28 de Mayo de 2021
Noticia

El acceso al agua es posible cuando se articulan ideas y esfuerzos

Instituciones y vecinos construyen cisternas en el paraje San Antonio de Copo para solucionar el acceso al agua

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San Antonio de Copo es un paraje rural aislado, ubicado en el sudeste de la provincia de Santiago del Estero. Sus 300 habitantes viven en hogares dispersos en el monte, sin acceso a servicios básicos como la energía o el agua. La falta de agua es una problemática que afecta la vida cotidiana y el desarrollo productivo de la comunidad. Para abastecerse, dependen del camión cisterna municipal o de pozos, represas y arroyos cuya agua no siempre es apta para consumo humano. Las familias del lugar se dedican a la cría de caprinos, producción de ladrillos y carbón, venta de leña, entre otras actividades.

 

El proyecto de acceso al agua fue impulsado por la EFA Avellaneda como un actor clave en la promoción del desarrollo local, especialmente de las familias de los estudiantes. INTA Añatuya y dicha institución escolar se mantienen vinculados desde el mismo nacimiento de la EFA, con numerosas concreciones que beneficiaron a la comunidad educativa y a sus familias.

La EFA Avellaneda es una escuela secundaria con orientación agropecuaria a la que asisten adolescentes de la zona rural de los departamentos Avellaneda, General Taboada, Sarmiento y Salavina. Cuentan como herramienta de trabajo el denominado plan de búsqueda mediante el cual se vinculan a las familias de sus estudiantes y permite individualizar las necesidades de estas.

Antes de la concreción de las capacitaciones y primeras cisternas, hubo más de un año de intercambios y articulaciones entre docentes, técnicos, ingenieros y familias. Estas permitieron diagnosticar como principal dificultad la necesidad de priorizar el acceso al agua para consumo humano, crítico en todo el año y en especial en el período de sequía. Actualmente, muchas de las familias buscan el agua de un canal vecinal a cielo abierto que recibe agua del río Salado, que, por su contenido salino y suciedad, no es apta para consumo humano.

Como Surge la articulación

El proyecto persigue como metas facilitar la autonomía de las familias respecto a la provisión de agua, incentivar la participación de los habitantes en el desarrollo de su comunidad y dejar capacidad instalada en tareas constructivas al interior de la comunidad.

Es así que la ONG Ingeniería Sin Fronteras, la Escuela de Familia Agrícola (EFA) Avellaneda, INTA Añatuya compartieron ideas y esfuerzos.

La EFA Avellaneda detectó la necesidad de las familias de San Antonio de Copo. Ingeniería Sin Fronteras, que trabaja en la zona desde hace varios años desarrollando distintas obras que impactan en las comunidades rurales, tales como la construcción de puentes o depósitos de agua tradicionales a base de ladrillos. Esta vez quisieron probar con la tecnología de cisternas de placa que INTA Quimilí viene difundiendo en todo el este santiagueño. INTA Añatuya fue el vínculo para la llegada al territorio del técnico Walter Rodríguez de INTA Quimilí, quien estuvo a cargo de las capacitaciones en construcción de cisternas. 

Este proyecto avanzó a pesar de las restricciones por la pandemia de Covid 19 con espacios de capacitación para los pobladores y construcción de las primeras cisternas.

La palabra de quienes articularon 

Silvina Maldonado es pobladora del paraje y beneficiaria de una cisterna. “Aquí vivimos alrededor de 70 familias, trabajamos y soñamos con un lugar mejor. Siempre se complica tener agua para consumo humano. Algunos vecinos acarrean en zorra, a pesar de la suciedad que trae el canal igual se la consume. A veces se junta de la lluvia, pero no es suficiente por falta de depósitos.

“Salud, agua, camino y luz son parte de las necesidades que tenemos. Ahora con esto podremos tomar agua limpia y sana para toda la familia. Hay un compromiso de todos los miembros de la comunidad para trabajar y sacar adelante el proyecto”, contó ella.

“Una de las problemáticas que identificamos entre las familias era la necesidad de contar con agua segura, situación que solucionaran, construidas las cisternas. Nuestra escuela busca alianzas como en este caso con INTA e Ingeniería Sin Fronteras para darle respuestas a las familias que forman parte de nuestro medio para lograr el bienestar de ellos”, precisó Gastón Gamarra, docente de la EFA Avellaneda.

El Ing. Esteban de Olmos de esta institución expresa: “Primeramente, se consiguieron los recursos para construir 10 cisternas para 10 familias, pero viendo el modo de trabajo ampliamos para que esas 10 familias iniciales pudieran presentar a 10 familias más y ampliar a 20 el número de cisternas a construir con el compromiso de trabajar en comunidad. Lo que se busca con esta tecnología es que quede la formación instalada en el lugar para que el resto de las familias puedan replicar en caso de necesitar el sistema” Para ello, lograron la articulación con INTA Añatuya para capacitar a las familias sobre la construcción de las cisternas, tarea esta que será llevada adelante por los miembros de la comunidad.

“Por el contacto que tienen con los alumnos y los padres en todo el territorio es destacable el trabajo que hace la EFA Avellaneda. Nos vinculamos por un pedido concreto. El problema del agua es un problema muy sentido en la zona y gracias a ese contacto con las familias empezamos a trabajar”, expresó el Ing. Agr. Ariel Tamer de la AER Añatuya.

El sistema

Este sistema permitirá la cosecha de agua de lluvias y de esa manera tener agua segura para uso humano. Sobre las cisternas, el técnico capacitador Walter Rodríguez contó: “Tiene una capacidad de 16 mil litros que permite a las familias almacenar agua para cinco o seis meses dependiendo del uso que una familia tipo le dé. Es muy fácil y económica su construcción por la cantidad de material que requiere. La cisterna se complementa con captación de agua de lluvia mediante un techo de chapas y se complementa con una bomba de embolo o sapo. Es una unidad sellada para evitar la contaminación debido a que es para consumo humano. La gente aprende haciendo y luego lo replica en el domicilio de sus vecinos por eso apunta al trabajo comunitario que ayuda a que las construcciones se hagan más rápido y una a la comunidad”.

Oscar Coria, otro poblador del lugar, albañil de profesión comparte; “A los que trabajamos en esto se nos hizo mucho más sencillo agarrarle la mano a este sistema de construcción de cisternas. Y vamos rápido porque es un gran beneficio para toda la comunidad. Como tengo conocimiento del tema soy uno de los encargados, pero aquí trabaja toda la comunidad. Aquí la gente es de trabajo, de hacer trabajos comunitarios grupales”.

Esta iniciativa nos muestra que cuando se unen esfuerzos, ideas, experiencias se contribuye efectivamente a que las poblaciones que tienen limitado su derecho al acceso al agua, pueden superarlo, que se pueden dejar capacidades instaladas para fortificar a las mismas.

Para más información:

Profesor Gastón Gamarra al correo: gastongamarra454@gmail.com

Ing. Esteban De Olmos al correo: edeolmos@isf-argentina.org de ONG Ingenieros Sin Fronteras

Ing. Agr. Ariel Tamer al correo: tamer.ariel@inta.gob.ar

 

 

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Santiago del Estero
Personas mencionadas: Marcelo LAGOS