18 de Agosto de 2021
Noticia

Entrenamientos laborales en producción agroecológica: una respuesta de abordaje de múltiples demandas sociales

Un grupo de 40 jóvenes participa en un proyecto de formación para la producción agroecológica de hortalizas en el Vivero Municipal y en el Instituto Cayetano Zibecchi de Benito Juárez.

Grupo de participantes en el entrenamiento laboral con Jóvenes del Barrio Molino
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Se desarrolla en el marco de una articulación interinstitucional entre INTA, la municipalidad local y la Escuela de Educación Secundaria Agraria (EESA) Nº1, a partir de la herramienta de política pública de entrenamientos para el trabajo del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.

La capacitación comenzó a mediados de mayo y se extenderá durante 8 meses. Tiene por objetivo incrementar las competencias, habilidades y destrezas de personas mayores de 18 años con dificultades en el acceso al trabajo. Se busca promover su inserción laboral a través del desarrollo de prácticas en espacios que incluyan procesos formativos y acompañamiento de una tutoría especializada.

Mientras transcurre su trayecto formativo, las y los jóvenes perciben $4500 pesos previstos en el programa del MTEySS y el INTA invertirá $20.000 para la cobertura de seguros y la adquisición de insumos y herramientas, por mes. De este modo, el proyecto aporta al desarrollo local y la promoción de la economía social y popular $200.000 pesos mensuales que significan $1.600.000 durante los 8 meses de entrenamiento.

La Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad, a cargo de María Teresa Ricci y la EESA Nº1, dirigida por Jorge Loguercio tenían el diagnóstico de la existencia de dificultades de los jóvenes para acceder al empleo. Por su parte, el INTA Benito Juárez, que tenía un trabajo previo para el desarrollo de acciones de promoción de proyectos productivos agroecológicos a nivel escolar con el establecimiento educativo; y a nivel familiar y comunitario con los barrios Molino, Villa Riel y El Sol, propuso implementar la herramienta del Programa de Acciones de Entrenamiento para el Trabajo en el Sector Público en el marco del convenio de cooperación con el MTEySS (N°17/2020). 

Metodología de trabajo

El desarrollo de las actividades prácticas se realiza en dos espacios que determinaron la conformación de dos grupos de entrenandos y entrenandas. La metodología utilizada es la taller teórico-práctico. Se propicia la indagación participativa a partir del diálogo entre los saberes empíricos y teóricos a fin de generar la construcción social de conocimiento. Se aprende en la acción práctica de hacer una huerta donde se van volcando contenidos sobre las características de las especies a cultivar por temporada y técnicas productivas. Para la siembra se cuenta con el aporte de semillas del Programa ProHuerta, que además provee materiales teóricos de su amplia biblioteca.

Asimismo, se complementa con charlas virtuales del INTA sobre diversas temáticas que se concretan en el Instituto Superior del Sudeste o en el Salón de Usos Múltiples del barrio Villa Riel, a fin de evitar que se pierdan esas oportunidades formativas virtuales por dificultades en el acceso a la conectividad. 

Revalorización de las competencias de la educación agraria 

Uno de los entrenamientos se realiza en el predio del Instituto Cayetano Zibecchi que forma parte del comodato entre la EESA Nº1 y la municipalidad de Benito Juárez. Allí son capacitados 12 jóvenes entre los que se encuentran estudiantes de 7mo. año y egresados y egresadas. La orientación y coordinación de actividades está en manos del profesor Leandro Bidauri y Francisco Bilbao, con la tutoría del equipo de INTA integrado por Fabiana García, Claudia Ischia y Rodolfo Tula.

El jefe de área de la EESA Nº1, Francisco Bilbao sostuvo que “este proyecto nos permite revalorizar el rol de técnico agropecuario, re-vinculando a los egresados a un emprendimiento técnico-productivo donde ponen en juego sus competencias. También es un insumo de sumo valor para los alumnos de 7mo. año a la hora de realizar sus prácticas profesionalizantes”.

Por su parte, Leandro Bidauri, maestro de sección a cargo del entorno de Huerta, añadió que “por primera vez realizamos las actividades de esta materia desde el momento cero en la sede del Instituto Cayetano Zibecchi”.

Asimismo, Bilbao expresó que “a la escuela le brinda un impulso importante ya que aporta recursos humanos, técnicos y materiales para desarrollar entornos formativos de calidad”. Ambos miembros del equipo docente, coincidieron en que “fomenta una cultura del trabajo fundada en el emprendedorismo, la agroecología y el asociativismo, permitiendo el desarrollo pleno de las capacidades y habilidades para la vida adulta”. 

Un espacio de vinculación social y aprendizaje

El otro entrenamiento se realiza en el Vivero del Parque Taglioretti dependiente de la Dirección de Producción a cargo de Mariano Labriola y se enmarca en el convenio de mutua colaboración entre el INTA y el municipio. Allí concurren 15 jóvenes de Villa Riel y El Sol y 13 de Molino. 

Las clases prácticas son coordinadas desde INTA por García, Tula, Ischia en conjunto con las trabajadoras sociales de Molino, Villa Riel y El Sol, Victoria Cabanas y María Eugenia Castaño, respectivamente. 

Claudia Alderete, colabora como promotora voluntaria del ProHuerta, programa al que está vinculada desde hace 9 años. “La experiencia es excelente. Es un placer transmitir los conocimientos sobre agroecología que fui adquiriendo a través de las capacitaciones con el INTA y las diversas informaciones que he ido leyendo y zoom en los cuales he intervenido y a su vez, aprender al compartir los espacios de huerta y ver cómo evoluciona lo que uno va sembrando y cómo se fortalece el lindo grupo conformado”, expresó Alderete.

En tanto, también se suma una huertera con experiencia, Marcela Aguilera, que disfruta de compartir los saberes desarrollados durante años produciendo para autoconsumo. “Me gusta acompañar porque se trata de una experiencia diferente. No sólo puedo transmitir mis saberes, sino que al mismo tiempo aprendo con el grupo”, manifestó.

Por su parte, Victoria Cabanas, trabajadora social de barrio Molino, comentó que “tenía muchas solicitudes de jóvenes para su incorporación a este programa y no solo de barrio Molino. Quienes participan no tienen trabajo estable y en su mayoría son mujeres con hijes.”

En tanto, Eugenia Castaño, trabajadora social de barrio Villa Riel y El Sol acotó que forman parte de una franja etaria que está encontrando serias dificultades para acceder a empleos “porque se pide demasiada experiencia imposible de lograr a su edad y también una exigencia de terminalidad educativa secundaria, que todavía se encuentran transitando”.

Fabiana García, técnica local y referente de los proyectos de entrenamiento laboral del INTA Centro Regional Buenos Aires Sur, señaló que esta política tiene un plus importante a destacar. “Ayuda al fortalecimiento socio-laboral de los y las jóvenes participantes, ya que aparte de aprender sobre horticultura se constituye en un espacio de socialización, de trabajo grupal donde se abordan cuestiones de responsabilidad y solidaridad vinculadas con las relaciones sociales y laborales. Además, está previsto abordar cuestiones de género y de cooperativismo, pensando en la continuidad del proyecto”, expresó.

En este sentido, Cabanas comentó que “durante los encuentros han surgido temas espontáneos sobre embarazo adolescente, cuidados del cuerpo, métodos anticonceptivos, mandatos familiares, roles femeninos y masculinos, aborto, trabajo y recreación, entre otros”.  También consideró que “esta propuesta es muy favorable para desarrollar habilidades y hábitos en les jóvenes y sus familias, con impacto en su calidad de vida tanto a nivel económico como a nivel social y cultural”. 

Una herramienta responde a múltiples demandas

La pandemia expuso la importancia de fortalecer un mercado local de hortalizas para abastecer a la población con una producción de calidad nutritiva y suficiente cantidad, como así también la posibilidad de construir precios justos para el acceso de toda la población, pero fundamentalmente de los sectores más vulnerables.

En este contexto, han surgido nuevos espacios de producción de hortalizas a gran escala, que son acompañados por la agencia INTA local. Este conjunto de factores, se convierten en una oportunidad para responder a la demanda de hortalizas frescas libres de agroquímicos y a la necesidad de fortalecer y desarrollar nuevas producciones agroecológicas en esa área. 

En este sentido, García destacó que “la articulación inter-institucional entre organismos nacionales como el INTA y el MTEySS con el municipio a través de la Dirección de Producción y la Secretaría de Desarrollo Social, permite la confluencia de respuesta a necesidades sociales y productivas en complementariedad y articulación de esfuerzos mancomunados”.

Eugenia Castaño, agregó que “la interdisciplinariedad e inter-institucionalidad constituyen la mejor forma de abordar la complejidad de las problemáticas sociales.  En este contexto de pandemia aprender a relacionar el trabajo de la tierra con la producción de lo que consumimos para generar en algún momento un tipo de ingreso por cuenta propia, es mirar la cuestión del desempleo desde otro lugar. Los y las jóvenes no logran trabajar en la formalidad porque no hay demanda genuina real y en ese sentido, esta propuesta es propositiva y positiva y creo que están aprehendiendo mucho conocimiento”.

José Luis Garay, uno de los jóvenes que participa de los entrenamientos laborales del Barrio Villa Riel y El Sol se mostró satisfecho con la metodología de las clases: “Lograron que sintiera aún más interés del que ya tenía. Tomé muchas notas de estas reuniones para el día de mañana tener toda esa información a mi disposición y poder hacer mi huerta o plantación de flores. Incluso pude ayudar a gente cercana que tenía problemas con sus plantas”.

Silvina Caso, entrenanda del Barrio Molino, dijo que “esta es una buena propuesta. Por un lado, estamos socializando que habíamos dejado de hacerlo debido a la pandemia; y por otro, estamos aprendiendo una alternativa para hacer huerta con la familia y será posible salir a trabajar, porque hay personas que tienen espacios y materiales y no pueden o no quieren hacerlo y vamos a estar capacitados para esa tarea”.

Por su parte, Rodolfo Tula, integrante del equipo de INTA que está desarrollando la capacitación dijo que “esto que hacemos desde el estado es sólo una mínima parte del trabajo que debemos profundizar interinstitucionalmente y con las vecinas y los vecinos, para recomponer las relaciones laborales justas, pero sobre todo, las tramas de relacionamiento comunitarias entre personas. La contención, seguridad y alegría de tener vecinos y vecinas con sentido de comunidad y solidaridad constituye el salto cualitativo en el trabajo interinstitucional que nos debemos dar”.

Finalmente, se puede apreciar que la puesta en marcha de este proyecto, simultáneamente aportará a las líneas de trabajo en proceso y favorece el fortalecimiento de un modelo productivo en armonía con el ambiente.

 
 

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Buenos Aires
    • Benito Juárez
Personas mencionadas: Fabiana Veronica GARCIA, Rodolfo Adrian TULA María Teresa RICCI, Jorge LOGUERCIO, Leandro BIDAURI, Francisco BILBAO, Mariano LABRIOLA, Victoria CABANAS, María Eugenia CASTAÑO, Claudia ALDERETE, José Luis GARAY, Silvina CASO, Marcela AGUILERA