25 de Noviembre de 2020
Noticia

Entrega N° 2, las semillas no vuelan, las acerca un amigo promotor voluntario

Más de 60 parajes y ciudades del este provincial recibieron sus kits de semillas, entregadas por los más de 270 promotores voluntarios con que cuenta el programa pro-huerta.

Compartir
+A -A

El trabajo de los promotores llega a más de 60 parajes y ciudades de todo el este provincial, más aún en estos tiempos de pandemia por Covid-19, y restricciones en los que INTA Quimilí decidió la entrega de los kits de semillas a cada promotor para revalorizar su función dentro de la sociedad. Es por ello, que durante este año la entrega de semilla no se hizo en las Agencias de Extensión Rural (AER), sino que llegó a más de 7000 familias e instituciones del territorio a través de sus promotores voluntarios.

Más al norte del territorio que corresponde al INTA Quimilí, se encuentra la AER Monte Quemado, con sus huertas, huerteros y promotores.

Sonia Padilla, es docente de la Escuela N° 421 de Monte Quemado, y promotora del ProHuerta en diferentes barrios de su localidad. “Al principio acompañaba a 10 familias, a las que se asistía con semillas y capacitaciones. Algunas semillas tuvieron muy buena germinación como las de lechuga, acelga, zapallitos y remolacha, que tuvieron muy buenas cosechas. No solo fue para la alimentación del hogar, sino también pudieron obtener ganancias económicas porque pudieron entregar sus excedentes a algunas verdulerías de la zona”, resaltó.

“En este tiempo de pandemia tuvimos poco contacto con las familias, aunque pudimos repartir los pollitos, y como hubo en la anterior campaña pocas semillas. Nos propusimos producir semillas y reproducir plantines. Eso es en lo que hemos crecido notoriamente”, agregó.

Sonia pudo contar su experiencia tiempo atrás en una entrevista difundida en nuestro Facebook. “Después de esa publicación, muchas personas se enteraron que era promotora y se acercaron hasta mí para que los integrara al programa, y eso está ocurriendo ahora. Les estoy enseñando a preparar su tierra, su huerta y venciendo limitaciones como la falta de espacio. Estamos sembrando en las macetas y en cajones, cosa que puedan ir cosechando de esa manera”, expresó.

Sobre esta alternativa de siembra en recipientes por falta de espacios, el Ing. Agr. Diego Salas indicó algunos aportes. “El principal objetivo de esta técnica, es lograr la producción de verduras en aquellos sitios en donde no se disponga de espacio o de tierra para la siembra. La estrategia es muy simple y sencilla, consistiendo en sembrar en cualquier tipo de recipiente que pueda contener un mínimo de 15 a 20 cm de profundidad de tierra, por ejemplo, baldes, fuentones, cajones de fruta, neumáticos de autos o camiones, etc. Estos recipientes deberán contar con un buen drenaje del agua de riego, y la tierra que se utilice, preferentemente deberá ser preparada usando tierra negra, mantillo, abono o lombricompuesto, en mezcla con la tierra del lugar, evitando siempre la tierra salitrosa”. Además, acotó: “Los cuidados de las verduras sembradas en estos recipientes son similares a los que comúnmente se les da a las plantas de maceta. Para mayor información, contactar a los técnicos de las AER del INTA de su zona.

Más experiencias

“Llegar a estas familias necesitadas, que me abren las puertas de sus hogares, y conocer de su realidad y ayudarlos con esto, es muy satisfactorio. Compartir mis conocimientos adquiridos en tantas capacitaciones que el INTA nos brindó, es hermoso”, dijo Sonia.

Sol Cardozo, realiza su tarea promoviendo las huertas en los barrios de Monte Quemado, como Belgrano, San Martín, 12 de Octubre, Centro, y en los parajes Rincón del Valle, y El 60.

Es promotora desde el año 2018, y antes fue acompañante familiar de 25 familias mientras formaba parte del equipo de Haciendo Camino, entidad que trabaja para evitar la desnutrición infantil en Monte Quemado. “Mientras acompañaba a las familias motivaba las huertas. Los empezamos a ayudar muchísimo con lo autosustentable, e incluso muchas familias vendían parte de su producción. Luego renuncié a Haciendo Camino, pero quedé aliada al INTA, trabajando como promotora voluntaria hasta la actualidad”, contó.

“Ser promotora me alegra la vida, lo disfruto muchísimo, amo que la gente tenga su huerta y sea autosustentable con sus verduras, me gusta explicarles con paciencia modos y formas de germinar, armar almácigos, trasplantar, etc. Acompaño entre 15 y 20 familias”, describió.

Sobre sus diálogos con las familias, al visitarlas para la entrega de las semillas contó: “Puedo destacar que la gente siempre está preocupada por el agua, que es siempre algo que cuesta mucho tener. En algunos barrios nos largan el agua dos horas a la mañana y dos a la tarde así que están atentos para regar. En los parajes se sufre mucho más y deben abastecerse de las lluvias, o de lo que la Municipalidad les acerca. La tierra es otro tema por el cual estamos enseñando a las familias a realizar compost, mezclar tierras, traer aserrín, tierra de chiquero, bosta de caballo, y así están mejorando mucho las huertas”, contó Sol.

En cuanto a la elaboración de abono, cuyo principal objetivo es obtener un material natural para agregar al suelo y mejorar el crecimiento y desarrollo de las verduras, la estrategia consiste en armar una abonera, en recipientes como cajones, tachos o directamente sobre la tierra o en un pozo. “En la abonera se colocan capas de restos de verduras o frutas, cáscaras de huevos, yerba, aserrín, guano de corrales abandonados, o previamente fermentado, etc., intercaladas con capas de tierra buena. No se debe agregar a la abonera metales, plásticos, papel, cartón, vidrio, carne, grasa, aceite, o heces de gatos o perros. Esta mezcla se deja descomponer y al cabo de un tiempo se puede usar para abonar la huerta o los recipientes donde se siembra. La abonera se debe regar, evitando el exceso, como así también cubrir de las lluvias. Se recomienda agregar lombrices de tierra, las cuales previo al uso del abono, deben ser retiradas del mismo para ser devueltas a la abonera”, explicó Diego Salas.

En la triple frontera entre las provincias de Santiago del Estero, Chaco y Salta, hay numerosos parajes como Ahí Veremos, Consuelo, Lorena, y otros más, en los que el maestro Alonso Palavecino es promotor voluntario.

“Esta es una zona de pequeños productores dedicados a la cría de ganado caprino, porcino y aves a baja escala. Por supuesto que la huerta forma parte de sus realidades, y ahí es donde intervengo yo. No hay palabras que definan la satisfacción y emoción que se siente al ver realizadas las huertas orgánicas en las viviendas”, dice con gran emoción.

“Me inicie en esto a través de la organización Aprocnoc, porque tenía la necesidad de volcar mis conocimientos de docente de una escuela agropecuaria de la zona, para que la gente mejore día a día sus condiciones de vida, y justo vino este tema de las huertas. Es hermoso ver realizadas esas huertas, visitar a las familias, recibir fotos de sus huertas cuando no puedo ir. Los voy guiando mediante cartillas sobre cómo avanzar, por el tema del aislamiento social”, relató.

Sin dudar, reconoce que su tarea es clave para la zona. “He aprendido mucho de las familias y eso lo voy absorbiendo, y es lo que después trato de volcarlo en mi gente, soy de aquí, nací aquí y si bien viví en Buenos Aires, donde logre estudiar y recibirme, eso me llevó a volcarlo en mi gente, para mejorar todo lo que se pueda. Por eso es que tengo tantas ganas de seguir en esto”, cerró Alonso.

Para más información:

Marcelo LAGOS

EEA Comunicaciones

INTA QUIMILI

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Santiago del Estero
    • Monte Quemado
Personas mencionadas: Marcelo LAGOS, Sonia PADILLA