23 de Junio de 2021
Noticia

El INTA capacitó en producción de semilla hortícola a agricultores familiares de dos organizaciones campesinas vinculadas con el MCBA

Cerca de 100 pequeños productores de la Unión de Trabajadores de la Tierra y el Movimiento Nacional Campesino Indígena “Somos Tierra” participaron de una capacitación de cuatro encuentros brindada por el INTA. El contenido abarcó desde caracterización de la semilla hortícola, variantes de producción, hasta aspectos de calidad comercializable y registro de variedades.

Extracción de semillas de zapallo
Compartir
+A -A

El 18 de junio finalizó un ciclo virtual, mediante el cual, durante 4 encuentros, el INTA capacitó a un centenar de pequeños productores de todo el país. El objetivo fue que conocieran las alternativas de producción de semilla hortícola y profundizaran su saber en cuanto a la generación de semillas hortícolas de polinización abierta (PA).

El origen de esta actividad surgió de una reunión entre autoridades del INTA y de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), en la que, entre otros temas, dialogaron sobre el alto costo que representa para productores y productoras acceder a la semilla híbrida, que es la de mayor disponibilidad en el mercado y generalmente se importa. También hubo interés en la realización de este ciclo por parte del Mercado Central de Buenos Aires, a través del apoyo manifestado por su presidente Nahuel Levaggi, quien a su vez es coordinador nacional de la UTT.

Una alternativa para disminuir los costos de adquisición de la semilla es generar el propio insumo, mediante PA. En la región de Cuyo, una zona privilegiada para la obtención de semilla hortícola de calidad, el INTA tiene una historia de trabajo y generación de conocimiento: hace mejoramiento genético hortícola, investigación en producción, servicio de procesamiento y análisis de calidad de semillas, y cuenta, por supuesto, con especialistas en la materia. Así es como el Ing. Agr. Julio Gaviola, investigador de la EEA La Consulta INTA, fue propuesto para llevar adelante la capacitación.

Semillas de zanahoriaLa semilla que predomina en muchas especies hortícolas en Argentina es híbrida. Poco a poco se ha ido dejando de lado la práctica de multiplicar variedades de polinización abierta. La fuerte presencia de las empresas semilleras ha determinado este escenario. El problema para los productores, sobre todo los pequeños, es lo caras que les resultan esas semillas importadas”, explica Gaviola.

El valor estimado del mercado de semillas hortícolas en el país representa entre U$S 50 y 60 M. Según cifras de la Federación Internacional de Semillas, para el año 2017 se importó semilla hortícola por valor de U$S 29 M y se exportó por U$S 14 M. Un estudio del sistema de agronegocios de semillas argentino, a cargo de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), concretamente en lo que respecta a semillas de hortalizas y papa, complementa lo antedicho. La ASA indica que el número de las empresas nacionales es reducido, que si bien existen compañías que desarrollan cultivares, los casos son aislados, de porte extremadamente pequeño y con bajo impacto en los usuarios. También señala que el grueso de las cultivares inscriptas tiene desarrollo en el exterior.

Gaviola expresa que para la agricultura familiar “es un problema mantener las variedades criollas o nativas, por ejemplo de especies como maíz o zapallo, que se van perdiendo a consecuencia de la entrada de los híbridos. Poder conservar esas variedades de polinización abierta y tener semillas de bajo costo fue uno de los temas tratados en la reunión llevada a cabo entre la UTT y el INTA. Esta capacitación surgió de allí y la idea es incentivar la producción propia de semilla para autoconsumo y también para vender”, resume el especialista del INTA La Consulta.

Ya finalizaron los cuatro encuentros previstos. En el primero, los temas expuestos por Julio Gaviola fueron aspectos generales de la calidad de semilla; semillas botánicos y propágulos vegetativos (batata, ajo, bulbos en general); semillas híbridas y no híbridas. En el segundo, se habló sobre la importancia del ambiente en la producción de semilla; semilla madre; manejo general para producción de semilla. En el tercero, los temas fueron cosecha; extracción de semilla; secado, procesamiento y envasado. En el último encuentro la agenda incluyó: caracterización de una variedad cultivada o cultivar; diferencias respecto de una población; registros de variedades; semillas nativas y criollas; semilla legal; calidad mínima para la comercialización.

Al ciclo completo lo aprovecharon pequeñas productoras y productores de 16 provincias del país. Tal como señala Maritsa Puma, integrante del Consultorio Técnico Popular, de la Secretaría de Producción de la Unión de Trabajadores de la Tierra, “la demanda de capacitación surgió de la UTT e invitamos a que participaran compañeros del Movimiento Nacional Campesino Indígena Somos Tierra” (MNCI).

Máquina secadora de semillas de zapallo, en MendozaLa cantidad de participantes que se unió a cada encuentro virtual osciló entre 80 y 100. Muchos de ellos, dice Puma, producen hortalizas en los cinturones hortícolas de las grandes ciudades o crían animales y producen granos para alimentarlos.

Maritsa Puma, que además es productora hortícola en La Plata, asegura que “estamos en búsqueda de alternativas para dejar de depender de la compra de semilla híbrida”. En Misiones, por ejemplo, tenemos compañeros que tienen una cooperativa, donde producen y venden semillas de hortalizas, aromáticas y árboles nativos, pero son casos aislados”.

Cada bloque de capacitación contó con un momento para la exposición y un momento para las preguntas, donde quienes participaron compartieron sus propias experiencias y plantearon sus dudas. Por su parte, Gaviola, a lo largo del curso propuso contenidos generales pero recurrió a ejemplos concretos, con especies que podían ser de interés para distintos puntos del país.

Francisco De Macedo, productor de tomate para industria, de Cruz del Eje, Córdoba, brinda su parecer sobre la actividad: “me resulta muy interesante porque nos da muchas herramientas que aportan a nuestro eje como organización -él pertenece al MNCI- que es poder tener un producto 100 % agroecológico; nos ayuda a hacer esa transición, ya que estamos en ese camino. Lo que aprendimos en estos encuentros es útil para nuestras unidades productivas porque nos muestra una manera de abastecernos y ser autónomos. Creo que es súper importante rescatar todo lo que tiene que ver con la reproducción y la preservación de la semilla, sobre todo las semillas criollas, que son las que han sido cuidadas ancestralmente por nuestras abuelas y abuelos”, destaca el horticultor.

Ahora que se ha completado este ciclo de charlas, la vinculación continuará, ya que la intención es organizar capacitaciones más puntuales, sobre la producción de semillas por especie. También a futuro, desde la UTT y el MNCI quieren trabajar con el INTA, para probar en fincas de productores, con manejo agroecológico, las variedades hortícolas generadas por este organismo y lograr, así, semilla propia. Puma adelanta que se harán ensayos “en zona norte y sur de Buenos Aires. Se probarán en zonas con producción de temporada, por ejemplo, tomate en Corrientes y en Jujuy o cebolla en el sur de Buenos Aires.”

“La ventaja de hacer semilla propia -reflexiona Gaviola-  más allá de lo económico, es resguardar la genética nacional, tradicional. En Argentina la semilla hortícola es mayormente importada. La agricultura familiar e indígena busca abastecerse y preservar las variedades nacionales del INTA o sus propios materiales, criollos y nativos.”

 

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Mendoza
Personas mencionadas: Carlos Alberto PARERA, Julio Cesar GAVIOLA Nahuel LEVAGGI - Presidente del Mercado Central de Buenos Aires