06 de Noviembre de 2020
Noticia

Conocer para crecer: Logros de 11 familias de Monte Quemado que integran el GAL Sacha Rupaj

Los Grupos de Abastecimiento Local consisten en herramientas que potencian las capacidades de trabajo individual y grupal, aumentando la producción de alimentos frescos, sanos e inocuos, desarrollando circuitos locales de comercialización, para que la sociedad local acceda a éstos alimentos a precios accesibles.

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En Monte Quemado se encuentra el GAL Sacha Rupaj que acompaña la AER enclavada en el corazón del departamento Copo y del cual participan 11 familias ubicadas en la periferia, a la vera de la ruta nacional N° 16. Están dedicados a producciones mixtas como huerta, granja, cultivos locales y producción bovina y caprina.

Como objetivos por alcanzar, el grupo se propuso el fortalecimiento organizacional, mejorar la producción y lograr la comercialización de excedentes de manera conjunta en el mercado local.

“Para nuestra Agencia, el GAL es una herramienta que usamos para trabajar con pequeños productores. Formamos el grupo para tratar de conseguir el hilo conductor de dos actividades diferenciadas por tratarse de pequeños productores ganaderos con actividad mixta y huerteros. Unificaron criterios para trabajar juntos y hacer un seguimiento técnico a cargo de su técnico asesor Gustavo Maza”, contó el Ing. Agr. Gustavo Gil, de la AER Monte Quemado.

“Por tratarse de actividades variadas que realizamos los integrantes del grupo, cada uno tenía problemáticas distintas como la falta de agua y de reservorios de agua, pasturas insuficientes, falta de represas y energía eléctrica”, contó Magali Escobar, quien se dedica a la producción de verduras, plantas frutales y aromáticas además de la cría de ganado bovino.

“Pasamos de una huerta chica a una de grandes dimensiones con más de 50 canteros, pero no teníamos para juntar agua. Desde el grupo accedimos a una cisterna y una represa que se provee de agua del Canal de Dios. El agua es todo, eso provocó un gran cambio y mejoramos ciento por ciento nuestra producción”, agregó Magali.

El profesor de Artes Visuales José Luis Escobar, quien también integra el GAL Sacha Rupaj se dedica a la huerta, producción de frutales y plantas ornamentales destacó las capacitaciones que recibió a lo largo del tiempo para mejorar su actividad particular. “He podido aprender y entender mucho como trabajar para producir más. Eso lo lleve a la práctica y sirvió mucho, especialmente en las ventas de plantas”, contó.

Estas actividades también tienen un costado solidario: “Llevamos verduras a gente que no tiene, especialmente ancianos, a quienes les acercamos parte de nuestra producción. Y el resto lo comercializamos utilizando las redes sociales. Nos piden y les acercamos a las casas. La gente quiere consumir verduras frescas y saludables”, agregó.

“Al ser pequeños productores encontramos que realizan sus actividades con muchas deficiencias. Técnicamente hemos visto que el GAL ha provocado un impacto muy positivo en estas cuestiones. Avanzaron bastante en tecnificar la huerta con el programa acceso al agua y algunas ya tienen riego por goteo y en los ganaderos, el impacto se dio en la conformación y búsqueda de herramientas para que puedan acceder al agua para ganadería algo que se logró en coordinación y articulación con la Agencia de Desarrollo de la Provincia. Así construimos una represa para el acopio de agua para consumo animal. En lo productivo hemos mejorado índices en la ganadería caprina menor y ganadería bovina. También se involucraron en la actividad forestal en el marco de un proyecto de la cuenca foresto industrial de Monte Quemado, mediante la cual se pudo acceder a un registro formal de productores forestales”, explicó el Ing. Gil sobre los objetivos logrados por el GAL Sacha Rupaj.

Estos productores lograron un aceitado mecanismo de comercialización que en la actualidad provee a supermercados y hoteles locales.

Hugo Arroyo

Hugo Arroyo es uno de sus integrantes y fiel ejemplo de los objetivos alcanzados. En su productiva huerta ubicada en el barrio 12 de Octubre trabaja con dos de sus hijos y su esposa.

Lechuga, puerro, perejil, zanahoreia, tomate, acelga, repollo, zapallitos y otras verduras son las que se cosechan a diario. Junto a eso tienen frutales, especialmente un parral con variedad de uvas con más de 160 plantas que las cultivan con ayuda técnica del grupo y de los técnicos de INTA.

El GAL les permitió acceder a la semilla, una cisterna para almacenar el agua que en Monte Quemado es escasa, un sistema de riego por goteo y un tanque elevado para garantizar el óptimo riego de la huerta.

Con su producción abastecen los hogares de la propia familia, pero también a comedores, verdulerías y hoteles locales. También instalaron puestos de venta en espacios públicos concurridos y realizan la venta por teléfono. “La gente ya conoce nuestra producción y por eso ya tenemos nuestra clientela hecha en la ciudad. El trabajo para atender la huerta es diario, pero siempre pensamos que si queremos tener producción debemos dedicarnos”.

Para Hugo y su familia esta actividad les ha traído cambios fundamentales. Atrás dejaron los duros trabajos del campo. “A pulmón había que cortar el quebracho, hacer madera, cortar los postes y hacer carbón. Eso lo dejamos atrás y hoy trabajamos con esto que es muy digno. Nos ganamos la vida y ayudamos a otros”, precisó”.

 

 

Para más información:

Marcelo Lagos

EEA Comunicaciones

INTA Quimili

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Santiago del Estero
    • Monte Quemado
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