Taller de Alimentación Saludable en Las Cuevas

En el Centro Integrador Comunitario de Las Cuevas se realizó un Taller de Alimentación Saludable organizado por el Pro Huerta Agencia de Extensión Rural de Diamante, destinado a alumnos de las escuelas primarias nº 22 de Las Cuevas y nº 50 de Costa Doll. Ambos establecimientos educativos tienen talleres de huertas escolares.

Lunes, 19 Junio, 2017

La Ing. Agr. Luciana Zapata es profesional del INTA Pro Huerta en la Agencia de Extensión Rural del INTA Diamante. Explica “en el marco del taller de huerta escolar planificamos una capacitación por semestre. Proponemos actividades que nos permitan integrar el trabajo de la huerta con los alumnos y sus familias. Además de las directoras de las escuelas se sumaron a este taller algunos padres.  

   

Es muy importante que los niños desde edades tempranas incorporen en sus dietas frutas y verduras, alimentos saludables para que de adultos estos hábitos perduren. Lo que promocionamos es lo que plantean los nutricionistas este último tiempo, la mitad del plato tiene que estar ocupado con frutas y verduras. Parte de una mejor alimentación proviene de la huerta familiar, por eso insistimos en la importancia de que las familias hagan sus propias huertas. Contamos con el apoyo de una fundación que está colaborando en estos talleres de huerta, la Fundación Irupé, de origen alemán. A través de ellos podemos integrar las tareas en la comunidad”.

 

La docente Andrea Costa, Directora de la Escuela nº 22 de Las Cuevas, comentó “en nuestra escuela hace más de 4 años que realizamos el taller de huerta. Esta capacitación de hoy nos sirve para explorar de qué manera los niños de la zona se alimentan y qué pueden mejorar a través de la alimentación. La capacitación es muy valiosa porque la aplicación práctica de los niños es inmediata, además de actuar ellos como agentes multiplicadores en sus hogares. Lo que los niños aprenden en el taller se hace extensivo a las familias. En estas zonas el acceso a determinados alimentos se hace más difícil por eso se promueve desde el INTA y el Pro Huerta la realización de las huertas en los mismos hogares, obtener los productos en sus propias huertas, llevarlos a sus cocinas y que sea la base de su alimentación. Estos talleres sirven para que los niños aprendan a trabajar la tierra, a diferenciar los vegetales, las fechas de siembra. Y cuando obtienen los productos de la huerta, cómo llevarlos en las distintas preparaciones a sus mesas”.


Silvia Stang, Directora de la Escuela nº 50 de Costa Doll, señaló respecto del taller “han sido muy entretenidas las actividades propuestas para este día. En nuestro caso trajimos al taller a varias mamás y a la cocinera de la escuela para que participen, y les ha resultado muy provechoso. En Costa Doll las familias tienen el hábito de la huerta, tenemos entre 15 y 20 familias que están haciendo huertas en sus terrenos.

 



De izq. a derecha: Andrea Costa y Silvia Stang

Quizás no están utilizando todas las semillas del kit que entrega el Pro Huerta  pero poco a poco lo van logrando. Lo que más les cuesta incorporar en la alimentación son las legumbres. Gracias al INTA y al Pro Huerta estas familias reciben también los pollitos  para asegurar la producción de huevos y carne”.

 

La Lic. en Nutrición Claudia Mariela Secchi es docente de la Carrera de Nutrición de la Universidad Adventista del Plata y profesional del Centro de Salud de Las Cuevas. “Desde el año 2013 venimos trabajando con el INTA y el Pro Huerta en los talleres de huerta. Lo interesante de este tipo de capacitaciones es que los niños aprenden de alimentación saludable a través del juego. Este es el primer año en que participan los alumnos de la carrera en nutrición de la UAP de la cátedra Programación en Nutrición. Previo a la planificación de las actividades del taller los alumnos de la UAP, orientados por sus docentes, realizan encuestas en la comunidad para poder tener un diagnóstico de cuál es la situación alimenticia de los alumnos. Divididos en cuatro grupos los niños realizaron la receta de cocina que iban a consumir, teniendo en cuenta que la preparación tiene que ser saludable. Hubo una activa participación. 

 

 

Hicieron galletitas de avena, tartaletas con frutas, panes saborizados y unas hamburguesitas de lentejas. La idea es que ellos desde pequeños tengan el contacto con los alimentos, aprendan sus texturas, colores y sabores. Como  son preparaciones que ellos mismos realizaron las quieren probar. El objetivo es que aprendan a realizar las recetas, las lleven a sus hogares y así sus familias las puedan incluir en la dieta”.

 

Juan Pablo Gauna, Paola Alcivar, Agustina Merello y Aldana Kilogran son los estudiantes de la carrera de Nutrición de la UAP que desarrollaron el taller de alimentación saludable.

“Fue muy bueno ver interactuar a los niños con nosotros en lo que hace al tema de la alimentación. Ver su curiosidad por aprender, los diferentes conocimientos que tienen respecto a uno u otro alimento”, señaló Juan Pablo.

“Nos sorprendimos gratamente porque pensábamos que los niños tenían conocimientos muy vagos sobre el tema de alimentación pero al momento de consultarles, en ciertas áreas, tenían muy buena información. A través del juego completaron esos conocimientos y se divirtieron mucho. Aprendieron jugando” indicó Paola.

   

De izq. a derecha: Paola Alcivar, Juan Pablo Gauna,

Agustina Merello y Aldana Kilogran

"Fue una experiencia muy gratificante porque es una oportunidad que nos dio la universidad de ver otras realidades en cuanto a la nutrición humana” expresó Agustina.

“Es muy positivo ver cómo los niños tienen tantas ganas de aprender, nos motiva a seguir formándonos en nuestra carrera, poder enseñarles y brindarles nuestros conocimientos, poder aplicarlos y ver otras realidades” dijo Aldana.

 

Ricardo Müller es docente de huerta de la escuela nº 50 de Costa Doll. “El taller fue muy interesante  porque los chicos aprendieron cómo comer sano a través de distintos juegos. En la escuela nosotros tenemos un taller de huerta orgánica escolar que se llama “Cosechando sueños”. Este proyecto fue presentado para trabajarlo junto con el INTA, el Pro Huerta y la Fundación Alemana “Irupé”.

 

  

Lo producido en la huerta se destina al comedor de la escuela y si hay excedentes se vende entre la comunidad. Con los alumnos salimos a recorrer las huertas familiares. Además de docente soy promotor voluntario del Pro Huerta en la localidad desde hace 12 años, hago seguimiento de las huertas y reparto semillas”.