técnicos oficiales y relaciones permanentes con la Superioridad, y todos los pequeños detalles de la organización interna. Esta organización, especialmente del punto de vista del contralor del trabajo diario y del movimiento de bienes, ha sido considerado muy acertado por parte de las personas que han tenido la oportunidad de examinarlo; y nos cabe la satisfacción de que muchas innovaciones sobre inventarios, partes diarios, boletines de examen enológico de vino, etc. hayan sido tomados por la Superioridad como modelo.
Acción social. Como final de esta relación, de puro carácter económico, deseo decir dos palabras mas para significar el aspecto de la acción social que también tiene la enseñanza agrícola. Esta acción se desarrolla y puede desarrollarse mucho mas en sus Establecimientos: preparar obreros rurales mas idóneos, mejorar sus condiciones de salud con medidas higiénicas, y sus condiciones morales, inculcándoles mejor conducta y hábitos de ahorros, es contribuir a formar hombres buenos y ciudadanos mas libres. En la Estación Enológica de Concordia, hemos tratado de mejorar la capacidad e idoneidad del trabajador, su constancia y disciplina, su higiene y conducta y hasta cierta tendencia al ahorro, usando como medios: el aumento paulatino del salario y gratificaciones periódicas a los mas aptos y bien dispuestos; una sana y abundante alimentación y habitaciones higiénicas; la asistencia médica así como la ayuda moral y material en caso de enfermedades o desgracias.
De todo esto, buen número de ellos se muestran gratos, modificándose favorablemente. Es una acción simpática en la cual nos hemos empeñado con todo entusiasmo. Sé que muestra aspiración puede tacharse de ilusoria, de utopía (vulgo chifladura). Pero cuantas grandes cosas han nacido al calor de una bendita utopía. Así es que por poco que consigamos en estos afanes, aliviando penas y mejorando al individuo, habrán quedado satisfechos nuestros deseos, y habremos contribuido, tal vez con una insignificante molécula a la obra básica y permanente de cohesión nacional y de solidaridad humana”.
El ex-secretario de la Dirección General de Enseñanza Agrícola de la Nación, Sr. Allem informa que esta Estación Enológica funcionó bajo dicha denominación hasta 1917 y a partir de 1918 pasó a llamarse Estación Agronómica.
Dice Allem en un informe: "Por gestiones empeñosas del Ministerio de Guerra que vencieron la resistencia de la Dirección General de Enseñanza Agrícola por desprenderse de parte de la propiedad, se obtuvo la Ley Provincial Nº 2303 del 27 de setiembre de 1923, por la que se autorizaba la cesión de cinco manzanas para construir un cuartel de caballería".
En otro informe, esta vez preparado por el Ing. Banfi en 1950, se da cuenta que en 1928 la citada unidad comenzó a tener una definida orientación citrícola por lo que pasó a llamarse Estación Citrícola de Concordia y en 1948 incorporó a su jurisdicción, una dependencia de Colonia Yeruá, en la cual se cumplían tareas afines y que pasó a denominarse Sub-Estación Experimental.
Creado el INTA el 4 de diciembre de 1956, se incorporó a su estructura esta Unidad con la denominación de Estación Experimental Agropecuaria Concordia. En 1962 fue adquirido un campo de 200 has a la Sociedad Rural de Concordia, en Estación Yuquerí, comenzándose inmediatamente con la implantación de cítricos. Ya en 1964 se adquiere a la misma vendedora el resto de lo que es hoy la EEA, dándose inicio a la construcción de modernas instalaciones y en 1966 se procede a la transferencia de todos los servicios, para dejar de ser conocido como Campo “El Cerrito” y transformarse, con el devenir del tiempo, en la EEA Concordia.
Algunos logros
En el Área Frutales:
- Elaboración del Protocolo de Producción Integrada de Cítricos.
- Colección del Banco de Germoplasma de Cítricos con 982 accesos.
- Laboratorio de Protección Vegetal y Biotecnología habilitado como el 1er laboratorio oficial de certificación por el INASE y el SENASA para el diagnóstico de enfermedades para plantas cítricas de vivero y/o sus partes.
- 160 variedades comerciales de copa y portainjerto con identidad genética y sanidad controlada.
- 40 variedades integran el Programa Nacional de Certificación de Material de Propagación de la SAGPyA.
- Distribución de material multiplicado en el CIR 1.200.000 de yemas desde su inicio. En 2005: 260.000 yemas. Se estima que el 70% del material multiplicado en los viveros inscriptos en el NEA es de origen INTA.
- Semillas de portainjertos certificada, producida y comercializada en 2005: 490 kg., (65% de trifolio). Equivale a 1.200.000 plantines (3.000 ha anuales de plantación).
- Provisión de material in vitro de arándano, zarzamora y frambuesa a laboratorios de cultivo nacionales y del Uruguay y viveros durante los años 2005 y 2006.
En el Área Forestales:
- 700 kg de semillas de Eucalyptus grandis comercializadas durante el período 1997-2005.
- Promedio anual comercializado: 80 kg., suficiente para implantar unas 15.000 ha, que es la superficie anual de plantación con eucaliptos actualmente estimada para la Región Mesopotámica.
- Producción clonal de Eucaliptos: se han generado más de 200 clones de E. grandis, incluyendo híbridos interespecíficos.
- Inscripción ante el Registro Nacional de Cultivares y el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares del INASE de los primeros 10 clones de E. grandis en el país.
En el Área Extensión:
- Sede de Jornadas tradicionales (Citrícola y Forestal).
- 4 Boletines Electrónicos con 4.500 suscriptores.
- Trabajo con 300 PyMES a través de CR - GISER.
- Trabajo con 120 familias dentro del PROFAM.



