27 de Julio de 2016
Informe

Cría Bovina Intensiva: bajando costos operativos con comederos de autoconsumo

En los sistemas de Cría Bovina Intensiva (CBI) se busca siempre la aplicación de todas las herramientas o tecnologías disponibles y validadas para el buen manejo del rodeo de cría, tratando de lograr buenas producciones durante el ciclo de cría.

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Autores

Martin Carlos CORREA LUNA

Como el sistema es de ciclo completo integrado con la agricultura, se busca integrar, además, con las sucesivas etapas de recría y engorde de los terneros producidos.

El objetivo central está siempre dirigido a tratar de lograr elevadas producciones de granos y de carne por rodeo y por hectárea, que a su vez deben ser competitivas y complementarias con una agricultura del mejor nivel. Tratando de conservar el recurso suelo para dar sustentabilidad productiva, económica y social.

Lo más común es que se piense que todo proceso intensivo debe ser complicado, pero nada más alejado de esta realidad; en estos casos se busca simplificar todo lo posible la logística del trabajo en todas sus etapas.

Siempre se busca hacer todos los trabajos en la forma más sencilla posible, sin la necesidad de grandes especialistas en ninguna área. La idea es que todos sepan hacer todas las actividades de manera de que no existan “imprescindibles”, que sin su presencia no se pueda hacer un determinado trabajo.

Una práctica que se adoptó en estos sistemas durante la etapa de cría, es el uso de herramientas como el creep-feeding, con el objetivo de que los terneros al pie de la vaca aprendan a comer granos, adaptando su joven rumen a los cereales además de pasturas. Con esto, lo que se busca es elevar el peso al destete y aliviar a las vacas en su lactancia. Para ello, se utilizan desde hace muchos años los comederos tolva con rejas (foto Nº1) que sólo permite el ingreso de los terneros a la comida y no de las vacas.

 

Esta práctica sirve también para que esos terneros aprendan a comer en comederos tolva, que serán utilizados también en la etapa del engorde a corral. En este caso, la dieta está conformada por granos más un concentrado proteico-vitamínico-mineral, con algún agregado de henos para proveer fibra.

El consumo en este sistema es a voluntad “ad libitum”, o sea que los animales regulan ellos mismos las necesidades de comida necesaria para lograr un buen crecimiento, desarrollo y engorde, en tiempos acordes con las expectativas productivas de los productores. Bajo este sistema, se obtienen ganancias diarias razonablemente comparables a las logradas en feedlots con “lectura de comederos”, donde se racionan varias veces por día buscando optimizar el consumo y la conversión de alimentos en carne.

Una de las grandes ventajas de este sistema, es que los comederos tolva son cargados una vez cada 7-10 días según el tamaño de los comederos, con eso se libera tiempo del personal con un solo movimiento. En caso de amenazas de lluvias, es posible adelantar la llenada de los comederos para no romper el piso con los tractores y carros-tolvas. Otra de las ventajas es que no resulta necesario el uso de mixers y no hace falta el trabajo de la gente los domingos o feriados.

Es necesario disponer estos comederos en zonas previamente “alteadas” para evitar pozos o excesivo efecto de pisadas de los animales, con fácil acceso para la descarga del alimento, y fácil acceso de los animales. Es muy importante que no falte comida en los comederos, o sea que los animales no tengan ayunos prolongados para evitar excesiva ingesta al reponerlos, disminuyendo las posibilidades de acidosis y timpanismo o sobrecarga ruminal.

En este sistema, la adaptación es más sencilla porque los animales ya saben comer y tienen bastante adaptado el rumen a esta dieta, que sigue siendo la misma del creep-feeding, con la diferencia que se suspende la leche y el pastoreo directo; por lo tanto, cuando se encierran deben asegurarse el consumo de henos u otra fuente de fibras. Cuando vienen animales de otro origen y el rumen no adaptado a granos, se debe realizar la adaptación con mucho cuidado y tiempo, no menos de 20 días en comederos convencionales y aumentando la dieta en forma gradual hasta llegar al consumo esperado en feedlot.

Obviamente, si bien se evitan horas y movimientos para racionar, deben ser vigilados y supervisados periódicamente los consumos de alimentos, como también si algunos animales no se acercan al comedero, o si hay dominantes, y por supuesto si ocurren cuadros de timpanismo, acidosis ruminal, diarreas o algún otro disturbio durante su ciclo en los corrales.

En un experimento realizado en la Unidad Integrada INTA Balcarce (J. Toffaletti et al, 2015), fueron comparados los resultados físicos y económicos entre un feedlot de suministro diario y el autoconsumo, donde si bien el consumo fue ligeramente mayor en el autoconsumo, no hubo diferencias significativas en las ganancias de peso (GD: 1kg/día), ni en la conversión de alimento en carne. Mientras que el margen bruto del autoconsumo fue un 21% mayor al suministro diario, explicado por el menor uso de maquinaria y mano de obra.

Referencias

Personas involucrados
Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina
    • Santa Fe
    • Venado Tuerto