22 de Marzo de 2018
Artículo de divulgación

El Agua en Santiago del Estero: ¿De dónde viene y cómo la usamos?

En este breve artículo, la Ing. Mabel Amarilla reflexiona, con motivo del Día Mundial del Agua, los usos y costumbres en relación a este recurso en nuestra provincia.

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Desde el origen de su nombre, la provincia de Santiago del Estero tiene estrecha relación con el agua. Francisco de Aguirre bautizó la Capital como Santiago en honor al patrono de España, y completó “del Estero” por la singularidad del paisaje del Río Dulce, compuesto en ese entonces por bañados y lagunas.

Aún así, muchos santiagueños no tenemos plena conciencia de dónde viene el agua que consumimos, de que fuente proviene y cuál es su disponibilidad.

¿De dónde viene el agua que tomamos?

Nuestra provincia, como parte del Gran Chaco, presenta precipitiaciones promedio anuales de entre 550 y 950 mm. Nuestros sistemas más importantes son el Río Dulce y el Río Salado. Para conocer su potencial, medimos su caudal. La bibliografía nos indica que el Río Dulce posee un caudal de 110 metros cúbicos por segundo, y el Rio Salado de 140 metros cúbicos por segundo. El sistema recibe también agua de ríos menores, como el Albigasta, el Horcones y el Urueña. También tenemos aguas subterráneas en distintas regiones del territorio provincial. En las proximidades de la Ciudad Capital y la Ciudad de La Banda, existe un importante manto subterráneo de agua de excelente calidad, a una profundidad cercana a los 100 metros. Esa es la principal fuente de agua para el consumo en las ciudades Capital, La Banda, Clodomira, Forres, Beltrán y Fernández y otras once localidades de la provincia.

Por ley, cada ciudadano conectado al servicio de provisión de agua potable tiene derecho a una provisión de 350 litros diarios de agua. En el sector rural, la prestación es distina y compleja: las tecnologías necesarias requieren un mayor esfuerzo y la participación de la comunidad es clave tanto en la gestión como en la administración del recurso. Muchas instituciones apuntan su trabajo para asegurar, a través de distintas estrategias, la provisión de agua para consumo y animal, sobre todo en las áreas de secano. 

¿Cuánta agua se consume en Santiago?

Un concepto que ha adquirido gran notoriedad en las últimas décadas es el de “huella hídrica”, o en inglés "water footprint" (WFP). Es un indicador que mide el uso de agua en tanto en el consumo diario como en la industria de bienes y servicios. Todo consume agua, desde la producción de una fruta al lavado de los utensilios de cocina. Estas son algunas referencias: la producción de un kilogramo de trigo necesita mil kilos de agua (un metro cúbico), un kilo de carne bovina requiere unos quince metros cúbicos de agua.

Para esta categorización se han definido tres clases distintas: el agua azul, destinada a la producción de bienes y servicios, el agua gris, que es la que se utiliza en las actividades más contaminantes, y el agua verde, que es la que se encuentra en el suelo, procedente de la lluvia.

Si bien no existen mediciones precisas acerca de la cantidad de agua que se consume, muchos productos y prácticas de nuestro cotidiano requieren cantidades importantes del recurso, y se calcula por ejemplo, que:

Un vaso de leche de 200 ml, tiene una huella hídrica de 200 litros de agua.

Una manzana de 100 gr, tiene una huella hídrica de 70 litros de agua.

Una hoja de papel tamaño A4, requiere 10 litros de agua.

¿Qué podemos hacer para utilizar este recurso de manera más racional?

Todas las personas tienen derecho a acceder al uso del agua para cubrir sus necesidades básicas de bebida, alimentación, salud y desarrollo. Es una tarea del Estado asegurar el acceso al agua, a toda la población urbana y rural, bajo la premisa de un uso equitativo. Por eso es imprescindible que los ciudadanos hagan un uso racional de este recurso: Tanto en el respeto de un turno de riego, como en la duración de una ducha. Si la producción de un pantalón de jean tiene una huella hídrica de 3000 litros de agua ¿hace falta tener más de dos?

Referencias

Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina
    • Santiago del Estero