26 de Abril de 2017
Noticia

A conservar la biodiversidad también se aprende

La I Jornada de Conservación de la Biodiversidad dirigida a alumnos de nivel secundario tuvo lugar en el Jardín Botánico Arturo E. Ragonese del Instituto de Recursos Biológicos INTA Castelar

Observando plantas con lupa
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Participaron de la Jornada alumnos de 3er, 4to y 5to año de nivel secundario de la Escuela Agropecuaria (EESA N°1 de Hurlingham) y Escuela de Arte (ESEA N°1 de Hurlingham) de la Fundación Felices. El objetivo de la misma fue difundir las diferentes actividades de conservación vegetal y su fauna asociada que se desarrollan en el Instituto de Recursos Biológicos del INTA y promover en los estudiantes el interés en la conservación del ambiente.

La dinámica incluyó actividades en simultáneo: mientras algunos alumnos realizaban observación de aves otros, colectaron plantas, y observaron con lupas para la preparación de un herbario. Luego la jornada continuó con las actividades:        ¿Por qué conservar semillas? Presentando la función de los Bancos de Germoplasma. Conservación de plantas: técnica in vitro; ejemplos de uso de las colecciones conservadas en el INTA; y Herbario: Utilidad del dibujo científico. También hubo un espacio para que los chicos puedan aprender de propagación de plantas nativas, el cual incluyó una breve práctica.

Para la directora del IRB, Silvina Lewis, la conservación y gestión ambiental de la biodiversidad son temas de investigación estratégicos para el Instituto. “La educación desde la escuela en estos temas contribuye a crear en los alumnos de diferentes niveles respeto y conocimiento por los recursos naturales que los rodean y la conservación de los recursos genéticos que son la base productiva de nuestro país”.

Siguiendo a Lewis, “es importante que los alumnos reconozcan por qué y para qué el INTA destina esfuerzos en conservar los recursos fitogenéticos relacionados principalmente a la alimentación y la agricultura”. En este sentido, “es fundamental introducir los conceptos de servicios ecosistémicos, la  interrelación entre vegetación y fauna, y la importancia de tener áreas verdes cerca de sus casas en donde existe una fuerte presión urbana”.

Por otra parte, la coordinadora del Área de Conservación del Germoplasma del IRB, Bárbara Pidal consideró a la jornada como “un espacio útil para todos los involucrados”, ya que los alumnos tuvieron la oportunidad de aprender de la mano de científicos acerca de la importancia de la conservación de la biodiversidad, los docentes se llevaron herramientas para trabajar en la escuela, profundizar lo aprendido con los alumnos y replicar algunas de las actividades en el ambiente escolar como el monitoreo de aves y el de mariposas; y, por último, los científicos transformados en docentes tuvieron la ocasión para contagiar el entusiasmo por el quehacer diario y de sembrar en los alumnos inquietudes y el interés por la preservación de los recursos naturales.

“Los organizadores estamos contentos de haber podido dedicar un día completo a los alumnos de las escuelas y de haber podido interactuar entre los investigadores de diferentes grupos de trabajo para llevar a delante la concreción de esta jornada”, afirmó Pidal. Y agregó que “fue una experiencia enriquecedora que servirá como base para la organización de la próxima Jornada y el primer contacto con las escuelas de la Fundación que están ávidas de seguir aprendiendo acerca de lo que hace el INTA”.

Para la docente Verónica Lombardi de la Escuela Agrotécnica, “las explicaciones de parte de los investigadores fueron excelentes y los chicos entendieron la finalidad por la que estuvo hecha la jornada”. Aseguró que tienen ganas de volver. “Lo que más les gustó fue el avistaje de aves y el mini curso de dibujo científico”, dijo. También destacó la charla del banco de germoplasma que a los alumnos de la escuela agraria les interesó mucho. “Se fueron llenos de información”, concluyó. 

Las fotos del evento están disponibles aquí

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