10 de Abril de 2017
Tesis

Rendimiento de maíz a través de diferentes fechas de siembra utilizando riego en el ambiente semiárido de Santiago del Estero.

RESUMEN Las altas temperaturas constituyen una de las limitantes más importantes para los cultivos en el centro-norte del país, lo que determina estrategias de siembras muy tempranas o muy tardías para la obtención de altos rendimientos. Debido a falta de información muchos productores extrapolan prácticas de manejo utilizadas en el sur del país. El objetivo de este trabajo fue analizar la respuesta del rendimiento en maíz para fechas de siembra donde el cultivo puede estar expuesto a altas temperaturas durante el periodo crítico alrededor de floración (PCr). El experimento estuvo compuesto por fechas de siembra implantadas cada 30 días desde Septiembre hasta Enero. Se utilizó un híbrido templado de amplia difusión en la región norte. El rendimiento presento una importante caída entre Septiembre y Diciembre, esto se explica por una disminución del número de granos fijados debido al incremento del número de días con temperaturas superiores a 35ºC durante el PCr. Esto se revirtió en Enero donde el rendimiento alcanzo un valor muy similar al registrado en Septiembre debido en parte a un incremento en el número de granos fijados y en mayor medida al incremento del peso de granos como resultado de una mejora en las condiciones térmicas.

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Introducción
Se espera que la demanda mundial de alimentos se triplique para el año 2050 (Green et al. 2005; Gepts 2006; Gowing y Palmer 2008; Stuber y Hancock 2008). El maíz (Zea mays L.) es cultivado en todo el mundo tanto para grano como para forraje. Según datos de FAO, el maíz junto con el arroz y el trigo, es uno de los tres cereales más importantes del mundo para alimentación humana y animal (FAOSTAT, 2011), constituyendo un tercio de la producción mundial de cereales. Esta última fue de 2554 millones de toneladas en 2014 y se prevé que alcance 3000 millones de toneladas para el 2050. Esta cifra resultaría insuficiente para abastecer la demanda mundial, por lo que es necesario alcanzar mayores incrementos en la producción como resultado de sistemas de producción más eficientes y sustentables y esfuerzos integrados de genetistas, fisiólogos y agrónomos (FAO, 2009).
Argentina ocupa el sexto lugar en el mundo como productor de maíz, con 19 millones de toneladas anuales, sin embargo es el segundo exportador mundial, después de Estados Unidos, con 70% de su producción destinada a este fin (Fischer et al., 2014).
En la provincia de Santiago del Estero el cultivo se realiza tanto en el área de secano (Este y Noroeste de la provincia) como en el área de riego. El área de riego del Río Dulce se ubica en la meseta que se extiende a ambas márgenes del mismo en la provincia de Santiago del Estero. Dicha área se caracteriza por presentar un clima semiárido sub cálido, altas temperaturas con grandes amplitudes diarias y estacionales, escasez de precipitaciones, alta evapotranspiración y balance hídrico negativo (Jañez et al., 1990).
Los meses de primavera presentan temperaturas medias que varían entre los 17 y 23 ºC, mientras que en los meses de verano, la temperatura oscila entre los 26 a 28 ºC, registrándose máximas absolutas de hasta 47 ºC. El periodo libre de heladas comprende unos 270 días, con un promedio de 10 heladas por año, que pueden ocurrir entre el 20 de mayo y el 28 de Agosto (Cáceres, 1986).
Utilizando riego, el cultivo de maíz puede ser implantado en el área del Río Dulce desde el mes de Julio hasta el mes de Enero, ya que existen condiciones adecuadas para el crecimiento, desarrollo y rendimiento del mismo. Sin embargo, las altas temperaturas constituyen una de las limitantes más importantes para los cultivos en el centro-norte del país, lo que determina dos estrategias posibles de siembra para la obtención de altos rendimientos. La primera plantea una siembra muy temprana (Julio-Agosto), con el consecuente aumento del riesgo de heladas tardías, mientras que la segunda propone una siembra tardía en Diciembre para conseguir que la etapa reproductiva (floración y llenado de grano) ocurra con posterioridad a los periodos de altas temperaturas (Maddonni, 2012).
Debido a la falta de información, muchos productores de la región, extrapolan las prácticas de manejo realizadas en el centro – sur del país donde se utilizan híbridos templados por su mayor potencial de rendimiento. Otra práctica de manejo que suele ser muy común es la implantación del cultivo en Octubre y Noviembre, lo cual incrementa la probabilidad de exponerlo a condiciones de estrés térmico durante el periodo de floración (Diciembre y Enero, respectivamente).

Referencias

Personas involucrados
Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina
    • Santiago del Estero