Maíz: mal de Río Cuarto
En Argentina la enfermedad más importante del maíz hasta el presente es el virus Mal de Río Cuarto. La misma, puede ocasionar daños considerables en el rendimiento de los cultivares de este cereal, no solo por las enormes pérdidas económicas que ocasiona, como las correspondientes a la campaña agrícola 1996/97 de alrededor de 120 millones de dólares, sino, también por la continua difusión alcanzada en el país.
El virus Mal de Río Cuarto (MRCV) se trata de un Reovirus, (Reoviridae), género Fijivirus. La presencia de esta etiología está directamente relacionada con la de su principal vector, Delphacodes kuscheli, aunque no se descarta que otras especies de delfácidos presentes en la región maicera Argentina puedan dispersar la enfermedad como Delphacodes haywardi, Delphacodes tigrinus y Toya propinqua descriptos recientemente como vectores experimentales de la enfermedad, los que podrían actuar como transmisores en forma natural incrementando las posibilidades de difusión de la virosis. Estos delfácidos se alimentan de una importante diversidad de gramíneas a las que transmiten la virosis y actúan como hospedantes alternativos naturales. El virus de MRCV ha sido detectado en 32 especies reservorios cultivadas y malezas silvestres.
Resultados en San Luis
Con el objetivo de determinar la incidencia de esta enfermedad en el cultivo de maíz en San Luis, desde hace 4 años se realizan muestreos en diferentes unidades fisiográficas, siendo tres de ellas las de mayor superficie sembrada con maíz: 1)Zona San Pablo, ubicada dentro del Valle del Conlara comprendiendo el Oeste de las sierras de San Luis y al Este de las Sierras Comechingones; 2)Zona Villa Mercedes, ubicada en la planicie medanosa semiárida, comprendiendo la porción Centro-Sur Este de San Luis y 3) Zona Nueva Galia, ubicada en la planicie semiárida del caldenal comprendiendo el Sur-Oeste de San Luis.
Se muestreó entre Octubre de 2001 y Octubre de 2002 recolectando muestras vegetales e insectos en las tres Unidades Fisiográficas mencionadas. Las muestras vegetales se llevaron al laboratorio y fueron analizados mediante pruebas serológicas (DAS-ELISA), con empleo de antisuero para MRCV obtenido en IFFIVE-INTA y los insectos se trasladaron al laboratorio para la posterior identificación, cuantificación de delfácidos y cálculo de abundancia y presencia.
Resultados: Virosis en maíz
En la zona San Pablo fue detectada la presencia del virus en maíz en los meses de Noviembre, Diciembre, Enero, Marzo, Abril y Mayo con diferentes niveles de infección que fluctúan en valores medios entre 1,6 y 9,04 % (Figura 1).

Figura 1. Variación del porcentaje de incidencia del virus (MRCV) en maíz en 1 año de muestreo en la zona San Pablo.
En la zona Villa Mercedes fue detectada la presencia del virus en maíz en los meses de Diciembre, Enero, Marzo, Abril y Mayo con niveles de infección que fluctuaron entre valores medios de 7,4 y 20,7 % (Figuras 2).

Figura 2. Variación del porcentaje de incidencia del virus (MRCV) en maíz en 1 año de muestreo en la zona Villa Mercedes.
En la zona Nueva Galia fue detectada la presencia del virus en maíz en los meses de Diciembre, Enero, Marzo, Abril y Mayo con diferentes niveles de infección registrándose valores medios entre 2 y 12,6 % (Figuras 3).

Figura 3. Variación del porcentaje de incidencia del virus (MRCV) en maíz en 1 año de muestreo en la zona Nueva Galia.
Comunidad de Delphacidae
Los muestreos de Delphacidos arrojaron densidades poblacionales variables en los sitios de muestreo. Se cuantificó la presencia de Delphacodes kuscheli, vector natural del virus y las especies Delphacodes haywardi y Toya propinqua, vectores experimentales del virus calculándose la abundancia, definida como la cantidad máxima de un individuo en los muestreos realizados y la presencia, definida como la cantidad de veces que aparece un individuo a través de todos los muestreos realizados de estas especies en las tres unidades consideradas (Figuras 4 y 5).

Figura 4. Abundancia de vectores del MRCV.

Figura 5. Presencia de vectores del MRCV
Detección de reservorios naturales
Se detectó la presencia del MRCV por DAS-ELISA en diferentes hospedantes alternativos, con valores de incidencia variables para cada unidad fisiográfica registrándose en la zona San Pablo la presencia del virus en 3 especies, con valores máximos de hasta un 10 % de incidencia en Sorghum halepense (sorgo de alepo); en la zona Villa Mercedes se detectó el virus en 6 especies con valores máximos de hasta un 22 % de infección en Bromus brevis (cebadilla criolla) y Triticum aestivum x Secale cereale (triticale) respectivamente y en la zona Nueva Galia se detectó a 4 especies con valores máximos de hasta un 10,5 % de infección en Bromus brevis (cebadilla criolla) (Tabla 1).
Hospedantes | San Pablo | V. Mercedes | Nueva Galia |
Secale cereale (centeno) |
| 6 |
|
Triticum aestivum x Secale cereale (triticale) |
| 9 - 22 |
|
Sorghum halepense (sorgo de alepo) | 2 - 10 |
|
|
Bromus brevis (cebadilla criolla) |
| 22 | 10,5 |
Poa ligularis (pasto hilo) | 2,5 | 14 | 2,5 |
Setaria cordobensis (cola de zorro) |
| 6 |
|
Digitaria sanguinalis (cebadilla criolla) | 4,5 |
|
|
Cenchrus pauciflorus (roseta) |
| 16 | 2,5 |
Chloris sp (cloris) |
|
| 4,5 |
Discusión y conclusiones
Se registró un comportamiento diferencial de la incidencia del virus del Mal de Río Cuarto en maíz en las tres áreas muestreadas, zona San Pablo, Villa Mercedes y Nueva Galia. La zona Villa Mercedes, probablemente debido a su ubicación en el área endémica de la enfermedad es la zona que presenta los mayores porcentajes de la virosis, ya que se registró un valor máximo de hasta un 45 % de infección en marzo, le sigue San Pablo con valores máximos de un 20 % registrado en noviembre y finalmente Nueva Galia presenta valores máximos de incidencia del 24 % en diciembre.
Las tres especies de delfácidos mencionadas como trasmisoras del virus muestran un comportamiento heterogéneo también ya que la especie de mayor abundancia es Toya propinqua, seguida por Delphacodes kuscheli y finalmente Delphacodes haywardi, sin embargo la especie de mayor presencia es Delphacodes kuscheli, le sigue Toya propinqua y finalmente Delphacodes haywardi. En cuanto a las malezas se registró una media de hasta 13,75 % de infección y valores máximos de hasta un 22 % de infección en Triticale (Triticum aestivum x Secale cereale) en la zona Villa Mercedes; en el área San Pablo se registró un porcentaje medio de infección de 5 %, con valores máximos de hasta un 10 % en Sorgo de Aleppo (Sorghum halepense) y en el área Nueva Galia se registró una media del 3 % de infección y un valor máximo de hasta 10,5 % en Cebadilla criolla (Bromus brevis).
Se destaca que en años de infección moderada, como es el 2002, en Villa Mercedes, parte del área endémica, la infección puede alcanzar hasta 45 % de incidencia en maíz, lo que hace prever que ésta enfermedad si las condiciones le son favorables, en cultivares suceptibles puede ocasionar graves pérdidas en los rendimientos. Los resultados permitieron concluir que las malezas estarían representando un importante rol en la epidemiología ya que se registra la incidencia del virus con porcentajes elevados en algunas especies lo que implica que el inóculo está presente en forma importante para ser luego dispersado a los cultivos de maíz donde magnificará los daños en la producción de este cereal.



