Las napas y las rotaciones en la fiesta del trigo

Dos profesionales del INTA Rafaela participaron el viernes 27 de enero con sus disertaciones en la Fiesta Provincial del Trigo que se realizó en San Genaro. El geólogo Rubén Tosolini se refirió a los anegamientos y el ascenso del nivel freático en el centro de Santa Fe como un aporte para comprender la situación actual. Por su parte, el ing. Gustavo Almada abordó las rotaciones de cultivos como un factor clave para recuperar la salud de nuestros suelos.

Martes, 31 Enero, 2017

Tosolini reseñó cual fue la evolución de las napas y su relación con las precipitaciones, de mayor magnitud en los últimos años y en particular el evento de abril de 2016, que superó el volumen de agua que pueden escurrir los canales para aliviar la situación.  Explicó cuál es el comportamiento de la napa freática, en particular su rápido ascenso ante precipitaciones abundantes y lo difícil que es lograr su descenso. Respecto de la evacuación de los anegamientos planteó la dificultad de hacerlo en un paisaje de llanura como el que caracteriza a Santa Fe y en este sentido, si bien los canales son una alternativa para mitigar el problema, la solución exigiría la construcción de una cantidad muy grande, lo que resulta inviable. Lo viable, según el geólogo, es que las redes de caminos rurales actúen como canales secundarios, y para esto es indispensable su mantenimiento, la limpieza de cunetas y la colocación de alcantarillas. Los canales solo sirven para deprimir la napa que se encuentra a pocos metros de las márgenes del mismo. Ante un problema de esta magnitud, se impone la necesidad de trabajar en conjunto (organismos públicos nacionales, provinciales y municipales, instituciones de ciencia y técnica como el INTA y las universidades, etc.) para diseñar estrategias capaces de abarcar y comprometer a todos en la resolución del problema.  

El Ing. Almada abordó el tema del rol del trigo en las rotaciones como factor clave en la mejora de la salud del suelo. En su exposición planteó inicialmente un diagnostico que evidencia el fuerte crecimiento del área ocupada por cultivos agrícolas en el departamento San Martin (Santa Fe), liderado por la soja, cultivo que pasó de ocupar 120.000 has a inicios de la década de los 80 a las casi 270.000 de la campaña 15/16. Manifestó que en los últimos años hubo casi 300.000 has con cultivos que solo ocuparon el suelo durante 6 meses con un consumo de agua de aproximadamente 550 mm en contraposición a los 1100 mm anuales que precipitaron en las ultimas cinco campañas. “Esta falta de rotaciones, sumada al tránsito de maquinarias y el pisoteo de los animales en los establecimientos ganaderos intensificados generó compactaciones de suelo, desbalance en el uso de los nutrientes y aparición de malezas resistentes a los herbicidas lo que hace que sea cada vez más costoso su control” dijo Almada. En otro momento de la charla, compartió con los asistentes las principales características físicas y químicas de un suelo saludable aportando información sobre cuáles serían las prácticas a seguir para mejorar la salud de los suelos, poniendo especial énfasis en la recuperación de la porosidad para mejorar el desempeño de los cultivos.  En este marco, la rotación aparece como elemento central, tanto por el aporte de rastrojos de distinta calidad como por las raíces de diferentes morfologías con las que los cultivos exploran el suelo y rompen las compactaciones. Otro punto muy importante es que al rotar cultivos se rotan también los principios activos de los herbicidas y se les plantea competencia por luz y nutrientes a las malezas, constituyéndose en una estrategia muy válida para luchar contra la resistencia.

La inclusión de cultivos de cobertura es otra de las bondades para los sistemas agrícolas, sobre todo por su aporte de carbono y en el caso particular de la vicia, de nitrógeno al suelo.

“La situación de napas altas, que es un común denominador de toda la zona, representa una oportunidad para desarrollar el doble cultivo -trigo/soja, Trigo/maíz, colza/soja, etc- ya que hay agua para ambos cultivos y ambos contribuirían a disminuir el nivel de la freática” remarcó Almada.

La reincorporación del trigo en la estrategia de rotaciones es fundamental por la calidad de su rastrojo, sus raíces y también porque permite diluir los costos de los controles de malezas, el alquiler de los campos, los costos fijos de las estructuras productivas, entre otros beneficios. “Hay una buena oportunidad para el trigo y hay que aprovecharla” finalizó el jefe de la Agencia de Extensión Carlos Pellegrini del INTA.