Recomendaciones para el uso de guanos y desechos orgánicos, como abonos para la huerta

Los guanos pueden transmitir enfermedades a las personas a través de parásitos o bacterias (hidatidosis, salmonelosis), por lo cual no se deben utilizar como tales, sobre la tierra de cultivo.

Los guanos aportan buena calidad de nutrientes, pero deben ser compostados (proceso de transformación), para ser utilizados como abono. Solo se pueden usar sin transformar si se entierran a 40cm.

Los desechos orgánicos de la cocina siempre se deben compostar para que se transformen en abono, cuando se depositan en la abonera, junto a otros componentes, se deben cubrir con tierra o material seco (pastos, hojas),
para que no sean fuente de atracción de insectos y roedores.

La utilización de guanos y desechos orgánicos sin compostar, en suelos de cultivos, no solo es un riesgo sanitario para las personas, sino que también favorece el desarrollo de plagas y enfermedades en las plantas. Además
estos productos sin descomponer provocan un desequilibrio en la actividad del suelo y los nutrientes no pueden ser aprovechados por las plantas.

Un abono está listo para ser utilizado directamente en los suelos de cultivo, cuando tiene olor agradable y ya no se distinguen los componentes originales.

Se deben adquirir buenas prácticas de higiene al manipular guanos y restos orgánicos: usar guantes, lavarse las manos, limpiar prendas, calzados y herramientas, que hayan estado en contacto con los mismos.