19 de Diciembre de 2017
Artículo sin referato

Evaluación agronómica de cultivares de espinaca para consumo en fresco

La espinaca a nivel mundial se cultiva tanto para el mercado fresco (15 % de producción total) como para transformación en la industria agroalimentaria, principalmente congelado (80 %) y conserva (5%).

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Según estimaciones de producción de espinaca de la FAO, en el mundo se producen alrededor de 14 millones de toneladas de espinaca. China es el primer productor destacado (85%) seguido de lejos por Estados Unidos (2,6 %), Japón (2,2%) y Turquía (1,6%).

En Argentina, el cultivo se encuentra en crecimiento, asociado a la industrialización. En el Cinturón Hortícola de Rosario, según datos del Censo 2012 del Proyecto Hortícola de Rosario (Grasso, et al, 2012), se cultivan 325 hectáreas de espinaca, de las cuales 136 son destinadas a industria del congelado y deshidratado. Ocupa el tercer lugar en superficie cultivada de hortalizas, después de la papa y la lechuga. 

La espinaca pertenece a la familia de las Quenopodiáceas, siendo una planta anual; su uso hortícola tiene lugar al comienzo del ciclo vegetativo, ya que después emite su tallo floral perdiendo valor como producto. El órgano de consumo de esta hortaliza lo constituyen sus hojas (Serrano, 1977). 

Como cultivo posee ciertas ventajas, entre las que destacan su rápido desarrollo (logrado a veces en 60 a 90 días), tolerancia a heladas débiles y a la posibilidad de su industrialización, lo cual permite asegurar la comercialización mediante la suscripción de contratos previamente pactados con la agroindustria. 

Existen varias pautas para clasificar los cultivares de espinacas, ya sea en función de las hojas: hojas lisas y de hojas crespas (savoy); de la semilla: grano redondeado y liso; de la época de producción: invierno y verano (Giaconi y Escaff, 1998).

Referencias

Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina
    • Santa Fe
    • Gobernador Gálvez