Nueva guachera y tecnología de punta en el tambo del INTA Manfredi

Recientemente su pusieron en funcionamiento en el tambo instalado en la estación experimental del INTA Manfredi y perteneciente a la Asociación Cooperadora de esa unidad, mejoras relacionadas con el manejo de las terneras, más específicamente una guachera y un surtidor automático de sustituto lácteo y la incorporación de collares detectores de celo en las vacas adultas que se encuentran en producción.

Lunes, 20 Marzo, 2017

 

Guachera

La guachera colectiva cuenta con una parte cubierta y una descubierta. Los dos espacios están divididos en 10 corrales de 4 x 4 metros cada uno.

“De los 10 corrales, al número 1 lo dividimos en jaulas donde ponemos a las terneras recién paridas, las hacemos calostrar bien y además aprenden a tomar leche en la tetina del balde y una vez que están en condiciones de pasar al corral más grande y compartir con las demás terneras las pasamos; este manejo además sirve para que el guachero tenga un control más eficiente y directo con cada animal para saber si toma bien, si está bien de estado de salud, etc. Otro corral hace las veces de enfermería, punto importante en este sistema ya que las terneras al ser chicas tienen sus defensas bajas, por lo cual cuando se ve que alguna ternera tiene algún problema de salud la apartamos para tratarla. Los otros corrales sirven para un manejo colectivo, vamos armando grupos de 10 terneras y sirven para que compartan y se relacionen socialmente. A cada corral se le incorporaron baldes con tetinas, donde se les da un sustituto lácteo 2 veces por día y además un comedero colectivo”, Lionel Cantone, responsable técnico del tambo.
                     

A medida que las terneras van creciendo, cuando cumplieron 60 días, se las ubica en el patio de 4 metros de ancho por 40 de largo y además les saca la toma de leche. Desde los 60 a los 120 días existe un mayor control, una crianza más confortable y se le brinda mayor bienestar al animal. Luego de los 120 días se traslada a las terneras a un sector donde están identificadas por edad y peso para que haya precisión en la cantidad de alimento que se les provee.

Por otro lado, para proveer del sustituto lácteo necesario, la Cooperadora del INTA Manfredi ha incorporado un surtidor autopropulsado de origen israelí, fácil de usar y práctico para el operario. La máquina se puede programar con la temperatura del alimento y la cantidad deseada a proveer del sustituto.
                    

En cuanto al objetivo de calostrar a las terneras, es para que tomen la cantidad necesaria y en momento justo. Además le sacamos el calostro a la madre ya que la ternera no puede sacar por sus propios medios la cantidad que posee la madre, debido a que no tienen la capacidad de tomar mucha cantidad; además nos da la tranquilidad que vaciamos la ubre de la vaca y evitamos problemas a futuro y además reactivamos su vida como productora”, continuó Cantone.

Las terneras entran en servicio entre los 12 y 14 meses, tienen 9 meses de gestación y entre los 24 y 26 pueden tener su primer parto, esto permite que las terneras comiencen a producir a los 24 o 25 meses.

Collar detector de celo

El tambo además ha incorporado otra tecnología, en este caso alemana; se trata de collares de detección de celo y rumia. Los collares hacen reporte de salud de las vacas por un lado, lo que facilita el saber que animal puntual tiene un problema y no tener que revisar el plantel completo. Por su parte el detector de celo facilita saber que vaca esta en celo y no tener que detectar a campo que animal esta en ese proceso, además cuenta las horas que el animal esta en celo y el momento justo cuando se tienen que inseminar. En resumen, la incorporación de este tipo de tecnología permite un salto en la eficiencia del establecimiento.  

El tambo de la experimental Manfredi tiene 230 vacas en producción con un promedio de 32 litros por día promedio de vaca por año.