04 de Junio de 2015
Noticia

"El agricultor familiar es el que vive de su producción y representa el 65% de los productores de la Argentina"

Lo aseguró el Presidente del INTA, Francisco Anglesio, en el encuentro INTA VA realizado en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario en Zavalla.

INTA VA en la Facultad de Ciencias Agrarias de Zavalla.
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INTA VA es una propuesta ampliada del concepto de valor agregado, en la que se incorporan y recuperan valores como el saber de los productores y la historia de cada región en particular. Estos encuentros se desarrollan en todo el territorio nacional y prevén la participación de profesionales y autoridades del INTA, intercambiando opiniones acerca de los problemas más cotidianos en un entorno de cercanía entre productores y profesionales.

En esta ocasión, INTA VA se realizó el pasado miércoles 3 de junio de 2015 en la localidad de Zavalla. En esta jornada estuvieron presentes el Presidente del INTA, Ing. Agr. Francisco Anglesio; el Director Nacional de la Dirección Nacional Asistente de Sistemas de Información, Comunicación y Calidad del INTA, Lic. Juan Manuel Fernández Arocena; el Director del Centro Regional del INTA Santa Fe, el Ing. Agr. José Luis Spontón; el Director de la EEA INTA Oliveros, el Ing. Agr. Alejandro Longo y la Vice Decana de la Facultad de Ciencias Agrarias de Rosario (UNR), la Med. Vet. Griselda Muñoz.

Anglesio, en su discurso, retomó aquella cuestión sobre lo que alguna vez se denominó a nuestro país como el granero del mundo. “Argentina, con 40 millones de habitantes, produce para 400 millones de personas; pero nosotros no queremos más ser el granero del mundo, nosotros queremos producir alimentos. Argentina, que produce alimentos, ve cómo se deterioran los valores de los commodities, porque el mundo no quiere commodities sino que quiere specialities”.

Ya entrando más en detalle sobre esta última cuestión, dijo que Valor Agregado significa transformar el grano o cualquier otra materia prima en un producto, a lo que añadió: “por eso reivindico INTA VA, que es ponerle el valor a la producción, a los territorios. Pensábamos en cómo darle valor a esto y entendimos que la marca podía ser INTA VA. INTA va a buscar al productor, va en busca del intendente, va con la gente para decirle que podemos transformar. Pero también va con el productor que habla con otro productor y le cuenta qué es lo que hace. En el INTA nos contagiamos de la fuerza de los productores y acá está también la virtud, porque tenemos esta herramienta que es Cambio Rural II, bajo la cual nos influenciamos de las buenas experiencias de los otros para generar más valor en los territorios. En este camino todos ganamos y la Argentina mucho más”.

Por otra parte, remarcó que el asociativismo es de gran valía para el pequeño productor:  “hace más de 25 años fui productor cooperativo. En 5 años nos convertimos en el tercer exportador de Argentina de lana, lavando, peinando y llegando a mercados como Francia, Italia e Inglaterra. El asociativismo es el único camino que tienen los productores chicos para poder crecer en escala y acceder a más renta”.

A su vez, estableció que “el agricultor  familiar puede tener 10, 200 o 300 ha, pero el agricultor familiar es el que vive de su producción y ellos son el 65% de los productores de la Argentina” destacó el Presidente del INTA. Cuando hay comodities muy altos les alquilan el campo porque tiene alta rentabilidad, pero cuando bajan y quieren volver ya perdieron su rentabilidad debido a que su familia no quiere volver más, remarcó Anglesio. “Por eso reivindicamos esta herramienta; más de 10 mil productores están trabajando en Cambio Rural II. Al coordinador del grupo lo elige el grupo, el grupo debe sentirse identificado por ese líder; el Estado lo paga pero es de ustedes y ustedes lo eligen. Nosotros le damos las herramientas”.

Por su parte, el Director del Centro Regional de Santa Fe, destacó la vinculación interinstitucional que el INTA Santa Fe propone en torno al Valor Agregado: “nos une el espíritu de colaboración con la Facultad, para traer ideas y compartir trabajos con docentes y alumnos, en donde ambos organismos pueden potenciarse”.

Según Spontón, INTA VA es una idea de transformación de la producción en nuestros territorios, pero no sólo de la trama productiva sino también cuando se mejora la relación institucional y cuando se aumenta el capital social en el que se desarrollan. “Por eso, desde el Centro Regional Santa Fe, apostamos al crecimiento de nuestra región, de nuestra provincia y de nuestra Nación”.

El complejo agroindustrial nacional y el agregado de valor en origen

Mario Bragachini, del INTA Manfredi, inició la serie de charlas que se dieron a lo largo de la jornada; su disertación se tituló “Agregado de Valor en Origen a la producción agropecuaria argentina”.

Según su opinión, el cambio que se propone es que la materia prima llegue con el mayor valor agregado y con la mayor cantidad de horas hombre trabajando en Argentina. “Somos primeros en exportación en miel, aceite de maíz, aceite de soja; tenemos un ranking de buena posición en procesos alimentarios que tienen valor agregado. Esto significa que no estamos naciendo, sino que algo existe ya y eso representa una oportunidad. Pero el problema es que se ha puesto siempre el énfasis en que somos los especialistas en producir materia prima, sobretodo en soja”.

Haciendo un breve repaso de la coyuntura productiva nacional, Bragachini dijo que las exportaciones se definen de la siguiente manera: el 29% es soja, el 4% es maíz, lácteos 2%, lo fruti-hortícola 2%, la carne bovina 2%, y el complejo automotor significa un 13%. A pesar de que Argentina es líder mundial en producción de granos por habitante con 2.309 Kg./hab./año, paradójicamente estos números no dejan de representar un problema debido a que “los commodities bajan y después sufrimos las consecuencias que estamos sufriendo en este momento, como todos los países que están produciendo granos, y nosotros somos de los más perjudicados porque nuestra base está radicada ahí”.

A esto se agrega la escasa sustentabilidad del área sembrable; “el 65% de esa área es Soja/Soja  con muy baja reposición de nutrientes y una comprometida competitividad del productor agropecuario primario.  Esto afecta al desarrollo en origen ya que en las localidades del interior productivo hay un índice demográfico negativo, cada vez hay menos productores”. Pero tal como estableció anteriormente, existe una base productiva en nuestro país y Bragachini resaltó que en los últimos años se trabajó muy bien en aspectos sociales/productivos, y que en los próximos años será necesario intensificar el trabajo y mejorar la sustentabilidad.

Cambio Rural II

A continuación, la agente del INTA Venado Tuerto, Diana Valdano, disertó sobre “Aspectos relevantes del Cambio Rural II y su relación con el Agregado de Valor”. Valdano aseveró que con Cambio Rural II habrá más inversión porque este programa tiene un abanico de oportunidades y de herramientas a las que se puede acceder por pertenecer al mismo. “Hay financiación nacional y también provincial. Fortalecer los vínculos entre los productores y los de ellos con el INTA, mejorar y preservar el ambiente e incorporar el agregado de valor en origen son sus fundamentos básicos”.

La profesional dejó en claro las diferencias con el viejo programa de Cambio Rural: “antes nos dedicábamos exclusivamente a productores pymes; en cambio, ahora muchos pertenecen a la agricultura familiar. Esta es un tipo de agricultura en donde la unidad productiva y la doméstica están juntas. Pero esto no quiere decir que el productor viva en el lugar, puede no hacerlo y tener ciertos recursos productivos, como tierra y capital, y donde el trabajo es familiar. Este es el nuevo actor social con el que Cambio Rural II trabaja”. Y la estrategia principal es el asociativismo.

Exposición de casos

Para demostrar que en nuestra región se pueden realizar proyectos en torno al valor agregado, se presentaron tres casos distintos.

El primero de ellos fue “Ordenamiento Territorial del Periurbano para la producción y consumo local de alimentos”, y estuvo a cargo del Subsecretario de Espacios Públicos y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de Venado Tuerto, Patricio Marenghini.

El mismo se trata de un proyecto de desarrollo local que tiene como objetivo optimizar los recursos del Estado. La idea surge con el objetivo de dar respuesta a una problemática que surgió en Venado Tuerto entre lo urbano y lo rural. “El puntapié inicial fue que en nuestra ciudad tenemos una limitación a la aplicación de periurbano de 50 metros, a partir de ahí surgieron dos ideas de trabajo: cómo hacemos para mejorar lo que hay, y por otro lado preguntarnos qué es lo que estamos haciendo con la prohibición, es decir si prohíbo tengo que ofrecer respuestas para saber qué hacer en esa tierra”.

Buscando organizar localmente la producción de los alimentos que Venado Tuerto consume, el Subsecretario resaltó la participación del INTA en la formación de grupos de Cambio Rural para poder agrupar a productores que forman parte de las distintas cadenas. Así se logró formar un grupo de valor agregado en el cual hay una inversión del municipio para una planta sachetadora en donde se va producir 1500 litros de leche en sachet a $6.

A su término, en representación de la Universidad del Centro Educativo Latinoamericano (UCEL), Juan Manuel Trainer disertó sobre “La articulación Interinstitucional para la generación de conocimiento para el Agregado de Valor en la producción de alimentos. Proyecto INTA-INTI-UCEL”. Su experiencia fue sobre una planta de extracción de grasas y aceites que, según palabras de Trainer “es la planta de extracción a nivel experimental más moderna del mundo porque replica la tecnología y los procesos de la industria”.

Este proyecto es una búsqueda por “industrializar la innovación científica”, utilizando el mismo término que el representante de la UCEL. Bajo la articulación de lo público con lo privado, se busca pasar de una planta piloto a un centro de investigación de agregado de valor, cuyos objetivos originales son la formación de alumnos y el impulso de actividades de investigación y desarrollo.

El último de los tres casos fue desarrollado por Roxana Páez, del INTA Rafaela. Su caso fue “EcoSuero con valor agregado. Un modelo de integración y valorización”. Según sus palabras, el lactosuero es un subproducto de la elaboración del queso, y debido a su carga orgánica se convierte en uno de los contaminantes más severos que tiene la industria.

Páez resaltó que “institucionalmente, se venía trabajando desde un cambio de paradigma por empezar a trabajar y evaluar este producto, que veíamos como problemático, para transformarlo de desecho a materia prima. El lactosuero, transformado en materia prima, hoy forma parte de la competitividad de las industrias lácteas. El aprovechamiento de este subproducto tiene dos aspectos: minimización de contaminación ambiental y recuperación del subproducto como materia prima que revaloriza productos en el mercado”.

Para la implementación de este proyecto, se hizo un análisis sobre el estado de la industria láctea en Santa Fe. Los resultados nos indicaron que existe una falta de equipamiento para el pre-tratamiento del suero, falta de calidad del suero, posibilidades de inversión de las PyMe´s y problemas de escala. Por ello, el proyecto propone mejorar la sustentabilidad económica de las PyMe´s a través de la valorización integral del suero.

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Santa Fe
    • Zavalla