23 de Septiembre de 2014
Artículo de divulgación

Residuos de plaguicidas en aguas superficiales y subterráneas en cuencas rurales de la provincia de Buenos Aires

Una consecuencia del mal uso de los agroquímicos es la denominada contaminación difusa, que puede afectar las fuentes de agua dulce en las cuencas rurales. Por esta razón, en el año 2011 se inicio una evaluación de la calidad del agua en la región pampeana, subterráneas (napas freáticas, zona oeste de la Pcia. de Buenos Aires) y superficiales (sudoeste de la Pcia. de Buenos Aires).

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Se estudiaron los principales agroquímicos utilizados en la zona observándose que un 5,2 % de las muestras tomadas presentaban escasa cantidad de residuos de agroquímicos (nivel de trazas). Considerando estos resultados preliminares, es importante identificar prácticas agropecuarias que minimicen la contaminación y protejan las fuentes de aguas dulces.

El estudio de la contaminación difusa en cuencas rurales es clave para prevenir daños en la calidad de los cuerpos de agua superficiales y subterráneos. La migración de los agroquímicos a las fuentes de aguas es dependiente del proceso lluvia-escorrentía, la composición del suelo, el agroquímico y las características de manejo del cultivo, como varibles fundamentales.

El objetivo de este estudio iniciado en el año 2011, aun en curso, fue estudiar el contenido de los principales plaguicidas utilizados en el oeste (suelo arenoso) y sudoeste (suelo argiudol) de la Pcia. de Buenos Aires. Se tomaron muestras mensuales de napas(n=350) de freatímetros instalados dentro de 7 lotes de producción, representativos de una superficie de 100 km de radio, de la zona oeste.

Además, se tomaron muestras (n= 517) de dos cuencas seleccionadas como representantes del sudeste bonaerense: Río Quequén Grande (938.000 ha) y Arroyo Napaleufú (34.532 ha). Los residuos de plaguicidas investigados se seleccionaron considerando los cultivos desarrollados: Imazetapir; Glifosato y AMPA; Clorpirifós; Imazapir; 2,4-D; Acetoclor; Atrazina; Cipermetrina; Dicamba; Endosulfán; Flurocloridona; Iodosulfuron; Metilsulfuron-M; Prosulfuron y Thiasulfuron.

Las muestras fueron trasladadas y almacenadas a < 5 °C hasta su procesamiento. Los análisis se llevaron a cabo por LC – MS y GC – MS, en el Laboratorio de Contaminantes Químicos del Instituto Tecnología de los Alimentos.

Los resultados de la zona Sudeste mostraron que solo el 0,7% de las muestras del Arroyo Napaleufú presentaron algún agroquímico: Imazapir (máx: 5,3 ug/L), Glifosato (máx: 18,0 ug/L) y Clorpirifós (máx: 4,3 ug/L); solo el 1,3 % de las muestras del Río Quequén Grande presentaron agroquímicos: Imazetapir (máx: 2,7 ug/L); Thiasulfuron (máx: 38,9 ug/mL); Glifosato (máx: 32,5 ug/L) y AMPA (máx: 632,7 ug/L). En el caso de la zona oeste, el 3,2 % de las muestras presentan contenido de agroquímicos: Imazetapir (máx: 18,8 ug/L), Glifosato (máx: 94,6 ug/L), AMPA (máx: 11,7 ug/L), Clorpirifós (máx: 21,3 ug/L), Atrazina (máx: 10,5 ug/L), Thiasulfuron (máx: 4,3 ug/L), Acetoclor (máx: 11,6 ug/L), Imazapir (máx: 1,2 ug/L), Prosulfuron (máx: 2,4 ug/L); flurocloridona (máx: 3,6 ug/L) y Dicamba (máx: 9,9 ug/L).

Los resultados presentados son preliminares, pero indican la presencia de residuos de agroquímicos en aguas subterráneas y superficiales del Oeste y Sudoeste de la provincia de Buenos Aires.

Como conclusión se debe continuar con el monitoreo y trabajar junto a los productores en busca de mejores prácticas de manejo de cultivo para reducir la contaminación.

Referencias

Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina