Finalizó la II Conferencia Panamericana sobre Sustentabilidad en Biocombustibles y Bioenergía

Las principales conclusiones destacan cómo alcanzar las metas mundiales de desarrollo sustentable, la promoción de la bioenergía, y la indivisión entre producción y sustentabilidad, entre otros.

Martes, 20 Septiembre, 2016

Durante el cierre de la  “2da Conferencia Panamericana RCN sobre Sustentabilidad de Biocombustibles y Bioenergía”, Jorge Hilbert del Instituto de Ingeniería Rural del INTA, David Shonnard y Bruce Dale de la Universidad de Michigan, junto a Kline Keith del Oak Ridge National Laboratory,  destacaron algunos puntos relevantes del tema sobre la base de lo tratado en ocho sesiones específicas y dos conferencias centrales llevadas a cabo por Bruce Dale de Michigan State University y Glaucia Souza de la Universidad de Sao Paulo, Brazil.

En primer lugar, los especialistas consideraron que para alcanzar las metas mundiales de desarrollo sustentable, “la moderna bioenergía derivada de la captura y transformación de la energía solar mediante la fotosintética es fundamental”. La biomasa tiene un gran potencial para superar la “pobreza energética”. Para ello debe incrementarse su uso en escala pasando de los 23 a los 93 EJ a nivel mundial.

En este sentido, “la aceptación y promoción de la bioenergía esta íntimamente ligada a la Comunicación hacia los ciudadanos. Una correcta percepción pública sobre sus bondades y beneficios en relación a las alternativas fósiles es fundamental”.

Durante la conferencia se destacó que “la sustentabilidad ha pasado a transformarse en un aspecto indivisible de la producción y uso de la bioenergía moderna” y “debe diferenciarse la explotación de biomasa tradicional ligada a la destrucción del ambiente y los recursos naturales, de la moderna bioenergía que permite obtener una diversidad de beneficios y servicios ambientales al mismo tiempo que incrementar las oportunidades de empleo y crecimiento económico”. 

Existe una urgente necesidad de incrementar la superficie de captura solar sobre la superficie terrestre aumentando de ese modo la producción de biomasa en todas sus formas. Con el objetivo de cumplir las metas del milenio y los compromisos de la COP Paris... “cultivos de cobertura y adecuadas rotaciones se plantean como alternativas de crecimiento”. De acuerdo con los expertos “nos enfrentamos con una nueva revolución de productividad de biomasa y su transformación mediante el mejoramiento de plantas C4. Sin embargo para mantener una producción sustentable a lo largo del tiempo se deben implementar medidas y sistemas de monitoreo y estudio sobre los agro ecosistemas”. 

La baja densidad energética y la alta dispersión geográfica imponen grandes desafíos a la producción, transporte y logística. Por eso “la asistencia satelital y los sistemas de información geográfica es fundamental para alcanzar un desarrollo sustentable de diferentes formas de biomasa”.

Siguiendo a los especialistas, “la bioenergía genera múltiples impactos con beneficios económicos, ambientales y sociales que deben ser medidos y monitoreados en el tiempo. Es necesario realizar estudios de carácter sistémico y holístico con consideraciones Sitio específicas de manera de poder contemplar la afectación de pluriproductos, plurimercados y multirequerimientos”.

Por otra parte, “existen razones políticas, estratégicas y económicas detrás de toda medida de fomento de la bioenergía y los biocombustibles por los diferentes países. Tanto los consumidores como los productores de todas las escalas deben ser tenidos en cuenta incluyendo al sector de productores agropecuarios”.

Por último, destacaron que los estándares y esquemas de certificación son útiles para fomentar la sustentabilidad en la producción y transformación de biomasa. “Sin embargo no siempre logran mejorar la sustentabilidad”. Estos esquemas deben evolucionar teniendo en cuenta las particularidades del sector agropecuarios como la posibilidad de poder ser implementados por actores de todos los tamaños y Recursos. “Los esquemas de certificación deben ser prácticos, adaptados al funcionamiento de los agros ecosistemas y accesibles contemplando demandas y requisitos de los países consumidores y productores”. 

Concluyeron afirmando que “se están produciendo mejoras en los biocombustibles de todas las generaciones con positivas externalidades que deben ser profundamente estudiadas y promovidas. Las mejoras en las tecnologías ligadas a la bioenergía en toda la cadena de producción y transformación están produciendo impactos económicos, ambientales y sociales positivos. Los correctos incentivos en todas las generaciones de biocombustibles generaran mejoras en los tres pilares de la sustentabilidad a largo plazo”.