09 de Diciembre de 2019
Noticia

Guardianes de la biodiversidad

En la Escuela Nº 28 “J. Hernández” del paraje Mazaruca, provincia de Entre Ríos, un grupo de alumnos, acompañados por sus padres, docentes y té cnicos del Programa ProHuerta y el INTA, trabajan juntos en la autoproducción de semillas para desarrollar su propia huerta agroecológica escolar.

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La comunidad de Mazaruca, al sureste de Entre Ríos, está compuesta por 104 habitantes. Para llegar a este paraje se deben transitar caminos de tierra, ripio y asfalto, ya que se encuentra a 26 km por camino vecinal de tierra y costero al río Paraná de la localidad de Ibicuy.

La mayoría de las familias cuentan con recursos económicos escasos y un alto porcentaje de ellos mejora su calidad de vida a través de trabajos temporales en la actividad rural.

Desde el Programa ProHuerta y la Agencia de Extensión Rural del INTA de la zona, se pone mucho empeño en acompañar a estas familias en el desarrollo de sus huertas y granjas, a través de la puesta en marcha de diferentes actividades comunitarias, como encuentro de capacitaciones y talleres.

En estos espacios, se trabaja en conceptos fundamentales en torno a la buena alimentación, en los principios básicos del enfoque agroecológico para el desarrollo de las huertas y en la iniciación en la autoproducción de semillas a nivel familiar.

Es sobre este aspecto en particular que la comunidad de la Esc. Nº 28 “José Hernández” viene trabajando activamente, con gran interés y participación de la comunidad educativa en su conjunto.

Juan García, director de la escuela, junto al ProHuerta y el INTA propuso la implementación de actividades y prácticas para la autoproducción de semillas, con el objetivo de proveer sus propias semillas para el desarrollo de una huerta agroecológica escolar para el próximo año.

“El objetivo de la producción que obtenemos a través de nuestra huerta es contribuir con el comedor escolar y, además, parte de esa producción se la llevan los alumnos de la escuela a sus hogares” –explica Juan García.

Alumnos, padres y docentes del establecimiento trabajaron juntos, cuidando, fortaleciendo, equilibrando y finalmente cosechando las semillas de los frutos hortícolas de temporada Otoño-Invierno, disponiéndolas en envases adecuados y en sitios que garanticen la mejor conservación.

“Durante la semana, había días que, por cuestiones pedagógicas, estaba designado trabajar un rato en la huerta, y luego, habíamos puesto en agenda los viernes, después de las 11 hs. hacerle limpieza y mantenimiento. El resto del personal, docentes y familias siempre han colaborado con esta iniciativa, incluso las cocineras venían algunas tardes a regar la huerta”-comenta el docente.

La propuesta incluye la guarda de las semillas para ser debidamente implantadas en la próxima temporada Otoño/Invierno 2020.  En este sentido, está previsto llevar adelante capacitaciones y el acompañamiento técnico, tanto en la huerta escolar, como en las huertas de las familias de los alumnos participantes del proyecto.

En cuanto a la autoproducción de semillas, Juan García, nos cuenta lo que tienen planificado para el año que viene: “Todo el sobrante de semillas, que gracias a Dios es mucho, la vamos a distribuir en otras escuelas. Nuestros gurises van a ser quienes asesoren y compartan sus saberes con otros chicos, que enseñen todo lo que saben sobre huertas y autoproducción de semillas”.

Estos niños, nuestros “gurises” como expresa el docente, son los guardianes de su huerta, multiplicadores, en palabra y ejemplo, para poner en marcha proyectos comunitarios inclusivos, que colaboren a proveer de alimentos sanos y frescos para toda la familia.

Para más información:

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Entre Ríos
    • Mazaruca