22 de Septiembre de 2019
Noticia

El algodón en el centro del conocimiento

Entre el 10 y 13 de setiembre se desarrolló en la Estación Experimental Agropecuaria Reconquista un posgrado al que asistieron 50 cursantes de Colombia, Paraguay y Brasil y de las provincias de Chaco, Formosa, San Luis y Santiago del Estero, con docentes locales, brasileños y norteamericanos. Agricultura de precisión y robótica fueron los ejes.

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Ernesto Arzamendia

Durante cuatro días Reconquista fue centro de la producción algodonera con el desarrollo del posgrado al que asistieron  50 participantes de países y provincias vecinas. A los docentes locales se sumaron de Brasil y Estados Unidos.

 Se trató de la quinta edición del curso “Bases ecofisiológicas para la producción sostenible de algodón y su impacto en los procesos agroindustriales”, que esta vez también incluyó agricultura de precisión y robótica. Fueron nueve horas académicas con una parte teórica con disertaciones y espacios prácticos en el Laboratorio de Biotecnología y en el laboratorio e invernadero de la Experimental. Y se destacaron dos disertantes internacionales: del Dr. Joao Da Silva de EMBRAPA (Brasil), investigador que trabaja en biotecnología y mejoramiento genético; y del Dr. Glen Rains, de la Universidad de Georgia (EE.UU.).En ambos casos, instituciones con las que el INTA se encuentra realizando trabajos conjuntos.

“Con EMBRAPA estamos trabajando actualmente en el marco del Postgrado del Ing. Pablo Dileo, es un convenio de cooperación”, explicó el Dr. Marcelo Paytas, investigador de INTA Reconquista y director del posgrado. Mientras que con la Universidad de Georgia “tenemos vinculación a través del Comité Internacional del Algodón”, agregó. Se trata de una institución con una trayectoria extensa en desarrollo de Robótica e Informática aplicada a la Agricultura. 

Rains presentó 3 estadios de desarrollos en Robótica. La primer parte sobre agricultura de precisión, así como con siembra y riego variable. Luego comentó los avances logrados en la implementación de plataformas autopropulsadas multipropósito “que ingresarían a los lotes a realizar diferentes tareas, cómo la siembra, la cosecha, el control de malezas a través de sistemas láser, pulverización de insectos”, dijo Paytas.

 “Para ello se puede utilizar drones o dispositivos terrestres que levantan información de cómo es el terreno, luego se lo lleva a un software, se hace un mapa de características de ese suelo, conductividad eléctrica, humedad, etc. y después con ese software se alimenta la plataforma robótica que físicamente sale al lote y va realizando las aplicaciones necesarias en función de las características de ese suelo. Por ejemplo si en lote hay parches donde tenés suelo de mala calidad pasa la plataforma y se incrementan las dosis de fertilizante. Estas plataformas están en grado experimental”.

Para el santafesino, haber compartido el espacio con estos disertantes permitió a los asistentes visualizar un horizonte a futuro y ver hacia dónde va el sector. “Hoy nos parece casi imposible pensar en un control de malezas con la implementación de un láser que quema o que corta, al igual que el mapeo de suelo”, dijo. Actualmente en Argentina no se trabaja a ese nivel, pero sí en software e información disponible, como los drones y máquinas de siembra y cosecha de precisión. “Esta -dijo sobre tecnologías como el láser- no es una alternativa para todos los países productores de algodón (más de cien), sino para un nicho”, dijo el técnico de INTA, y lo comparó con el trabajo que actualmente se realiza para producir fibras trazadas.

El trabajo interinstitucional

El curso se realizó en el marco del área de posgrado de la Universidad Nacional del Nordeste. A su vez de la organización participaron el Ministerio de la Producción del Gobierno de Santa Fe y la Asociación para la Promoción de la Producción Algodonera.

Para Marcelo Paytas - quien coordina el curso y el equipo de docentes locales – la potencia de este espacio radica en el intercambio: “intentamos dar un enfoque integral de toda la cadena de producción y en cada edición hacemos foco en un tema diferente, pero lo más interesante se da en el encuentro con los participantes y en que cada uno puede compartir sus propias experiencias”, destaca el especialista.

En relación al trabajo institucional para Paytas es “fundamental es fundamental la articulación público – privada en lo que respecta al avance de la tecnología”.

Las voces de los participantes

A Doriana Feuillade, extensionista de INTA en Santiago del Estero, le resultó interesante que  “lo profesional y la información brindada. Están mostrando la articulación del manejo del cultivo con el Valor Agregado, también lo socio- organizativo. Nos sirve muchísimo para vincular con el trabajo con productores de pequeña escala que estamos realizando en Santiago del Estero”, comenta.

En el mismo sentido Néstor Gómez, investigador también de Santiago del Estero dedicado a la ecofisiología del cultivo. Destaca la integralidad de la propuesta, es la tercera vez que participa y dice que “siempre se lleva algo nuevo para aportar a su región”.

Giovani Andrés Andrade Peña, de Colombia cuenta que para su país el aporte de conocimiento desde INTA, es clave para el desarrollo del cultivo. “Actualmente estamos tramitando un convenio entre embajadas que nos permitirá afianzar el intercambio”, destaca.

 

Referencias

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