07 de Junio de 2012
Noticia

Con “Don Bastías” Argentina empieza a nombrar su orégano

El INTA y la Universidad Nacional de Córdoba han desarrollado e inscripto en el Registro Nacional de Cultivares la primera variedad de orégano argentina. Esto es un hito para un sector que actualmente trabaja con poblaciones indiferenciadas. La homogeneidad de procesos que posibilita un cultivo de características uniformes augura buena acogida para este desarrollo tecnológico.

"Don Bastías", la variedad obtenida por el INTA y la UN Córdoba, es de tipo compacto.
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Si uno llama a un perro por su nombre, éste acude. Las frutas y las hortalizas, no. Sin embargo sigue siendo útil denominarlas. El hecho de que cada variedad sea reconocible no responde a un mero placer rotulador, sino más bien a la intención de que si alguien escucha, por ejemplo, Cuyano INTA (zapallo), Milenio INTA (durazno) o Fuego INTA (ajo), sepa que cada uno de esos nombres define características morfológicas, fenológicas y agronómicas particulares.

Desde hace pocos días el orégano ha ingresado al mundo de los nombres propios, a través de la variedad “Don Bastías”, desarrollada por el INTA y la Universidad Nacional de Córdoba. “Don Bastías” es, de este modo, la primera cultivar de orégano argentina y representa un puntapié inicial interesante para el esclarecimiento de la mezcla de genotipos de una especie, a todas luces sabrosa, pero de expresión fenotípica  “claroscura”.

Esto se entiende por lo que refiere el Ing. Agr. Pablo Bauzá, de la Agencia de Extensión Rural La Consulta INTA. “El cultivo de orégano es tradicional en algunas zonas del país pero su proceso de mejoramiento es reciente, tan sólo de 5 años a esta parte”. El técnico es responsable de este desarrollo junto a la Ing. Agr. Carla Baglio, de la mencionada unidad del INTA, y la Ing. Agr. Marta Ojeda y la Biól. Lorena Torres, ambas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UN Córdoba.

Mejor entre 12

Al día de hoy “Don Bastías” ya forma parte del Registro Nacional de Cultivares del Instituto Nacional de Semillas (INASE). Conviene retroceder al año 2006 para entender el origen de este material. Ese año se pone en marcha un proyecto de alcance nacional del INTA, que apunta a ser “Base para el Mejoramiento de la Producción y la Calidad el Orégano de Consumo Interno y de Exportación”. En ese marco, se iniciaron en La Consulta, Mendoza, ensayos comparativos entre los cuatro oréganos más utilizados en cultivo en ese momento. Al mismo tiempo en la en la Facultad de Cs. Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba, la Biól. Lorena Torres (en el marco de su tesis doctoral) generó  una colección de oréganos de distintas partes del país, que fueron sometidos a un proceso de saneamiento in vitro. Dos años después, a partir de 12 clones de oréganos derivados de esa colección, entre los que se encontraban los 4 evaluados en la red nacional de ensayos, se obtuvieron las plantas madres y posteriormente los plantines para realizar los ensayos a campo..

Aromática sin precedentes

Simultáneamente, en Córdoba este trabajo se iba enriqueciendo. La bióloga Lorena Torres seguía avanzando en su tesis doctoral para distinguir los distintos tipos de oréganos existentes en la Argentina, trabajo que fue fundamental para establecer un conjunto de  descriptores requeridos por el INASE para definir un orégano que no había sido caracterizada todavía en el país. Sentados los precedentes proporcionados la especialista de la UN Córdoba, “Don Bastías” tenía el camino allanado para convertirse en la primera variedad inscripta.

Según explica Torres, el criterio seguido para la elección de los descriptores fue su estabilidad, “para que puedan ser útiles de aquí en adelante. Por ejemplo, consideramos hábito de crecimiento de la planta (erecto o rastrero), momento de floración, tipo de inflorescencia, color de flores, color de tallo, color de hoja. También estudiamos la producción de aceites esenciales de los distintos tipos de orégano”. Torres opina que esta caracterización y la posibilidad que se abre para seguir inscribiendo variedades “es un logro importante para una aromática que hasta ahora se definía por su procedencia (cordobés, mendocino, etc.) o por sus características físicas y que es la tercera en exportaciones del país”.

Las virtudes de “Don Bastías”

De los ensayos durante dos años, en los que se evaluaron las mejores 12 líneas monoclonales de orégano, surgió la que ahora ha sido bautizada. En esas pruebas, los técnicos de INTA y la UN Córdoba analizaron características morfológicas, fenológicas y agronómicas, mientras que se avanzaba con la identificación taxonómica. Así, combinando este conocimiento se tiene que “Don Bastías” es un orégano de tipo compacto, de floración tardía, perteneciente a la especie Origanum vulgare sp. vulgare. Pablo Bauzá detalla por qué se diferenció del resto: “la variedad escogida presenta buena tolerancia a condiciones ambientales adversas, como puede ser el estrés hídrico, y un rendimiento alto de biomasa fresca y seca. Comparado a otros del mismo tipo, éste produjo 30 % más de biomasa fresca y 24% más de biomasa seca por hectárea. También tiene una alta relación de peso seco de hoja/peso seco de tallos”, señala el especialista.

Algo igualmente visto como positivo en “Don Bastías” es la ausencia de coloración de antocianas (violáceas o amarronadas) en tallos, hojas y brácteas. “Esto es importante –explica el técnico del INTA- porque trabajada con prácticas de cosecha y postcosecha adecuadas, esta variedad mantiene la coloración verde sin alteraciones, y el orégano a granel se vende por color”.

La productividad de la variedad inscripta es buena, supera los 3.000 kg/ha, de producto limpio y terminado; pero lo que mayormente destacan por ahora sus creadores es que posibilita procesos uniformes. Dicho de otra manera, en la actualidad se cultiva por poblaciones (que responden a un tipo, pero no están diferenciadas varietalmente); con esta cultivar monoclonal (multiplicada por esquejes) se logra homogeneizar toda la etapa primaria, llámese plantación, cosecha y producto final y eso conlleva consecuencias económicas positivas.

En este sentido, el Ing. Agr. Ricardo Piccolo, Director de la EEA La Consulta INTA, unidad donde está asentada y es evaluada la colección, señala que “la inscripción de una variedad estable y caracterizada de orégano es un importante avance para el agregado de valor al cultivo y a la vez entregarles a los productores una herramienta de diferenciación para mejorar la rentabilidad de sus negocios. Por otro lado, viendo nuestro proceso interno, el desarrollo de “Don Batías” ha generado la consolidación de un grupo de investigadores y extensionistas que trabajan para mejorar las condiciones de competitividad de pequeños productores”.

Primeros interesados

En Mendoza se produce el 70 % del orégano del país y el departamento San Carlos es responsable de la mayor parte. Productores de este lugar, donde principalmente se planta el de tipo compacto, se han interesado en probar la variedad “Don Bastías”. Por un lado hay dos viveros que quieren multiplicar la variedad y por otra parte, dos cooperativas del polo aromático de San Carlos quieren cultivarla. Sucede que como esta aromática, luego de cosechada, es secada al sol en el campo, su calidad depende del clima, arruinándose si se moja. De mediados de diciembre a mediados de enero, época del corte más importante, hay probabilidades de que esto ocurra, según indica Bauzá. Al trabajar con poblaciones, hay mayor disparidad en los días de corte y, por lo tanto, más chances de que el producto se moje.

En este sentido, la uniformidad proporcionada por una misma variedad aliviaría este aspecto, a la vez que simplificaría el proceso de zarandeado y trillado. “La trilla se hace más difícil si hay un orégano más paludo que otro y esto sucede con las poblaciones”, asegura Bauzá y agrega que “para los productores que en este momento están ampliando el esquema de ventas locales e intentando llegar a Buenos Aires, la uniformidad es importante”.

Si alguien se pregunta sobre el origen del nombre de la primera variedad de orégano argentina, se puede decir que es un reconocimiento a la persona que cuidó de los cultivos para que se lograran los resultados que hoy se difunden.

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Mendoza
    • La Consulta
Personas mencionadas: Ricardo Jose PICCOLO, Pablo Gonzalo BAUZA, Carla BAGLIO Lorena TORRES, Marta OJEDA