08 de Octubre de 2020
Noticia

Cambio Climático con lentes de género

Es una herramienta práctica para la formulación e implementación de proyectos con familias productoras familiares de Argentina y Colombia, que participan en el Proyecto Resilientes del componente Producción Resiliente de Alimentos de EUROCLIMA+.

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El riesgo ante las diferentes variabilidades climáticas, resulta mucho más virulento en regiones con altos índices de inequidad y pobreza. A esta situación se le suma en muchos casos la desigualdad de géneros. Se sabe que los impactos del clima no afectan a mujeres y hombres del mismo modo. Pero se conoce menos de qué modo las desigualdades de género exacerban los impactos negativos del clima, sobre todo en las poblaciones rurales y periurbanas. ¿Con qué lentes se escriben y ejecutan los proyectos de desarrollo que abordan la adaptación al cambio climático? De eso se trató la reunión impulsada por el Proyecto Resilientes, que se llevó a cabo el miércoles 10 de septiembre de 2020 y reunió a más de 60 referentes vinculados al proyecto Resilientes, financiado por la Comunidad Europea, gestionado por las agencias de cooperación internacional GIZ (Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit) y Expertise France y ejecutado por el  Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina y el Centro para la investigación en sistemas sostenibles de producción agropecuaria (CIPAV) de Colombia.

VC Cambio climático y género
 
En esta oportunidad, se presentó la Guía de Género y Cambio Climático que se basa en la “Caja de herramientas de género” que se pone a disposición desde el programa EUROCLIMA+ y sistematiza el trabajo realizado en talleres y encuentros previos donde participaron especialistas, productoras, extensionistas e investigadores.
La guía en cuestión es una herramienta metodológica, un documento de consulta y a la vez una pieza comunicacional con una serie de preguntas y recomendaciones para incorporar la perspectiva de género a la línea de base de los proyectos en ejecución.  ¿Por qué trabajar esta temática? “Hay varias razones por las cuales nos interesa incorporar la igualdad de género en el proyecto”, reconocen desde el Proyecto Resilientes Luján Ahumada y Luciana Laborda. Ellas explican que, en el sistema agropecuario y agroindustrial se verifican roles muy diferentes entre varones y mujeres. “Las mujeres suelen desempeñar varios roles. Históricamente tienen un rol reproductivo con responsabilidades en las tareas domésticas y de cuidado (trabajo no remunerado) para garantizar la alimentación, la salud y el apoyo afectivo de los miembros familiares. En segundo lugar, como agricultoras, artesanas y/o apicultoras tienen el rol de agregar valor a la producción en trabajos cooperativos o a través de su participación en la gestión de los recursos naturales. Por último, las mujeres tienen un rol socio comunitario que comprende todas las actividades que se desempeñan en la comunidad para mejorar las condiciones de vida de sus miembros como, por ejemplo, la transmisión de saberes y prácticas culturales”, advierten estas becarias que integran el grupo de trabajo de género que elaboró la guía.  

Algunos datos, no por conocidos, resultan alarmantes: los servicios de extensión agrícola son accesibles sólo para el 5% de las mujeres que conforman la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo. Sobre ellas impacta más la pérdida de cosechas, la escasez de agua y combustible, los desastres naturales, las enfermedades, los desplazamientos y los conflictos ambientales. En las áreas rurales más vulnerables, son las mujeres y las niñas quienes pasan entre 2 y 8 horas por día recolectando agua. Si se cuantifica a nivel global, implica unas 200 millones de horas sólo para el acceso a este recurso vital, sin contar el tiempo utilizado para el combustible y forraje o para las tareas de la cocina. Se sabe también que, cuando hay enfermedades, o desastres naturales las mujeres y niñas experimentan una carga cada vez mayor, por el cuidado de jóvenes, enfermos y ancianos; con limitaciones o falta total de acceso a los servicios de salud.

La reunión tuvo como objetivo introducir a todos los participantes en el proyecto Resilientes y sus socios a la temática, generar un lenguaje en común y luego ver primeros pasos para la implementación del enfoque en los territorios. Es por esto que la presentación introductoria fue realizada por la consultora Ana Rojas, experta en género y cambio climático del programa EUROCLIMA +. En su charla argumentó con datos precisos por qué es imprescindible construir herramientas metodológicas que incluyan la perspectiva de género en los proyectos de adaptación al cambio climático. Explicó que en la actualidad existen en el mundo 194 estados soberanos reconocidos por la ONU; pero en sólo 28 países tienen las mujeres los mismos derechos de propiedad y acceso a la tierra que los hombres. Aportó datos elocuentes: “en la región, el 40% de las mujeres rurales mayores de 15 años no posee un ingreso propio, a pesar de que trabajan diariamente en actividades agrícolas”. Informó también que desde la cooperación internacional verifican que, cuando las mujeres tienen el control sobre los ingresos familiares, tienden a invertir en mayor medida en mejorar las condiciones de vida de sus allegados, haciendo inversiones en educación infantil, nutrición y salud. Y manifestó que los desastres naturales matan en promedio más mujeres que hombres o matan a las mujeres en una edad más temprana que a los hombres, según sistematiza un estudio que se realizó entre 1981 y 2002. No hay datos nuevos que refuten esta cifra.

Cambio climático y género
 
Ana Rojas (izq.) Mujeres y varones experimentan el mundo de forma diferente como resultado de sus roles de género, lo que influye sobre la forma en la que interactúan con el medio ambiente, el acceso a los recursos, la distribución de tareas domésticas y productivas, la participación en la toma de decisiones, el acceso a capacitación y servicios de extensión, y al financiamiento.

Un enfoque metodológico

¿Por qué los diseños metodológicos dejan siempre para después el enfoque de género? Con estas preguntas de base, se compartieron herramientas metodológicas y recomendaciones para incluir el enfoque de género en los proyectos de adaptación al cambio climático tanto en la recolección y uso de información, la implementación de acciones, como en la creación de indicadores sensibles, la promoción de métodos participativos y en el monitoreo, evaluación y rendición de cuentas.

Las mujeres y los hombres experimentan de forma diferenciada la exposición, la sensibilidad, la capacidad adaptativa y el riesgo frente a eventos o tendencias climáticas. Por ejemplo, en el caso de una inundación, pueden estar más expuestos los varones por su mandato y rol otorgado por la sociedad de rescatar personas y ponerse en peligro ellos mismos. Por otro lado, en caso de sequía, pueden estar más expuestas las mujeres cuyo rol sea el de pastorear el ganado y tener que caminar mucho más lejos para encontrar alimentos. Otro ejemplo, puede ser la menor capacidad adaptativa de mujeres que en caso de un evento extremo, se quedan en su casa a cuidar a los niños, niñas y adultos y adultas mayores y muchas veces no tienen acceso a información ni la movilidad para poder escapar. Considerar estos aspectos durante el análisis de riesgo climático puede llevar a la identificación y selección de medidas de adaptación diferentes para varones y mujeres con el objetivo de disminuir la exposición o sensibilidad, o aumentar la capacidad adaptativa”, explican en las primeras páginas de la publicación.

Cambio climático y género

“Nosotros consideramos que además de propiciar el empoderamiento de las mujeres resulta fundamental trabajar en la deconstrucción de masculinidades, entendiendo que es la base para lograr la equidad de géneros”, advierte Joaquín Córdoba. “Esta es una propuesta disparadora para que se implemente en los territorios, al que se sumarán otros abordajes que se complementarán con el desarrollo del proyecto en cada sitio de intervención”.

Algunas preguntas que incluye la guía están pensadas para la segunda etapa que en estos momentos ejecuta el proyecto Resilientes en relación al riesgo climático y la selección y priorización de medidas. Sin embargo, son interrogantes que bien pueden impulsarse en la formulación de otros programas de intervención:
» En caso de uso de nuevas tecnologías, ¿se distribuye la información tanto a mujeres como a varones en un lenguaje o formato adecuado a sus niveles de alfabetismo? ¿Y a su alfabetismo tecnológico?
» ¿Se ha consultado con las mujeres y los varones de diferentes grupos étnicos y etarios sobre sus intereses y deseos en cuanto a nuevas prácticas y tecnologías agrícolas?
» ¿Existen diferencias entre mujeres y varones en cuanto a los niveles de escolaridad y alfabetismo?
» ¿Existen patrones de movilidad diferenciados entre mujeres y varones? ¿Depende de la época del año?
» ¿Existen potenciales conflictos internos a partir de la movilidad y empoderamiento de las mujeres?

Las Naciones Unidas sostienen que, a medida que los países se recuperen de los devastadores impactos sociales y económicos de la pandemia de COVID-19, el modo en el que se aborde la desigualdad de género, le dará sentido a la experiencia de la crisis, así como a las perspectivas de resiliencia y recuperación. La guía de Género y Cambio Climático es un aporte para el proyecto que se ejecuta en Argentina y Colombia, pero sus recomendaciones bien pueden escalarse para abordar otros programas  de intervención que en el futuro mitiguen las desigualdades de género, la vulnerabilidad climática y la fragilidad que afrontan los ecosistemas.  

Sobre EUROCLIMA+

Es un programa financiado por la Unión Europea para promover el desarrollo ambientalmente sostenible y resiliente al clima en 18 países de América Latina, en particular para el beneficio de las poblaciones más vulnerables. El Programa se implementa bajo el trabajo sinérgico de siete agencias: Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Expertise France (EF), Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP), Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH y ONU Medio Ambiente.

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
Personas mencionadas: