21 de Junio de 2012
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Fruticultura en los Valles de Río Negro y Neuquén

La fruticultura constituye la principal actividad productiva en los valles irrigados de la región, liderando la producción de manzana y pera. También cobran significación las producciones de vid, frutas de carozo y, en menor medida, frutos secos y finos.

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Una primera aproximación a la importancia relativa que adquieren estas producciones a nivel regional la da la superficie destinada a su cultivo.

Superficie destinada al cultivo de frutales en la Región Patagonia Norte (En hectáreas)

Especie    Río Negro    Neuquén    Región
Ha % del total
Manzana   21.740   4.472   26.212 46,9%
Pera   17.622   2.875   20.497 36,7%
Vid   1.813   1.344   3.157 5,6%
Durazno   1.626   248   1.874 3,4%
Ciruela   1.226   405   1.631 2,9%
Frutos secos   780   6   786 1,4%
Nectarines   486   215   701 1,3%
Cereza   263   310   572 1,0%
Fruta fina   65   100   165 0,3%
Damascos   17   6   23 0,0%
Otros frutos   117   173   289 0,5%
TOTAL   45.755   10.152   55.907 100%

Sacar datos del Anuario SENASA 2014.

La superficie plantada con frutales en Rio Negro y Neuquén es de 50.993 hectáreas (Senasa, 2011) de las cuales el 93% corresponde a frutales de pepita, principalmente manzana y pera. Río Negro participa con el 85% del total de superficie implantada en la Región Patagonia Norte y Neuquén con el 15% restante.

La producción aproximada es de 2 millones de toneladas en las que predominan peras y manzanas, y en menor medida frutas de carozo, uva, cerezas y otras. El 72% de las peras producidas se destinan al consumo en fresco y el 28% a industria. En manzanas, el 56% a fresco y el 44% a proceso de industrialización.

El volumen comercializado de peras y manzanas alcanza a 1.437.425 toneladas, correspondiendo a peras 683.242 toneladas y a manzanas 754.182 toneladas. (FunBaPa, promedio últimos cinco años (2009/2013).

La facturación global estimada: más de 4.000 millones de pesos anuales, que caracteriza e identifica el desarrollo local y regional, involucrando a mas de 25 Municipios. La exportación es del orden de 600 millones de dólares.

Se emplea en forma directa unas 60 mil personas, sin contar los efectos sobre el empleo de los servicios asociados y los proveedores de insumos.

Existe una importante infraestructura en plantaciones, servicio de riego, empaques, frigoríficos, industrias, servicios de variada índole, puerto en la costa rionegrina, centros de ciencia y técnica, y universidades. (Vasco Zubeldía)

Frutales de pepita (peras y manzanas)

La fruta es un producto primario que difiere sustancialmente de los tradicionales commodities que produce la Argentina. Para alcanzar las condiciones demandadas por los consumidores de mercados internacionales y nacionales, estas son sometidas a procesos de clasificación, empaque, conservación y distribución relativamente sofisticados, y requieren una importante interrelación entre sectores productivos, industriales y de servicios.

Observando las interrelaciones que se producen al interior de la cadena en una matriz de insumo-producto, se constata que el valor que se agrega a la producción primaria es considerable -aún para el producto en fresco- y se asemeja a un producto de tipo industrial. Por ello es que se ha caracterizado a la actividad frutícola como un sector agroindustrial, más allá de las actividades industriales propiamente dichas que participan en la cadena.

Históricamente, las estrategias parciales de los distintos agentes de la cadena adolecieron de visión sistémica y de largo plazo. La competencia interna y desigual al interior de la cadena afecta la competitividad del conjunto. Para abordar esta problemática, los principales actores de la fruticultura regional han elaborado en distintas oportunidades planes sectoriales o conjuntos que no lograron concretarse.

La cadena frutícola regional tiene como primer eslabón a la producción primaria, que es llevada a cabo por 3.180 productores en Río Negro y 1.170 en Neuquén. El número de establecimientos es de alrededor de 8.000 y 1.500, respectivamente.

El 80% de los productores pertenecen al estrato de pequeños y medianos (superficie menor de 50 ha), y producen aproximadamente el 50% del volumen total de fruta.

El 20% restante son empresas grandes, generalmente integradas de capitales nacionales o internacionales. Estas reproducen en una unidad empresaria el ciclo de producción, conservación, empaque y comercialización, incluyendo a la producción adquirida a productores no integrados.

Son numerosas las empresas que brindan insumos y otros servicios a productores y otros agentes de la cadena. Entre estos resultan claves los viveros y las empresas de tecnología de riego, empaque, conservación, transporte y logística. En algunos de estos rubros el nivel de competencia es muy débil, con muy pocos oferentes dominando el mercado regional. Otros servicios de importancia están en manos del sector público o público-privado como el riego, la electricidad o el gas.

La producción de peras y manzanas puede seguir dos circuitos diferentes: producto para consumo en fresco o para su industrialización.

La calidad exigida en el circuito de consumo en fresco es mayor. Para ingresar en este circuito el producto debe reunir condiciones determinadas que comprenden características intrínsecas del producto (tamaño, forma, color, sabor), características sanitarias (daños por acción de plagas y enfermedades, condiciones de salubridad e inocuidad afectadas por la presencia de residuos químicos) y condiciones de conservación (marcas, golpes, tecnología de frío). Aquellos productos que no cumplen con alguna de estas características tienen como destino la industrialización para jugo o caldo de sidra.

Eslabones del circuito para el consumo en fresco

Acondicionamiento y empaque: en esta etapa se clasifica el producto y se lo acondiciona para que llegue en óptimas condiciones al consumidor. Esta tarea se realiza en 260 establecimientos. Un 25% de los de mayor capacidad pertenece a empresas integradas, en tanto que entre los establecimientos menores, muchos prestan servicio a esas empresas. Este eslabón de la cadena emplea aproximadamente a 8.300 trabajadores.

Conservación frigorífica: este servicio permite regular el ritmo de trabajo en el empaque y comercializar gradualmente, lo que posibilita la obtención de precios más ventajosos. La mayoría de las empresas empacadoras poseen cámaras frigoríficas en sus establecimientos. En la región se registran un total de 220 establecimientos frigoríficos, que en conjunto emplean a casi 600 personas.

Comercialización: este eslabón de la cadena está centralizado en las empresas integradas. Las de tamaño mediano venden al mercado externo a través de empresas más grandes, comercializando por cuenta propia en el mercado interno y Brasil. Los productores medianos a grandes suelen vender su producción en el mercado interno y acceden al exterior a través de las grandes empresas comercializadoras.

Eslabones del circuito para el producto industrializado

Industrias Jugueras: 11 empresas se dedican a la elaboración de jugos concentrados -y en menor medida aromas-, y absorben aproximadamente el 80% de la fruta destinada a industria. Emplean en forma permanente a 1.500 personas. Las mismas industrias son las que se encargan de la comercialización del producto, destinado en una alta proporción (90%) a la exportación, principalmente orientada al mercado de Estados Unidos.

Industria Sidrera: Las sidreras de la zona en general hacen sólo el caldo de sidra siguiendo el proceso en plantas industriales localizadas en otras provincias.

Principales fortalezas de la cadena de frutales a nivel regional:

  • Alta potencialidad de expansión productiva, basada en las condiciones agroclimáticas regionales y la disponibilidad de suelos aptos.
  • Condiciones “naturales” para producciones diferenciadas (orgánica, ecológica, etc.) por la baja presencia de enfermedades.

Principales oportunidades:

  • El mundo demanda más alimentos.
  • La posibilidad de captar una mayor proporción del mercado de frutas de contra-estación del hemisferio norte.
  • La factibilidad de incrementar el abastecimiento de productos de calidad diferenciada.
  • Aprovechamiento del potencial de diferenciación comercial, en particular, de la imagen de la región patagónica en las colocaciones externas.
  • La potencialidad de crecimiento del mercado interno.

Principales problemas que enfrenta la actividad frutícola regional:

  • Incidencia negativa de factores ambientales (heladas, viento, granizo y asoleamiento).
  • Déficit de tecnologías apropiadas para pequeños y medianos productores para el manejo de los montes a nivel predial.
  • Baja calidad de la fruta por diversos factores, entre ellos, por el déficit mencionado.
  • Mayores exigencias de calidad y seguridad agroalimentaria.
  • Existencia de plagas y plagas potenciales.
  • Incremento en los costos que afecta la rentabilidad en todos los sectores.
  • Inexistencia de un programa de mejoramiento genético que atienda los problemas tecnológicos y de mercado de la producción regional.
  • Inexistencia de un sistema de certificación que garantice identidad varietal, sanidad y calidad de las plantas.
  • Baja rentabilidad de los establecimientos, principalmente de los productores no integrados, que reciben una parte pequeña del excedente generado por la cadena.
  • Déficits de infraestructura y servicios en algunos territorios.
  • Escasez de mano de obra de calidad y competencia en inferioridad de condiciones con otras actividades mejor remuneradas o menos exigentes.
  • Deficiente organización y planificación de la producción.

En términos de organización, se observan las siguientes debilidades:

  • Falta de articulación y transparencia entre los distintos eslabones.
  • Debilidad en la organización horizontal de productores.
  • Escaso acceso a fuentes de información económica y comercial por parte del sector productivo.

Las estrategias de los distintos agentes carecen de visión sistémica y a largo plazo. Las asimetrías entre los actores hacia el interior de la cadena reducen la competitividad del conjunto.

Referencias

Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina
    • Río Negro
    • Argentina