15 de Noviembre de 2015
Noticia

Curso Modelo Cobayo INTA: una metodología adoptada por SENASA

El curso de Modelo Cobayo, aplicado al control oficial de potencia de vacunas virales para bovinos, se llevó a cabo en Instituto de Virología del Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas de Castelar. El objetivo se centró en la oferta de herramientas prácticas para que conozcan las tecnologías de control de vacunas

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El curso también se enmarca dentro de las actividades que aportan créditos a la carrera de maestría en Biotecnología de UBA y fue organizado en forma conjunta con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria.

“A partir de la resolución 598/2012 SENASA, organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación fue adoptado oficialmente como control de potencia de vacunas virales bovinas y fue publicado en el Boletín Oficial en diciembre de 2012”, comenta Viviana Parreño, investigadora del Instituto de Virología y coordinadora del curso.

Karina Trono, directora del Instituto de Virología, expresó en la apertura que “investigamos para acercar metodologías que ayuden al sector primario”.

El modelo animal de laboratorio “Cobayo INTA”, fue desarrollado y validado estadísticamente por el INTA para controlar la potencia o calidad inmunogénica de las vacunas combinadas,  que contienen en su formulación valencias virales.

El INTA realizó las investigaciones de desarrollo del modelo, los controles iniciales y transferencia al SENASA que la adoptó y realiza actualmente la prueba en cobayo y las técnicas serológicas asociadas en sus laboratorios.

De esta manera, y en el marco de la resolución mencionada, se encarga de fiscalizar obligatoriamente la potencia de los lotes de vacunas que son liberados al mercado. El control es punitorio para las vacunas contra IBR y  RVA.

La razón por la cual se eligió como modelo al cobayo por sobre el de ratón es porque presenta características que permiten obtener resultados confiables para estandarizar las pruebas serológicas para poder evaluar la potencia de los lotes de vacunas para las diferentes valencias virales que pueden contener las vacunas (de uno a 5 virus) a partir de una única muestra de suero obtenida a los 30 días post vacunación. El cobayo provee un volumen suficiente para hacer la serología con alto grado de homogeneidad y en corto plazo, cotejado con el tiempo en que los bovinos producirían los resultados. Lo destacable de modelo es el uso del cobayo en lugar del bovino como especie destino es que posibilita realizar los controles de potencia de forma simple y con bajo costo.

El hecho de que la metodología desarrollada por el INTA sea incorporada posteriormente por SENASA, destaca la sinergia entre ambos organismos oficiales. En este sentido, por el modelo Cobayo INTA se establece que las vacunas que no cumplan con los niveles mínimos de respuesta inmunitaria no podrán comercializarse. Por esta razón, frente a esa situación las empresas se están obligadas a mejorar sus procesos de elaboración de vacunas. 

El INTA va a la vanguardia brindando herramientas de prevención y control de enfermedades virales que afectan a especies productoras de alimentos como los bovinos, por lo que Viviana Parreño explica “consideramos necesario capacitar a las empresas para que estandaricen en sus plantas productoras de vacunas las técnicas de control”.

 

El cuerpo docente estuvo integrado por: Viviana Parreño (coordinación INTA) ; Valeria González Thomas (Representante SENASA); Andrea Pécora;  Darío Malacari; Alejandra Romera;  Marina Mozgovoj; Marina Bok; Silvina Maidana; Alejandra Ferella 


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Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina