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Verticilosis del Olivo

Verticillium dahliae es un hongo polífago, que habita en el suelo, responsable de marchitamientos y declinamientos en numerosas especies. Es el causal de la “verticilosis”, del olivo, llamada comúnmente por los productores parálisis parcial” o de “pardeo del olivo”.

Síntomas: El patógeno induce marchites súbita de una o varias ramas durante el verano, cuyas hojas se mantienen adheridas. La marchites se extiende sucesivamente a otras ramas, hasta producir la decrepitud del árbol.

El hongo muere en la parte aérea de los olivos durante el verano, pero permanece viable en la raíz.

Las infecciones recurrentes se deben a la reactivación del hongo desde la raíz o a nuevos ataques iniciados por los microesclerocios que son los órganos de resistencia del hongo. Los microesclerocios perduran viables en el suelo al menos 20 años y pueden germinar repetidas veces

Su mayor densidad se encuentra entre 15-30 cm de profundidad y en menor concentración se los detecta entre los 70-80 cm.

Diseminación. La presencia de V. dahliae en los suelo se asocia al empleo de cultivos intercalares susceptibles al hongo (algodón, tomate y numerosas hortalizas), o implantación de plantas infectadas, restos de rastrojos infectados o de suelo con microesclerocios llevados por viento y/o agua.

Recomendaciones:

Teniendo en cuenta además que su diseminación, se produce entre otras formas por medio de las hojas, se aconseja poner hincapié en el manejo de los restos de poda de plantas afectadas para evitar la diseminación de la enfermedad. Se recomienda podar y quemar los restos de poda y hojas caídas "in situ".

Medidas preventivas

Si se realiza una plantación nueva, establecer en suelos libres de patógenos.

Utilizar plantines libres de patógenos.

Emplear cultivares tolerantes o resistentes.

Desinfectar las herramientas de labranza, herramientas utilizadas en la poda.

No establecer cultivos huéspedes intercalares

Destruir los restos infectados de plantas enfermas

Reducir los laboreos.

Controlar las dosis de riego (primavera-verano)

Evitar la aplicación de dosis “excesivas” de compuestos nitrogenados.

Control: Los esfuerzos para eliminar el hongo de los suelos infectados han incluido prácticas como solarización, incorporación de Nitrógeno, y/o de substratos alternativos para el hongo (guanos, aserrín, harina de huesos, etc.), aplicación de fungicidas al suelo, inyecciones de Funguicidas aplicadas en el tronco. Sin embargo, estos tratamientos no logran evitar en forma rotunda las reinfecciones anuales del hongo.

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Ficha del contenido
Temas
Unidades
Áreas geográficas alcanzadas
Publicado en el sitio
01 de Diciembre de 2011
Publicado originalmente
02 de Octubre de 2008
Palabras clave
Sanidad vegetal, Olivo, Producción vegetal