22 de Febrero de 2016
Artículo de divulgación

¿Qué son los cultivos industriales?

En el INTA adoptamos –con un sentido amplio- la idea de que cultivos industriales serían aquellos cuyo producto final no admite consumo directo o para el que su transformación resulta mucho más provechosa.

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Los cultivos industriales

No hay una definición precisa de este tipo de cultivos y pueden encontrarse distintos agrupamientos de acuerdo a quién los formule.

En el INTA adoptamos –con un sentido amplio- la idea de que cultivos industriales serían aquellos cuyo producto final no admite consumo directo o para el que su transformación resulta mucho más provechosa.

En definitiva, el Programa Nacional de Cultivos Industriales del INTA (PNIND) enfatiza sus actividades en nueve cadenas productivas: algodón, caña de azúcar, mandioca, maní, quínoa,  stevia, tabaco, y yerba mate.

Se trata de un complejo y amplio grupo de plantas cultivadas que pertenecen a especies botánicas muy diferentes y que por tanto presentan características ecofisiológicas y de manejo muy distintas y aprovechamientos muy dispares, algunos de ellos no alimentarios.  Sin embargo, tienen en común su gran importancia económica regional, en algunos casos estratégica, y su conexión imprescindible con la industria transformadora de la materia prima. Esto supone un fuerte valor agregado, una garantía de estabilidad de la producción y la generación de una fuerte actividad económica y de empleo.

En su conjunto los Cultivos Industriales ocupan una superficie de unas 1.250.000 hectáreas, fuertemente concentradas en el Norte (NOA-NEA) y Centro (Córdoba) del país. Estas áreas son relativamente más estables en el caso de los cultivos perennes y semi perennes (té, yerba mate y caña de azúcar) mientras que se observa mayor movilidad en el caso de los cultivos anuales (algodón, mandioca, maní, quínoa y tabaco) compitiendo con otras producciones regionales y muchas veces expandiéndose hacia nuevas áreas de cultivo no tradicionales.

El valor global de las producciones asociadas a los cultivos industriales -aunque fuertemente sujeto a las demandas y a los mercados internacionales-  ronda los $ 5.000 millones de pesos anuales.

 

Las producciones en estas cadenas se destinan a mercados nacionales e internacionales, con diferentes inserciones, modalidades y posicionamientos competitivos. Se registran casos con destinos preferentes de exportación como en los casos del maní, té y tabaco, hasta la derivación de productos excedentes del mercado interno que se destinan a la exportación como en el caso del azúcar. En el caso del algodón, las expectativas de exportación de fibra de calidad continúa siendo una excelente oportunidad para la producción nacional, sin embargo el mercado interno es el destino principal.  Lo mismo puede decirse de la yerba mate y el azúcar. Respecto a mandioca, esta se canaliza fundamentalmente a industrias que priorizan el mercado interno de fécula y almidón. Los mercados de stevia y quínoa tienen todavía un desarrollo incipiente.

Las cadenas de cultivos industriales son de larga raigambre en las regiones de producción, lo que implica también una acumulación de tradiciones y modalidades de organización que resultan diversas y en muchos casos, típicas de dichas cadenas. Se presentan sistemas agroindustriales mixtos, que concentran en grandes empresas la producción de la materia prima y su industrialización con alto grado de autonomía (predominantes en té y caña de azúcar), sistemas agroindustriales concurrentes, en los cuales se diferencian claramente los productores-proveedores de materias primas y los que la procesan o industrializan (frecuentes también en caña de azúcar, mandioca y algodón) o sistemas agroindustriales más dirigidos, en los que los procesadores condicionan la recepción de las materias primas que procesan a la aplicación de tecnologías prescriptas (predominantes en maní o tabaco).

Referencias

Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina