31 de Julio de 2016
Noticia

El interés de Malasia por las capacidades del INTA

El Embajador de Malasia, Ashri bin Muda visitó el INTA Castelar junto a su Ministro Consejero, Sanmugan Subramaniam.

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Fueron recibidos por Jorge Carrillo, director del Centro de Investigación de Agroindustria (CIA)  Elisa Carrillo, directora del Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas (CICVyA), Guillermo Marrón, director del Instituto de Ingeniería Rural y Sergio Vaudagna, director del Instituto de Tecnología de Alimentos.

El director de CIA hizo la presentación del INTA y su misión de contribuir al desarrollo, investigación, creación de conocimiento y transferencia a través de las Estaciones Experimentales a lo largo y ancho del país. Presentó además la estructura de organización, los recursos humanos con los que cuenta el INTA y su plan estratégico, entre otros temas. Luego, Jorge Carrillo explicó las actividades que desarrolla el Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias CNIA.

La Coordinadora de Relaciones Internacionales, Cristina Arakaki, invitó a encontrar la forma de comenzar a cooperar entre Malasia y Argentina. El Embajador, se interesó por la política argentina en regulación de organismos genéticamente modificados OGM. Elisa Carrillo comentó que la regulación se realiza a través de la CONABIA y que Argentina exporta granos transgénicos a países como China y USA. En cuanto a la importación, “prácticamente no tenemos importación de granos transgénicos porque somos productores", afirmó Carrillo". 

También se interesaron por piscicultura, dado que en Malasia consumen mucho pescado y mariscos (sea food). También por la producción de miel y producción de frutas. 

Arakaki citó las fuertes articulaciones internacionales en relación a germoplasma, biotecnología. 

“Esta es una misión exploratoria”, dijo el Ministro, y Arakaki sugirió el programa de Cooperación Sur Sur de Cancillería como antecedente. 

Luego Jorge Carrillo junto con Guillermo Marrón realizaron la presentación del Instituto de Ingeniería Rural, en virtud que la comitiva estaba interesada en maquinaria. Citaron el desarrollo de maquinaria para pequeños productores familiares, la agricultura de precisión, Facón-dispositivo desarrollado en INTA que hace más eficientes los procesos de siembra y fertilización-, la púa biomimética, trakur -robot que aplica en forma automática dosis precisas de plaguicidas en los invernaderos-, el trabajo que están realizando en huellas de carbono, en siembra directa y en biocombustibles, entre otros. 

"El sistema de producción de Malasia, se basa en la producción del aceite de palma. El principal desafío en agricultura en nuestro país es su producción, dado que trabajan 3 millones de personas extranjeras, y queremos reducir la mano de obra e invertir en maquinaria", dijo el Embajador. En cuanto a la producción de carne, prosiguió, “sólo cubre el 20% del mercado interno, el resto lo hacemos mediante importación; en lo referente a la carne avícola, depende de la importación de maíz de Argentina", indicó. "Si hay algún problema en la producción de maíz en Argentina, afecta la producción avícola en Malasia". 

Con los productos genéticamente modificados, tenemos ciertos resguardos, por sus efectos en la salud de la población; tratamos de limitar cada vez su importación para volver a la producción de orgánicos, pero suelen ser muy caros en los supermercados” afirmó el ministro.

Argentina depende de altas tecnologías para la detección de OGM y fue expandida al resto de sudamérica, dijo Arakaki. 

 

Recorrida por el predio CNIA

La delegación malaya inició en compañía de Sergio Vaudagna, director del Instituto de Tecnología de Alimentos del CIA la recorrida por las instalaciones del instituto.

Visitaron el área de protección de alimentos coordinada por el investigador Diego Cristos, quien explicó que su área cuenta con un laboratorio de microbiología especializado en Escherichia coli y un laboratorio de contaminantes químicos para detección de residuos de plaguicidas y micotoxinas. “Actualmente se realizan ensayos con técnicas metabolómicas que permiten identificar metabolitos y rutas metabólicas de los contaminantes en trazas” destacó el investigador. Agregó además, “se cuenta con equipamiento de alta complejidad, único en el país, para poder realizar los ensayos, con una productividad de 3000 muestras al año”.  Por otro lado Sergio Vaudagna destacó la formación de los recursos humanos del área que actualmente se encuentran realizando doctorados y maestrías

A continuación el investigador Diego Pighin del área de bioquímica y nutrición comentó a la comitiva que trabajan con alimentos tanto crudos como cocidos o tratados para incrementar o mejorar compuestos nutricionales, contenidos de lípidos o antioxidantes. Otras líneas de trabajo abordan el desarrollo de metodologías para estudiar alérgenos ya que las alergias alimentarias tienen de impacto económico y social.

"También estudiamos la bioquímica del animal en forma de intentar relacionar la alimentación con el manejo del bienestar animal y así poder determinar cómo se puede afectar la calidad de la carne”, explicó Pighin.  El ministro malayo mostró interés en conocer equipamiento y articulación del instituto con los sectores productivos e industriales y las metodologías que utilizan. “Trabajamos tanto investigando en el instituto con proyectos propios como en colaboración con organismos y empresas mediante convenios o brindando servicios”, expresó Sergio Vaudagna.

Natalia Szerman, investigadora del Área de Procesamiento de Alimentos explicó a la comitiva que las principales líneas de investigación se refieren a la aplicación de la tecnología de altas presiones hidrostáticas para el desarrollo de nuevos productos cárnicos y productos listos para consumir y el tratamiento térmico para el desarrollo de productos cárnicos listos para consumir con características sensoriales mejoradas y más saludable. Trabajan con procesos térmicos y no térmicos tanto en productos cárnicos como frutihortícolas. En cuanto a la metodología para alimentos cárnicos utilizamos la pasteurización térmica mediante procesos como cocción bajo vacío y pasteurización no térmica mediante altas presiones.

En productos frutihortícolas se trabaja en procesos de preservación por agregado de sustancias químicas, procesos térmicos para productos pasteurizados y procesos no térmicos también con altas presiones. La planta piloto cuenta con un equipo único en el país para Tecnologías de Altas Presiones, tamaño laboratorio, con capacidad de 2 litros y 900 megapascales.

Más tarde llegaron al área de Análisis Físicos y Sensoriales en donde la investigadora Gabriela Grigioni explicó que trabajan en líneas de investigación como el desarrollo de nuevos alimentos, estudio de propiedades físico-químicas, reológicas y sensoriales de productos como carne, leche, subproductos, arroz, frutas procesadas, etc. donde analizan diferentes parámetros según sea el producto. Disponen de equipamiento que permite medir esos aspectos y un panel de degustación con evaluadores entrenados. “El sector del panel sigue normas internacionales y los evaluadores son entrenados según las mismas para obtener resultados comparables sobre las características del producto”, comentó la investigadora.

“El entrenamiento de un panelista es un proceso exhaustivo; además cada producto lleva un entrenamiento específico” agregó Grigioni y amplió “El director del Instituto de Tecnología de alimentos es un panelista entrenado”. También se realizan evaluaciones hedónicas con consumidores externos a nuestro ámbito de trabajo.

Otra de las líneas de trabajo se relaciona con la trazabilidad analítica. También se trabaja en la valorización de alimentos con vínculo territorial y en la aplicación de herramientas como Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas. En el área de producción animal, se realizan estudios relacionados al bienestar animal y el desarrollo de protocolos asociados al mismo.

Durante la tarde, visitaron el Instituto de Floricultura y fueron recibidos por Analía Puerta, en reemplazo de Daniel Morisigue, director del Instituto. Hicieron una recorrida por los invernáculos donde pudieron ver helechos, lapachos, mercadonias y calibrachoas, entre otras variedades. A su vez, los investigadores del instituto les mostraron los ejemplares que se usan para la realización de techos verdes y le explicaron el trabajo de transferencia que hace el instituto con los productores florícolas. 

También Roberto De Ruyver, coordinador del área de Agrometeorología realizó la presentación del Instituto de Clima y Agua, en reemplazo del director del instituto Carlos Di Bella. Habló sobre las áreas de Agrometeorología, Hidrología, y Observatorio de los Agroecosistemas, además de mostrarles los productos que genera el instituto, muchos de los cuáles pueden acceder a través de la página de SEPA (Herramientas para el Seguimiento de la Producción Agropecuaria). El Embajador consultó por el cambio climático, cómo este afecta la producción agropecuaria en Argentina.


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