10 de Julio de 2018
Noticia

“Es necesario conocer el suelo para darle una adecuada utilización”

Lo afirmó el Ing. Héctor Sánchez, especialista en fertilidad de suelo en el INTA Famaillá. Fue en el marco de una jornada de concientización.

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Como todos los 7 de julio, se conmemora el “Día Nacional de la Conservación del Suelo”. En esta oportunidad,se realizó el jueves 3 de julio una jornada de concientización denominada “Protección del suelo y ambiente”. Fue organizada por el INTA Famaillá conjuntamente con la Facultad de Agronomía y Zootecnia (UNT). En este sentido, durante la jornada se destacaron los  principales aspectos relacionados con la importancia del suelo como un bien social, sus servicios ecosistémicos, las principales causas que lo degradan así como el efecto que tienen sobre el ambiente las principales actividades agrícolas y agroindustriales de la provincia. Esta jornada contó con la participación de docentes y alumnos de escuelas agrotécnicas y público en general interesados en la temática.

Para dar inicio a las charlas técnicas, el Ing. Héctor Sánchez enfatizó en la importancia de llevar adelante esta jornada ya que lo que se propone desarrollar es una de las distintas estrategias que lleva adelante el INTA para asegurar la más amplia difusión técnica de su accionar en temáticas relacionadas al suelo y el ambiente.

“El suelo es la capa externa de la Tierra, en la cual crecen las plantas. Es el resultado de la disgregación de la roca madre, mediante la meteorización física y química, y de la actividad de los seres vivos desde que se empieza a formar. Como recurso natural se ha formado a través de miles de años, conjuntamente con procesos geomórficos, es decir, la evolución natural de la litosfera. El suelo es un recurso finito, lo que implica que su pérdida y degradación no son reversibles en el curso de una vida humana”, señaló Sánchez.

El especialista explicó acerca de demandas, desafíos y oportunidades presentes para la agricultura. “Una de las demandas que podemos mencionar es la demanda creciente de alimentos, biomateriales, fibras y combustibles. En cuanto a los desafíos para la agricultura, podemos destacar el desarrollo humano y económico, la seguridad alimentaria, la seguridad energética, el uso de tierras y los efectos sobre el ambiente (externalidades). Estas demandas generan presión sobre los recursos: agua, aire y suelo. En cuanto a los desafíos y oportunidades están los de producir más con mejor calidad, impacto social y ambiental; producir sin degradar ni contaminar suelos, aguas y/o aire; proveer fuentes de trabajo y bienestar social; producir cantidad y calidad en ambientes y sociedades ‘sanas’”.

Además, agregó: “Es necesario conocer el suelo como cuerpo natural para poder darle una adecuada utilización, evitando deterioros irreversibles y la aparición de efectos perjudiciales para el medio ambiente y el hombre”.

A continuación, el Dr. Carlos Bellone, especialista en microbiología de suelo y profesor consulto de la UNT, disertó sobre la vida en el suelo y sus cambios según manejos en los diversos tipos de suelo. “Los diferentes manejos del suelo con fines productivos tienen fuerte influencia sobre la biota, la vida en el suelo. La biota de un suelo laboreado, sin una cobertura herbácea o de cultivos, es totalmente diferente a la de un suelo con cultivo o una cobertura herbácea. Otro ejemplo de cómo influye el manejo en la biota del suelo lo podemos ver en los invernaderos. La vida en este suelo es totalmente diferente a aquellos que están en condiciones naturales. Los suelos de los invernáculos, mientras dure el ciclo de vida de los cultivos que se realizan, están sometidos a humedad y temperatura controlada. El suelo refleja esas consecuencias y su vida es totalmente diferente”.

Bellone resaltó: “los principales organismos que hay en los suelos son nematodos, protozoos, hongos, bacterias y virus. Y, últimamente, se está trabajando con prionones, que son formas de vida muy primitiva que necesitan el concurso de otros organismos para poder desarrollar. Los priones son acelulares, no tienen células, no metabolizan, usan la maquinaria biótica de la célula viva para poder desarrollar. Un suelo que está en equilibrio es capaz de tener todos estos organismos que mencioné: las bacterias, los hongos y protozoos son los organismos más frecuentes en el suelo”.

Seguidamente, la Lic. Adriana Ruiz se refirió a los efectos de las actividades agrícolas y agroindustriales sobre el ambiente, particularmente a la contaminación ambiental del agua, aire y suelo en Tucumán. “Principalmente, el suelo como recurso natural no renovable lo necesitamos para producir alimentos, forrajes, refugio, energía; además, por su capacidad almacena y filtra agua, amortigua fenómenos ambientales adversos como inundaciones y soporta la biodiversidad del planeta. Cuando hablamos de la contaminación de suelo caracterizamos a la presencia de compuestos químicos hechos por el hombre u otra alteración al ambiente natural, alteraciones de la superficie terrestre con sustancias químicas perjudiciales para la vida y peligrosa para los ecosistemas. A través del suelo, también, es susceptible de afectar negativamente a las aguas superficiales y subterráneas.Por eso, cuidar el suelo es una tarea de todos. Algunas de las prácticas recomendadas para cuidar y preservar los suelos y el ambiente sonno desechar productos venenosos en la tierra, no arrojar solventes y otros productos que no forman parte de la tierra de manera natural, no arrojar desechos sólidos en las áreas que no están destinadas para ello, como pueden ser objetos de metal, plástico, vidrio, papel y otros.; evitar la deforestación en áreas rojas, etc. Con estos gestos estamos cuidando no simplemente el suelo sino el agua y el aire”.

Asimismo, enfatizó quedesde un punto de vista ambiental y social, el INTA amplió sus líneas de investigación en suelos para incluir perspectivas de estudio relacionadas con estrategias de manejo. “Desde el INTA consideramos clave enfocarnos en estos concepto técnicos, pero sin perder de vista la sustentabilidad del ambiente”, aseguró Ruiz.

“Es necesario no sólo informar respecto a la necesidad de su protección y mejora, sino también promover una mayor conciencia sobre la necesidad de generar cambios de hábitos y conductas en los individuos y comunidades, organismos y estados a fin de reducir la creciente carga de contaminación y pérdida de ambiente. Desde el INTA, considero a ésta una excelente oportunidad para colaborar visibilizando las problemáticas ambientales y brindando herramientas educativas a fin de generar cambios tendientes a minimizar los impactos negativos sobre el ambiente”, concluyó.

Finalizada las exposiciones, los alumnos Maria Lujan Zárate y Brahián Baldiviezo de la Escuela Agrotécnica Famaillá realización una presentación acerca de los conceptos más relevantes referidos al suelo, su deterioración y factores de formación.

Para más información:

Ing. Agr. Héctor Sánchez

Recursos Naturales

INTA EEA Famaillá

sanchez.hector@inta.gob.ar

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Tucumán
Personas mencionadas: Claudia Marcela Sand MOYANO