04 de Septiembre de 2020
Noticia

El Prohuerta cuenta con el 70 por ciento de promotoras

Se realizó el cuarto encuentro del ciclo realizado por los 30 años de este Programa (Ministerio de Desarrollo Social de la Nación / INTA). Dialogaron sobre vivencias pasadas, tareas presentes y proyectos a futuro.

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Unidas. Con el regocijo de la tarea cumplida cada día desde la huerta que siembran y cosechan de cara al sol, las nubes, el viento frio… Ellas, tenaces, fuertes y emprendedoras… mujeres que proyectan sueños y los logran. La cuarta charla del ciclo de cinco encuentros virtuales por los 30 años del Prohuerta (Ministerio de Desarrollo Social de la Nación / INTA), tuvo como eje “El rol de las mujeres en el ProHuerta”. El programa posee una red federal de 9.192 promotores y promotoras voluntarios y voluntarias, de las cuales un 67 por ciento son mujeres.

En la apertura, la moderadora Daniela Bustos, facilitadora de la plataforma Género, instancias y adolescencias del INTA, remarcó que “soy una enamorada del Prohuerta y siempre tuve mi corazón en este programa”.

Participaron de esta jornada, Cintya Quispe, del Frente Social 17 de Octubre de Tigre (Buenos Aires); Raquel Insaurralde, Presidenta de Cirujas, Asociación Civil, La Matanza (Buenos Aires); Verónica Piñero, ex coordinadora nacional del Prohuerta 2013 – 2015; María Mercedes Pereda, Instituto de Cultura Popular (INCUPO); Miryam Gorban, doctora H.C. UBA y UNR, coordinadora CaLiSa Nutrición UBA.

A la vez se proyectaron videos con testimonios de mujeres que hacen su labor en la huerta, en alimentos y agregado de valor en diversos puntos del país. Se hizo un merecido homenaje a la comunicadora Melisa Bogarín del INTA Chaco y del Programa Prohuerta, falleció joven en 2016, a quien se la recordó como: “Una mujer responsable, muy fresca, muy trabajadora, libre y decidida”. 

Voces unidas

Quispe inició su oratoria al destacar que “somos referentas barriales, si hay alguna problemática siempre nos buscan para dar una ayuda, más allá de estar con las capacitaciones en la huerta. Actualmente estamos detrás de las ollas para dar alimento a muchos vecinos. En el barrio Las Tunas en Tigre muchas somos mujeres quienes llevamos adelante las huertas, muchas tienen hijos y, a veces, deben ir con ellos y ellas a las huertas. Por eso hicimos les hicimos un espacio. Y ahí aprenden la conexión con la tierra, es terapéutico”. Contó que actualmente hacen asambleas virtuales, y antes de la pandemia, en las plazas: entre otros temas avanzan con la autoproducción de semillas. 

“En Las Tunas trabajamos mucho con cooperativistas. Este barrio está rodeado de muchas diferencias sociales ya que hay countrys rodeando. Acá muchas mujeres estamos a cargo y al mando de diversos espacios: empoderándonos y ganando lugares, más allá que seguimos buscando nuevos ámbitos para tomar decisiones”, agregó la disertante quien repasó las actividades y realidades de programas sociales como Ellas Hacen donde reciclaron, realizaron reparaciones en viviendas de vecinos y comenzaron a mover la tierra para hacer huertas para mejorar la alimentación del barrio. “Sabemos que la salida es colectiva, no individual. Por eso repartimos la producción de nuestras huertas en comedores y merenderos para reforzar los alimentos que nos envían desde el Estado”.

Por su parte, Insaurralde, repasó las actividades que realizan en Cirujas Asociación Civil del partido bonaerense de La matanza y que en su gran mayoría lo formaron mujeres que eran promotoras del Programa Prohuerta. Ellas trabajan en el marco de la actividad agroecológica, comenzaron con autocosumo, promoción y producción: “Los procesos históricos nos fueron atravesando. Y el Prohuerta fue una herramienta. Éramos 200 compañeras al inicio y fuimos creciendo a partir de las semillas y de la capacitación que nos permitió organizarnos y pensar en los barrios. Y pusimos la mirada en la educación popular, así las mujeres nos fuimos capacitando para dar a conocer nuestros saberes cada vez de una mejor manera”. Hoy muchas actividades las realizan a partir de redes sociales, y en forma presencial aquellas imprescindibles y con los protocolos sanitarios.

“El rol de las mujeres –siguió la oradora– dentro de Cirujas, en estos 22 años, permitió poner la mirada en un procesos organizativo y cooperativo. La formación ciudadana de las mujeres fue muy importante: logramos relatos, participaciones con miradas sociales y políticas. Generamos una granja con un centro de multiplicación de aves, armado de herramientas. Y pasamos a ser una red de organización barrial muy importante llevado adelante por un 90 por ciento de mujeres. Entre todas y todos formamos un proceso colectivo junto a muchas familias revalorizando el rol de las mujeres, que son más de 30, en esta red de servicios y estrategias con escuelas, instituciones, organizaciones y barrios que nos unen”. Recalcó la capacidad del equipo técnico del Programa Prohuerta (Ministerio de Desarrollo Social de la Nación / INTA) e INTA AMBA.

A su turno, Piñero, contó sus inicios en el Prohuerta: “Cuando me tocó coordinar el programa a escala nacional, que tiene una gran mística, conté con políticas públicas muy marcadas hacia la mujer, contra la violencia económica y de géneros. También logramos una diplomatura en agroecología. Me tocó estar en los 25 años y contar en ese momento con un espacio muy fortalecido que miraba más allá del autoconsumo y la semillas. Recuerdo que cuando comenzamos los talleres sobre género hubo algunas resistencias pero contamos con mujeres muy valientes en todo el país. Trabajamos muchos en la mirada inclusiva y en discapacidad.”

Puntualizó que “en América Latina y el Caribe 60 millones mujeres viven en zonas rurales, Y la brecha aún hoy sigue siendo muy grande entre el hombre y la mujer. Y eso se da, en muchas oportunidades, por la falta de espacios para educarse y capacitarse. Me da mucha alegría que el INTA tenga una presidenta mujer como Susana Mirassou”.

En la charla, Pereda dejó su testimonio, luego de la proyección de un video con la historia y la labor comunicativa y educativa de la tarea del Instituto de Cultura Popular (INCUPO) donde se repasó la importancia de las especies alimenticias del monte en las comunidades aborígenes y criollas. “INCUPO está cumpliendo 50 años, el 1 de septiembre 1970 se emitió el primer programa radial. Trabajamos con familias campesinas en cinco provincias del Norte argentino con propuestas productivas que cuidan el ambiente, en forma saludable, acceso al agua potable, con miradas desde la educación popular; también acompañamos a feriantes, casi un 70 por ciento en nuestra zona son mujeres, trabajamos por un ambiente saludable, bosques nativos, humedales y la necesidad de cuidar la biodiversidad natural”.

Y añadió: “El programa Prohuerta reeditó publicaciones como El bosque nos da comida, que es una edición muy compartida y requerida. Ahora lo volvimos a imprimir en fascículos a color. Es una publicación muy requerida. Inicialmente INCUPO realizó reuniones con mujeres en forma de encuentros sobre salud, alimentación, uso del agua, protagonismo de la mujer en roles sociales o políticos.  Se ofrecían cursos como Comer bien, que tuvo muchos anotados y luego hicimos jornadas para que se multipliquen estos conocimientos. También trabajamos en la recuperación de plantas medicinales para mejorar la salud de las familias. Se logró una empatía y comunicación muy fuerte. Hicimos capacitaciones sobre comercialización y soberanía alimentaria donde quisimos transmitir que el hecho de comprarle a la agricultura familiar es porque allí se encuentran productos de calidad”. Siempre posaron su mirada en el recate de semillas locales, autoproducción, en forma agroecológica y actualmente con los protocolos sanitarios debidos.

Como cierre, Gorban, recordó distintos talleres que se realizaron con la propuesta de comer mejor donde se trabajó en ecofeminismo. “Hubo muchas mujeres fundamentales en la soberanía alimentaria, muchas huerteras. Puso como ejemplo a las huerteras de 9 de Julio quienes en el patio de su casa tenían la lechuga y la espinaca para usar todos los días. Luego esta tarea doméstica pasó a ser una forma de empoderamiento y venden este excedente, de allí salen bases de la economía familiar. Hoy algunas políticas públicas revalorizan la economía social: fue tarea de las mujeres inventarse para sobrevivir, estrategias de sobrevivencia. Y esto se multiplica todos los días”.

Luego se refirió a que “hoy a más de 300 escuelas con huertas escolares, algo que se inició de la mano de algunas mujeres en la década del ‘40. La huerta en la escuela debe generalizarse más. No puede haber escuelas con patios vacíos y secos y comedores sin fruta fresca para los niños. Estudiar los alimentos permite avanzar en la geografía, la historia: América le regaló al mundo riquezas como maíz, tomate, chocolate. En los mercados de Paris y Londres vi tunas, granadas, moras que aquí no se utilizan y están en los montes. En la argentina hay más de 100 especies de frutas de las cuales desconocemos su valor. Y se la comen los loros. Debemos rescatar esos frutos. Tenemos mucha diversidad y muy nutritiva que desconocemos. Destaco que en algunas ciudades ya se trabaja en plazas frutales, por ejemplo”. Y afirmó que “hoy las mujeres son las guardianas de las semillas”.

En palabras del escritor uruguayo Eduardo Galeano en un “Un mar de fueguitos”, las mujeres de Prohuerta son lumbres que “arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende".

Este ciclo organizado por el INTA con la participación del Ministerio de Desarrollo Social,se transmite en directo los viernes a las 11 horas en vivo por el canal Youtube del INTA Argentina. El próximo y último tema será el “Proyección internacional del Pro Huerta”.
 
Para volver a ver la charla: Click Aquí

Para más información:

EEA AMBA - Comunicación
eeaamba.comunica@inta.gob.ar

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
Personas mencionadas: