04 de Agosto de 2021
Noticia

INTA EEA San Juan trabaja a diario por la conservación del suelo

Desde INTA EEA San Juan te contamos algunas de las actividades que estudian y proponen nuestros especialistas para disminuir el uso de fertilizantes de síntesis química.

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Autores
Yuliana CORTEZ
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El suelo es sustento de vida, desarrollo y producción, es parte de nuestro deber cuidarlo, ya que será el legado de las próximas generaciones.

 

Desde diferentes áreas del INTA EEA San Juan se trabaja por la conservación del suelo y se llevan a cabo varios proyectos. Los especialistas de la EEA San Juan brindaron detalles sobre algunos de ellos.

·        Utilización de subproductos olivícolas como enmienda de suelos:

 

En San Juan, los suelos en los que se desarrolla la actividad olivícola se caracterizan por ser susceptibles a procesos de degradación y por sus bajos índices de materia orgánica. La incorporación del residuo de su procesamiento industrial –conocido como alperujo– en la superficie implantada con este cultivo, incrementa la concentración de nutrientes y los niveles de materia orgánica hasta en un 83 %. Además, mejora la presencia de microorganismos benéficos para resguardar un recurso, que no es renovable.

 Las plantas elaboradoras de aceite de oliva procesan, en cada campaña, entre 40 y 60 mil toneladas de aceitunas. Cada 100 kilos del fruto molido, se obtienen 15 de aceite y 85 de alperujo, un residuo semisólido que, por su alto costo de manejo y disposición final, se elimina o reutiliza para aplicar al suelo.

 

 ·        -Producción de bocashi y empleo en agricultura orgánica:

 

En la producción agroecológica, el uso de bioinsumos permite aumentar la fertilidad del suelo y disminuir la incidencia de plagas y enfermedades. Esto  disminuye significativamente los costos de producción y externalidades negativas del uso de agroquímicos, aumentando la eficiencia económica, ambiental y social de las fincas.

 Uno de los pilares que sustentan estos sistemas se relaciona con la mejora de la fertilidad y la salud del suelo, concebido como un organismo vivo.  En este contexto, a partir del año 2019, el equipo de IPAF Cuyo, junto a los equipos técnicos de la Municipalidad de San Martín y de Rawson, empezó a elaborar abonos orgánicos bocashi con productores sanjuaninos de Médano de Oro, Rawson y de La Boca del Tigre, San Martín. Se elaboraron hasta el momento más de 50 toneladas de abono con resultados muy valorados por los productores, que han apreciado mejoras en la sanidad y el vigor de sus cultivos.

 

 Bokashi es una palabra de origen japonés que significa: materia orgánica fermentada o cocida al vapor. Es un abono orgánico sólido, producto de un proceso de semi - descomposición de residuos orgánicos que acelera la degradación de la materia orgánica y eleva la temperatura, permitiendo la eliminación de patógenos. Este proceso es más acelerado que el compostaje y permite obtener un abono entre 12 y 21 días. 

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • San Juan
    • Pocito
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