08 de Mayo de 2018
Artículo de divulgación

Evaluación del descarte y de la fruta de segunda calidad de la producción de kiwi del sudeste bonaerense

El estudio tuvo como objetivo determinar cuáles son los tipos de descarte y de fruta de segunda calidad de kiwi en la zona, su proporción y sus causas.

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El cultivo de kiwi se desarrolla principalmente en el norte de la provincia de Buenos Aires (La Plata, San Pedro y Baradero) y en el sudeste (Partidos de General Pueyrredón, Gral Madariaga, Gral Alvarado, Balcarce y Mar Chiquita). En el sudeste bonaerense se concentra el 50% de la superficie implantada en el país, que asciende actualmente a 430 ha distribuidas entre poco más de 30 productores.

 El cultivar más difundido tanto en el sudeste como en el mundo es “Hayward”. Éste se distingue por sus buenos rendimientos (que pueden alcanzar las 30-35 tn/ha a partir del 8vo año), excelente sabor y capacidad de conservación.El último aspecto es muy importante, ya que luego de la cosecha (que se realiza en mayo) la fruta es almacenada durante varios meses con el fin de tenerla disponible para la venta desde agosto a diciembre. La cosecha se realiza a partir de madurez fisiológica, cuando la fruta es capaz de madurar separada de la planta,con un 15,5 a 16,0% de materia seca y un contenido de sólidos solubles de 6,2 a 6,5º Brix, que garantizan su conservación y buen sabor. A partir de ese momento, buena parte de la producción se destina al almacenamiento, tanto en cámaras de frío convencional como con atmósferas controladas, con el fin de retardar su ablandamiento, las pudriciones y reducir las pérdidas.

La fruta almacenada en frío convencional se selecciona y empaca para su comercialización gradualmente, a medida que se concretan las ventas mayoristas del mercado interno. Generalmente, el almacenamiento en atmósfera controlada se interrumpe a los 5 meses, aunque la fruta continua siendo conservada en frío y se comercializa a partir de mediados de noviembre hasta fines de diciembre, cuando comienza a ingresar kiwi importado de Italia.

El procesamiento de la fruta se realiza en plantas de empaque con las instalaciones adecuadas para clasificarla en función de su peso y separar aquella que presente determinados defectos. Según la normativa vigente (Resolución SAGyP 433/94), los kiwis que se empaquen deben presentar ciertas condiciones: madurez apropiada, estar bien desarrollados, bien formados, deben estar sanos, secos y limpios, deben ser de tamaño uniforme y presentar el color apropiado de la variedad, deben ser firmes y encontrarse libres de manchas, lesiones, enfermedades, podredumbres, heridas, machucamientos, u olores y sabores extraños. De esta forma, se obtiene la fruta comercial de primera calidad (con mínimos defectos) y la de segunda calidad, con mayor número de defectos originados a campo o en el almacenamiento. La fruta no comercial se considera descarte.

Actualmente, no hay registros sobre la producción de kiwi del sudeste bonaerense que escapa a los estándares comerciales. Por lo tanto, el equipo de trabajo de poscosecha de fruta de la EEA Balcarce se propuso comenzar a tener este tipo de información para poder incrementar a futuro la producción de primera calidad,  introduciendo  mejoras en el manejo productivo y de poscosecha. Para ello, se decidió muestrear fruta durante su procesamiento en el empaque de agosto a diciembre. El estudio tuvo como objetivo determinar cuáles son los tipos de descarte y de fruta de segunda calidad de kiwi en la zona, su proporción y sus causas. Cuando hablamos de causas nos referimos al origen del tipo de descarte o de fruta de segunda, es decir, si fue a campo o en el almacenamiento.

Se evaluó fruta de kiwi Hayward  a fines de agosto y comienzos de octubre (fruta procedente de cámara de frío) y a fines de noviembre  y mediados de diciembre (fruta  proveniente de atmósfera controlada). En todos los casos, los frutos evaluados provenían de lotes sin techo de la misma plantación para que no existan variaciones de los resultados debidas al origen de la producción. La fruta se procesó en las instalaciones de la planta de empaque comercial ubicada en Batán.

En cada evaluación se procesaron y empacaron 3 bins (de 300 kg aproximadamente cada uno). Se separó el descarte y la fruta de segunda calidad, pesando el total de cada uno. Se clasificó el descarte obtenido en los diferentes tipos encontrados, y se contó el número de frutos de cada tipo. Para analizar la segunda calidad, se tomó una muestra al azar de 100 frutos, determinando los tipos de defectos y el número de frutos en cada tipo. Este procedimiento se realizó por triplicado para obtener tres repeticiones por fecha de muestreo y lograr un promedio más preciso.

Los tipos de descarte predominantes fueron: podridos, sobremaduros, dañados por granizo, golpeados y demasiado pequeños o “bolillas”. Los dos primeros tienen su origen en el almacenamiento, mientras que el resto de debe a causas originadas a campo. Los tipos de defectos encontrados en la fruta de segunda calidad fueron: con problemas de forma (dobles, chatos, deformes, pequeños), dañados por granizo, picados por insectos, y con daños leves en la piel (por ejemplo russet o rameado). Todos los defectos de la segunda calidad tienen su origen a campo.

Los valores de descarte en promedio de todas las evaluaciones oscilaron entre el 0,88 y 1,08%, mientras que la segunda calidad alcanzó entre el 10,36 y el 17,36%, en ambos casos respecto al total de los frutos contenidos en los 3 bins. Las principales causas de descarte fueron generadas durante el almacenamiento, dado que las pudriciones y la sobremadurez sumaron el 0,58 % en promedio. Otra causa de descarte importante estuvo relacionada con deficiencias en el manejo de la plantación que originaron un alto número de frutos demasiado pequeños, que promediaron el 0,32% del total de la fruta evaluada.

La presencia de frutos pequeños fue el principal defecto en la fruta de segunda calidad, llegando a valores de 6,3% del total de la fruta procesada, lo cual también está relacionado con el manejo de la plantación.

Este primer estudio muestra que los valores de descarte evaluados en la zona fueron muy bajos, aún cuando se prolongó el almacenamiento  hasta mediados de diciembre. La proporción de fruta de segunda calidad fue más elevada y plantea mejorar ciertas labores como polinización, poda, raleo, riego y/o fertilización. Se continuará con la evaluación de fruta proveniente de plantaciones con diferentes manejos tecnológicos, comparando el uso de distintos colores (blanco, negro, amarillo, naranja) de mallas monofilamento para los techos, entre otras prácticas.


Referencias

Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina
    • Buenos Aires
Temas
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