09 de Marzo de 2018
Noticia

El INTA obtuvo el financiamiento para dos nuevos proyectos de Lobesia botrana

Para informarnos acerca de los dos nuevos proyectos que se están desarrollando en la EEA Mendoza, entrevistamos al Dr. Sebastián Gómez Talquenca, responsable del laboratorio de Virología.

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Para explicar comenzó refiriéndose al contexto en el cual surgen las investigaciones y nos dijo lo siguiente:   

“Hoy por hoy el problema de la vitivinicultura argentina es la emergencia de una plaga que se llama polilla de la vid, Lobesia botrana es su nombre científico. Es una plaga que fue detectada en marzo de 2010 en Mendoza, y desde entonces está aumentando la zona donde está presente, causando daños de una severidad bastante importante”.

El primero de los proyectos denominado “Desarrollo de Estrategias de control biológico de lepidópteros, plagas de frutales de pepita de la Norpatagonia y viñedos de Cuyo”, cuenta con la coordinación de Liliana Cichón de la EEA Alto Valle y Violeta Becerra, responsable del laboratorio de Fitofarmacia de la EEA Mendoza. Ambas trabajan en el estudio de un parasitoide identificado en la zona de Alto Valle y en su aplicación para el control de plagas de frutales en dicho lugar y de Lobesia botrana en Mendoza.

El segundo proyecto, financiado por el COFECYT (Consejo Federal de Ciencia y Tecnología), lleva el nombre de “Biotecnología aplicada al manejo de la Lobesia botrana en la región vitivinícola de Cuyo” que, si bien presenta una gran parte de investigación, se busca que sea un proyecto más tecnológico y de transferencia. El mismo es coordinado por el Dr. Gómez Talquenca, y cuenta con la participación de los equipos de investigación de Fitofarmacia y Biotecnología de la EEA Mendoza, y de los técnicos de los Centros de Desarrollo Vitícola (CDV) de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR).

Para profundizar acerca de este segundo trabajo, nos explica:                   

“Puede decirse que este proyecto tiene dos grandes ejes: uno es el trabajo de extensión y transferencia, donde se va a buscar en los CDV de Mendoza y San Juan formar técnicos capacitados para que puedan ser ellos extensionistas de Lobesia botrana en el territorio. Posteriormente, se formará a dichos técnicos para que capaciten a los productores en la identificación, manejo, control y evaluación de los daños que produce la plaga. La idea es transferir un esquema de manejo integrado de la plaga que, si bien es bastante conocido y consensuado, al día de hoy no está adecuadamente adoptado por el sector productivo. Por otro lado, se seleccionará un grupo menor de productores que estén implementando dicho programa, para evaluar la efectividad del proceso.

Esa es la primera etapa de transferencia, después vienen las de investigación donde se desarrollarán tres líneas: una evaluará, los residuos de insecticidas empleados en el control de Lobesia botrana en la elaboración de vinos. Estos insecticidas que se están usando, han tenido un registro administrativo de emergencia por parte del SENASA. El objetivo es detectar la influencia del proceso de vinificación sobre los residuos de insecticidas presentes en uvas, es decir si se degradan completamente o permanecen en el vino terminado. Si es así, en qué proporción se detectan estos fitofármacos, para cumplir con las tolerancias nacionales e internacionales de los mismos. La idea es tratar de aportar un poco de conocimiento en esta área que tiene implicancias no sólo económicas, sino también en la salud humana.

Por otro lado, se evaluará a Beauveria bassiana, un hongo entomopatógeno que se utilizaría como biocontrolador de Lobesia botrana. Este hongo se evaluará en diferentes estrategias, solo o combinado con difusores de feromonas.

La tercera etapa de investigación, se trata del uso de herramientas biotecnológicas en las que se evaluará un mecanismo de regulación génica, llamado ARN interferente, por el cual se puede suprimir la expresión de determinados genes. Para eso, se harán estudios transcriptómicos en distintos estadios de desarrollo del insecto para conocer todos los genes y su nivel de expresión. 

Cumplidas las etapas de investigación, se iniciará un nuevo periodo de transferencia donde se van a difundir los conocimientos generados. La duración del proyecto es de dieciocho meses”.

Para concluir Gómez Talquenca comentó:

“La idea es, con estos proyectos de investigación que tienen un fuerte sesgo tecnológico, comenzar a proveer desde la Estación Mendoza herramientas para el control de una plaga que tal vez se pueda llegar a erradicar en algún momento, pero que es probable que haya llegado para quedarse. Con estos estudios que combinan el control biológico con nuevas herramientas biotecnológicas, se espera realizar un manejo de esta plaga más amigable con el ambiente, que es la tendencia en la vitivinicultura en nuestro país.

Es importante destacar que la COVIAR es socia estratégica de este proyecto. Ambos trabajos tienen financiación de $3.000.000, y creemos que serán un buen aporte al sector vitivinícola. 

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Mendoza
    • Luján de Cuyo