04 de Julio de 2017
Artículo de divulgación

Agricultura, inundaciones y napas

El Cambio Climático hace sentir sus efectos en la región, aunque pocos lo discuten aún. En particular importa resaltar que llueve un poco más y más torrencialmente.

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Los fenómenos de inundación ocupan y preocupan a muchos pueblos de nuestra provincia. Las napas suben en todos lados, complicando a pueblos y campos por igual. En los pueblos, causan trastornos en l sistema de desagües cloacales y, en los campos, impiden las tareas de siembra, cosecha y transporte de granos además de matar las plantas de los cultivos.

Las estructuras que podrían conducir los excedentes hídricos hacia el Paraná se mencionan en planes de contingencia, pero distan de ser el “sistema de escurrimiento en red” que la región necesita. Hay que defender a los pueblos de la inundación construyendo “canales de guardia”, que constan de un murallón de altura conveniente hacia el lado del pueblo y de un canal del lado de afuera, que colecta el agua y la conduce aguas abajo, evitando que entren en los pueblos.

¿Y que podría hacerse desde la agricultura regional?  En principio reemplazar el monocultivo sojero por secuencias de cultivos más intensas. Esto se debe a que el monocultivo sojero sólo consume unos 550 – 600 mm de lluvia al año, mucho menos de lo que llueve; en cambio las secuencias de cultivo más intensas disminuyen “el excedente de agua” que es el que inunda y hace subir las napas. Por ejemplo, la secuencia trigo/soja de 2ª consume 850 – 900 mm al año y la secuencia trigo/maíz de 2ª, 1050 –  1100 mm. De esta manera, el integrar varios cultivos de invierno y verano junto con cultivos de cobertura de invierno permite un consumo promedio anual de 850 mm.

En el inicio de esta campaña 2017/2018 nos encontramos con que “sobra” agua en todas partes, deberíamos "pintar de verde" a la pampa cuanto antes, sembrando cultivos de invierno. La agricultura es el único camino para consumir el excedente con respecto a lo que llovía cuando se fundaron pueblos, se construyeron caminos y vías y se estableció una forma de hacer agricultura adecuada a lo que era la normalidad climática. Es posible practicar una agricultura algo diferente a lo usual, disponemos de la gente, los insumos y los equipos. Y también de los conocimientos necesarios. El clima ha cambiado y debemos prepararnos para lo que vendrá.

Cada ciudadano, cada empresa, cada institución y cada nivel de gobierno debe afrontar las complicaciones que el Cambio Climático le impone y hacer lo que le corresponde. Ya estamos llegando tarde en muchos sitios y circunstancias; evitar que esto se agrave es obra de todos.  

Referencias

Personas involucrados
Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina