17 de Julio de 2014
Noticia

"En energías renovables falta mucho por hacer pero vamos por buen camino"

El IPAF colaboró con el Ministerio de Agricultura en el armado de Técnopolis, donde sugirió mostrar tecnologías para el aprovechamiento de energías renovables en una vivienda típica para la agricultura familiar.

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Marcos Hall es el nuevo director del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar Región Pampeana (IPAF). Ingeniero Mecánico egresado de la Universidad Nacional de La Plata fue becario, docente y se desempeñó  en el ámbito privado en los Departamento de Ingeniería y de Energía (en consultorías energéticas) de empresas  metalmecánicas. En 2009 ingresó como investigador al INTA y, desde entonces,  el foco de sus investigaciones se orienta al diseño, fabricación, adaptación y validación de  tecnologías apropiadas y energías renovables.  “Aquí en el INTA es donde encontré la mayor motivación. Realmente es una enorme alegría y responsabilidad trabajar para la agricultura familiar en una institución del prestigio de la nuestra”.

-¿De qué se trata la incorporación de tecnologías para el aprovechamiento de energías renovables en una vivienda típica para la agricultura familiar?

-Es una vivienda sustentable que a través de estas tecnologías amigables con el medio ambiente se minimiza el consumo de energía fósil. Las tecnologías son: generador eólico, paneles fotovoltaicos, calefón solar, calentador solar de aire, deshidratador solar, bomba solar, estufa rusa y sistema de captación de agua. Teniendo en cuenta que muchos productores familiares no tienen acceso a las redes convencionales de energía, la incorporación de estas tecnologías les permite mejorar su calidad de vida y también mejorar sus condiciones de producción.

-¿Cuánto hace qué trabajan en energías renovables desde el IPAF?

-Desde el IPAF, con esta temática, estamos desde fines de 2009 cuándo coincidió el inicio del Proyecto de Energías Renovables, dentro del ex Área Estratégica de Agroindustria, con mi incorporación como ingeniero mecánico y el ingreso de Sergio Justianovich -quien es diseñador industrial- y actualmente se desempeña como coordinador del módulo de energías renovables.

-¿Hubo avances y usos en este tipo de energías en nuestro país?

-En nuestro país ha habido avances. De hecho hay grupos de investigación que hace 40 años trabajan en la temática y se generaron muchos proyectos a partir de la primer crisis del petróleo (1973) y la segunda crisis (1978) que luego se abandonaron,  probablemente por el bajo costo principalmente del gas natural. Estos grupos de investigación siguieron trabajando a pesar del desfinanciamiento y falta de apoyo a la investigación de los 90. En los últimos 10 años, con incorporación de recursos humanos, financiamiento e inversión, se ha avanzado tanto en proyectos de gran escala como de pequeña escala.

-¿Cuáles son las tecnologías que aporta el INTA en este tema?

-Algunas tecnologías que difundimos son del INTA, otras son de grupos de investigación de universidades, otras son tecnologías ya validadas que las comercializan pymes de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinarias para la Agricultura (CAMAF) con quienes trabajamos en red. Nosotros trabajamos en investigación acción participativa, entonces ante la demanda – problema de los productores, tratamos de armar una estructura de sostén local para encontrar la solución más apropiada.

-¿Puntualmente qué desarrollaron junto a la CAMAF?

-Puedo mencionarte, ya sea propias o no, diversas tecnologías como calefón solar, calentador solar de aire, deshidratador solar, destilador solar, cocina solar, horno solar, heladera solar, pasteurizador solar, bomba solar, bomba de soga, bomba de ariete, rueda hidráulica, panel fotovoltaico, generador eólico, biodigestor, microturbinas.

-¿Hay desarrollos para grandes escalas o están pensadas para pequeños espacios?

-Nosotros trabajamos para el sector de la Agricultura Familiar, por lo tanto las tecnologías que desarrollamos, adaptamos, validamos o difundimos, son de una escala apropiada al sector que va desde muy pequeña a mediana escala. Pero existen de gran escala, como por ejemplo los generadores eólicos  de 2,1 MW como los del Parque Arauco en La Rioja que son para producción de electricidad en alta potencia o los del Parque Rawson, como también generadores de 0,6 kW, 1 kW o 1,5 kW también para producir electricidad pero para abastecer a una vivienda. O el Parque Solar de San Juan o el caso de los biodigestores que van desde un pequeño artefacto instalado en el campo de un productor o una escuela, hasta uno alimentado con los residuos de una gran industria que a partir del biogás generado puede producir electricidad y calor con un motor o una turbina, lo que se conoce como cogeneración de energía.

-¿Qué lugar ocupa la Argentina en el mundo en cuanto al uso de este tipo de energías?

-Sin duda no estamos entre los países más avanzados, si mirás nuestra matriz energética, aún es insignificante el porcentaje de renovables, pero hay ejemplos como el Parque Eólico Rawson, el Parque Arauco, el Parque Solar de San Juan, más todo lo que se está investigando y desarrollando por los organismos de ciencia y tecnología, como INTA, INTI y los más de 25 grupos de investigación que están trabajando la mayoría en universidades.

-¿Hay ejemplos concretos de quienes usan este tipo de energías que puedas enumerarme o contarme algún detalle? ¿Son sistemas económicos?

-Un ejemplo concreto son los calefones solares, que hemos hecho más de 30 talleres de autoconstrucción de calefones, que al final de la jornada queda un equipo instalado y funcionando, en campo de productores, en escuelas, en asociaciones de productores, cooperativas, universidades. El calefón solar que utilizamos para los talleres es un modelo muy sencillo de construir y económico, porque la parrilla es de plástico y tiene un rendimiento aceptable. También hay calefones con parrilla de hidrobronz, que son más costosos pero con mejor rendimiento.

-¿Somos conscientes de la importancia de trabajar en una energía más sustentable que la tradicional?

-Aún falta mucho por hacer y por concientizar, pero comparando con 2004 cuando arranqué en la universidad con esta temática, te puedo decir que vamos por buen camino. Nadie puede negar el cambio climático  que provocan los gases de efecto invernadero, además no sabemos si los combustibles fósiles se agotarán ni cuándo pero lo que sí sabemos es que escasearán con el consiguiente aumento de precio y quienes se verán más afectados son los sectores más vulnerables de la sociedad, entre los que se encuentra la Agricultura Familiar. En el mundo hay 7.000 millones de personas, de las cuales 1.500 millones no tienen acceso ni siquiera a una lamparita de 40 W. ¿Te imaginás si los 7.000 millones de personas quisieran tener un consumo energético como el consumo energético per cápita de Nueva York?

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Buenos Aires C.F.
Personas mencionadas: Marcos Fernando HALL