31 de Diciembre de 2012
Artículo sin referato

El proceso de innovación: la relación entre el conocimiento tácito y el conocimiento codificado. Economía y Desarrollo Agroindustrial (Boletín 1:4)

En los últimos años la noción de Know How ha resonado fuertemente en distintos ámbitos tanto públicos cuanto privados. Ahora bien ¿Qué entendemos por Know How? ¿Qué vinculación tiene este concepto con los procesos de innovación tecnológica? En este artículo se muestran algunos caminos para alcanzar la respuesta a estos interrogantes

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Las investigaciones reportadas por la  literatura económica de las tres últimas décadas ha retomado planteos referidos a la innovación de los autores clásicos de la ciencia económica desestimados desde los enfoques de la economía neoclásica. Para este cuerpo teórico, el conocimiento tecnológico es uno más entre los factores de producción y el aprendizaje de los actores productivos es concebido como un proceso muy simple: no existe incertidumbre, hay perfecta apropiabilidad y características de bien público. En consecuencia, los procesos de aprendizaje e innovación son factores exógenos a la firma y quedan fuera del análisis.

 

Ya lejos de esta perspectiva, se comprende a la innovación como el conjunto de cambios interconectados que se realizan en las distintas áreas de una empresa y que apuntan a mejorar su competitividad y eficiencia económica. Además del desarrollo de nuevos productos y procesos, involucra mejoras incrementales realizadas en las distintas áreas y actividades destinadas al aseguramiento de la calidad. En esta línea, la innovación es la resultante de diferentes disparadores entremezclados en las rutinas de los agentes que, justamente, al escaparse de estas rutinas, al romper con esos esquemas, diversos hechos llevan a realizar las tareas de manera diferente y, en algunos casos, estos cambios generan incrementos en la productividad.

 

El conocimiento es la herramienta central con la que cuentan los agentes a la hora de romper con las rutinas. Sin embargo, la noción de conocimiento no remite únicamente a aquellos de tipo codificado, es decir a aquel conjunto de conocimiento de tipo tecnológico (incorporados en materiales, máquinas, componentes y productos finales), organizacionales, y trasmisibles por interacción comunicativa a los que se accede a través del mercado. Los agentes también cuentan con distintas herramientas que están arraigadas en ellos mismos, es decir el conocimiento tácito. Se definen, entonces, cuatro tipos de conocimientos, que resultan herramientas fundamentales en la generación de procesos innovativos:

 

  1. know what o saber qué: son hechos concretos; el conocimiento en este caso remite a información
  2. know why o saber por qué: de carácter científico; refiere a los principios y leyes de la naturaleza, de gran importancia para el desarrollo tecnológico
  3. know how o saber cómo: destrezas que se adquieren a través de la experiencia directa en actividades productivas y de gestión
  4. know who o saber quién: involucra aquella información sobre quién sabe qué y quién sabe qué hacer, incluyendo especialmente la capacidad social de establecer relaciones y cooperar con distintos grupos especializados.

 

Los dos primeros corresponden a conocimientos codificados, mientras que el resto corresponde a conocimientos tácitos. ¿Pero qué se entiende como conocimiento codificado? ¿Qué es específicamente el know how o lo que generalmente se conoce como saber hacer? El Know how es un conocimiento que es en escencia local y está circunscripto a la personas, factor que lo hace difícilmente transferible en el mercado. Este tipo de conocimiento tácico está compuesto de conocimientos técnicos -capacidades y conocimientos informales que están profundamente enraizados en la acción personal dentro de un determinado contexto-, englobando una importante dimensión cognitiva. Los mismos pueden ser entendidos como modelos mentales, creencias y perspectivas tan arraigadas que se configuran en “hechos ciertos” y, por lo tanto, no fáciles de expresar. De esta manera, la creación de conocimientos no es simplemente una cuestión de procesar la información objetiva sino que es más bien una cuestión de entender cómo aprovechar aquella información tácita y percepciones subjetivas, incluidas las intuiciones de los trabajadores.

 

En suma, los agentes cuentan con conocimientos tácitos y codificados como herramientas para innovar, y la probabilidad de ocurrencia de estos hechos dependerá de la capacidad de estos agentes de transformar sus conocimientos genéricos en específicos, en función de las labores que están realizando. El punto clave de la relación entre conocimientos codificados y tácitos radica en que los agentes saben mucho más que aquello que son capaces de expresar o verbalizar. Por lo tanto, el objetivo central es convertir ese conocimiento tácito en codificado y explícito

Referencias

Personas involucrados
Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina