Nuevas tecnologías para el mantenimiento de la calidad en la cosecha, acondicionamiento y logística de frutas frescas.

Proyecto Específico Cartera 2013 - 2019
Resumen Ejecutivo

La fruticultura es una actividad productiva de gran importancia para las economías regionales que demanda mano de obra intensivamente y genera alto valor agregado en origen. Existen algunas limitantes para la expansión y el desarrollo de estos cultivos que están relacionadas con factores de manejo en cosecha y poscosecha. El incremento de los costos de producción y conservación provocan una disminución en la rentabilidad de los productos frutícolas. Esto exige un manejo más preciso y eficiente de los recursos naturales, económicos y sociales para continuar siendo competitivos. Se requiere de información práctica que permita tomar decisiones asertivas tanto en momentos críticos dentro del ciclo del cultivo, como en procesos de conservación. La calidad de los frutos y su aptitud para la maduración está estrechamente relacionada con su estado fisiológico al momento de la cosecha. Establecer el estado de madurez es un punto crucial para la conservación y comercialización de frutos y para determinarlo, es necesario determinar una serie de índices de madurez que son principalmente medidas destructivas. En los últimos años se han desarrollado nuevas técnicas no-destructivas para determinar la calidad y madurez de los frutos que presentan resultados promisorios para identificar los cambios fisiológicos de los mismos. Durante la conservación se producen pérdidas de calidad de los frutos debido a alteraciones físicas, fisiológicas y al desarrollo de enfermedades. Para el control de estas alteraciones frecuentemente se usan productos químicos, pero la legislación de los diferentes países es cada vez más exigente y la presión de la opinión pública por reducir el uso de compuestos sintéticos está en constante aumento. En consecuencia, hay un creciente interés por la búsqueda de alternativas que permitan controlar las diferentes fisiopatías y enfermedades. Para ello, es preciso relacionar aspectos de la fisiología de los tejidos y de los frutos con el grado de daño producido. La complejidad de los procesos fisiológicos involucrados demanda un abordaje multidisciplinario y el empleo de metodologías y técnicas similares, que deberían homologarse para optimizar los resultados. Las pérdidas por enfermedades debidas a hongos son una de las limitantes más importantes en algunas cadenas frutícolas.
Para su control en poscosecha se recurre tradicionalmente a la aplicación de agroquímicos. Sin embargo su uso ha generado una serie de limitantes (generación de resistencia, problemas de residuos, etc.) que deben ser tenidos en cuenta para acceder a los mercados con fruta sana. Debido a lo expuesto, los objetivos del presente proyecto son determinar el momento óptimo de cosecha y el efecto de prácticas de poscosecha en la calidad externa, organoléptica y nutricional de los frutos; estudiar nuevas tecnologías de poscosecha que permitan el control sustentable de alteraciones físicas y fisiológicas, preservando la calidad de los productos frescos; estudiar alternativas de prevención y control de enfermedades para nuevos sectores de mercados con exigencias propias y difundir tecnologías sobre el manejo de poscosecha de frutas aplicables a distintos sistemas productivos. El desarrollo del proyecto se llevará a cabo mediante la formación de grupos de trabajo pertenecientes a distintas experimentales, articulando con Agencias de extensión y otras instituciones como Universidades, INTI, CONICET, entre otras. Se promoverá intensamente la innovación junto con el sector productivo mediante foros, talleres y jornadas de capacitación. Se articulará con Proyectos ProFeder, Proyectos Territoriales y otros Proyectos Nacionales.