14 de Noviembre de 2020
Noticia

Boletín DNTyE - Tramas de Innovación - Noviembre

Compartir
+A -A

EditorialNuestra Soberanía Alimentaria por Gustavo Mauricio Tito

La Soberanía Alimentaria es un concepto que a los argentinos nos cuesta imaginar que puede estar en peligro. En el país de vacas, del granero y de la góndola del mundo, de los alimentos para 400 millones de habitantes, la Soberanía Alimentaria suena a algo lejano. Sin embargo, en los momentos de crisis o catástrofes (hay una sutil diferencia en el que sufre una crisis, ya que de esta se vuelve, de quien sufre una catástrofe, ya que de ella no se vuelve) es cuando se pone en juego el término. 

La Argentina puede producir alimentos en casi todo su territorio; esto es un valor que pocos países del mundo tienen. Los alimentos se pueden producir en cualquier región fitogeográfica del país, si bien esto va a depender de las condiciones agroecológicas específicas. Puede generar comodities de exportación en vastas regiones del territorio, alimentos en las economías regionales para el mercado interno y/o la exportación, y alimentos en los periurbanos para las ciudades.

El país cuenta con varios agentes productivos para generar alimentos, desde los grandes productores, los productores empresariales, los agricultores familiares, e incluso los agricultores urbanos. De todos ellos, los que además de producir alimentos, generan empleo estructural, son los agricultores familiares.

La Argentina tiene diseñado un abanico de tecnologías desarrolladas de alta calidad y eficiencia, desde las técnicas altamente dependientes de insumos, con externalidades negativas, hasta la agroecología, de estable rentabilidad y, en cambio, altas externalidades positivas, pasando por distintas variantes transicionales que conjugan la generación de divisas, la oportunidad de los agronegocios, así como el acceso a alimentos con la generación de empleo.

Argentina puede realizar varias estrategias y líneas de acción simultáneas que fortalezcan su Soberanía Alimentaria, y más aún en plena pandemia, puede desarrollar líneas de acción que la fortalezcan.

Por ejemplo, para fortalecer la Soberanía Alimentaria hay que lograr que los capitales que invierten en la producción estén vinculados al territorio y generar dos ecosistemas interconectados. Uno de exportación inserto en una economía integrada a la política nacional, de tal forma que cada dólar que entra genere empleo en las pymes locales del sistema agroalimentario nacional. Para orientar este debaten es necesario un desarrollo técnico científico que apunte a una contribución en la sustitución de importaciones. En forma simultánea es importante generar otro ecosistema de innovación situado con enfoque territorial, para contribuir al mercado interno productos sanos y accesibles. 

La Soberanía Alimentaria ya puede empezar a defenderse, para generar nuestros propios alimentos, accesibles, generando empleo y distribuyendo la riqueza, solo es cuestión de comenzar.

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
Personas mencionadas: