24 de Enero de 2021
Noticia

Cuidado del ganado para reducir el estrés calórico

Frente a las altas temperaturas es necesario extremar cuidados y medidas de prevención para minimizar los efectos del estrés calórico y evitar pérdidas económicas.

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La ola de calor que en la última semana azotó a gran parte del país, provocó numerosas muertes de ganado confinado como así también de animales en pastoreo. En la región ocurre que en esta época del año las temperaturas normalmente superan los 30°C durante varias horas del día y por eso es recomendable tomar recaudos en el manejo de la hacienda.

El desempeño productivo de las especies de ganado es directamente afectado por los factores climáticos como la temperatura, la humedad relativa del ambiente, la radiación solar y la velocidad del viento, que afectan en su conjunto al balance térmico.

Los animales que son sometidos a frio o calor extremos manifiestan diferentes reacciones, tales como: modificación en el comportamiento; cambios fisiológicos y hormonales; y alteraciones en los patrones de alimentación. Estos procesos repercuten directamente en la eficiencia productiva del ganado y afectan tanto el desempeño reproductivo como la capacidad de engorde.

Los animales necesitan ganar o perder calor para mantener la temperatura corporal. Cuando son sometidos a altas temperaturas, y más aún si estas se combinan con alta humedad ambiental y/o viento cálido, la capacidad de los animales de reducir su temperatura corporal disminuye hasta el punto en el cual son incapaces de disipar calor interno y comienzan a sufrir lo que se conoce como estrés térmico. Para anticipar esta condición, los productores pueden consultar indicadores como el ITH (Universidad Estatal de Iowa) que relaciona temperatura ambiente y humedad relativa, y clasifica la condición climática como “sin estrés”, “alerta”, “peligro” y “emergencia”.

Es necesario considerar que el consumo de agua es una de las formas más rápidas y eficientes por las que el animal reduce su temperatura corporal. Durante el verano el consumo se duplica, dado que permite transferir una importante cantidad de calor al ambiente con pequeños volúmenes a través del sudor y la orina, aunque no funciona igual para todas las especies. Por estas razones y de acuerdo al grado de importancia que representa que los animales estén bien hidratados, es prioritario que el acceso al agua de los animales sea ilimitado y que la misma cumpla con los requisitos de calidad mínimos para ser consumido.

Otros mecanismos que tienen los animales para disminuir la temperatura corporal son: disminución del ritmo cardiaco, modificación del comportamiento, menor consumo de alimento, y la evaporación mediante transpiración y/o jadeo. Un indicador de que los animales padecen estrés térmico se presenta cuando los animales jadean y se acuestan estirados para aumentar la superficie de ventilación (evaporación). SI bien la evaporación puede aumentar al rayo del sol, el aumento de la temperatura sobre el cuerpo del animal resulta en un balance negativo, y es fundamental proveerlos de sombra natural o artificial. Los bovinos, ovinos esquilados y equinos disipan calor a través de la transpiración, mientras que los porcinos no tienen esa capacidad y expuestos al sol sufren quemaduras en la piel. En estos casos es imprescindible que dispongan de sombra y, en casos de extremo calor, es recomendable refrescarlos bañándolos o brindándoles acceso a revolcaderos de barro que los proteja del sol.

En cuanto a la prevención, es necesario permanecer atentos a los indicios de estrés térmico que se vea en los animales: postura corporal, disminución de consumo, jadeo y agitación por encima de lo normal. Asimismo, es clave prestar especial atención a los animales en engorde ya que son más susceptibles, así como también las hembras gestantes y en lactancia, y los terneros y corderos.

Con respecto a las estrategias de manejo, se recomienda tener bebederos limpios con disponibilidad de agua suficiente para un mayor consumo, tapar los tanques y mantener mangueras enterradas para bajar la temperatura del agua. Además, en caso de utilizar bebederos tipo chupetes para los cerdos es recomendable que se ubiquen a la sombra para evitar el calentamiento del metal.

Es necesario evitar los movimientos o trabajos en corrales en horas de calor o de radiación solar. En pastoreo o a corral lo fundamental es que los animales tengan acceso a sombra, sea natural o artificial y tener presente las corrientes de aire para no ubicarlos donde haya barreras protectoras.

Por último, con relación al alimento es fundamental que en los encierres se reparta la dieta en dos suministros diarios con un porcentaje mayor a la última hora de la tarde.

Nota publicada el 24 de enero en el suplemento Pulso del diario Rio Negro.

 

Para más información:

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Río Negro
    • Viedma
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