03 de Octubre de 2018
Noticia

La educación ambiental encuentra en el Jardín Botánico un espacio para dialogar y fortalecerse

Bajo el lema “Comunidades y Redes para la Acción”, tuvieron lugar las VIII Jornadas de Educación Ambiental realizadas en el Jardín Botánico del INTA Castelar. Fueron declaradas de interés educativo por la Dirección General de Educación y Cultura de la Provincia de Buenos Aires y auspiciadas por el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.

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Por octavo año consecutivo, el Jardín Botánico Arturo E. Ragonese (JBAER) de Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias (CNIA), más conocido como INTA Castelar, recibió a la comunidad en sus Jornadas de Educación Ambiental. Los objetivos de las jornadas giraron en torno a poner en valor proyectos educativos que aborden problemáticas ambientales situadas, constituir un espacio que posibilite la articulación de proyectos educativos, y facilitar herramientas para que los proyectos pasen de las escuelas a la comunidad/barrio/municipio.

 “Este año en particular, hemos elegido el lema Comunidades y Redes para la Acción en Educación Ambiental, cuando decidimos trabajar en red junto a los municipios de la zona”, explicó la lic. Laura Medero, especialista en Educación y Comunicación Ambiental. En ese sentido, aseguró que lo importante es trabajar con otros y establecer lazos a nivel comunidad, ya que “compartimos un mismo territorio más allá de estar en un municipio o en otro y los problemas ambientales no conocen esos límites”. Por otro lado, en la educación ambiental, Medero ponderó la necesidad de “buscar estrategias y aprender juntos desde el sistema formal de educación, capacitarnos a todos a nivel de ciudadanos para tener una participación más activa en las políticas ambientales de nuestros territorios, y poder tener nuevas herramientas para abordarlas, conocerlas y para buscar soluciones con otros”. En resumen, por tal motivo se decidió el lema “para la acción”, para empezar a hacer cosas y no quedarnos en un marco teórico, en una idea, en un concepto, sino empezar a proponer y poner en práctica proyectos concretos.

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN), Pablo Mercuri, quién manifestó: “estas jornadas sirven como un punto de encuentro. Debemos trabajar todos para cambiar la realidad y hacer un mundo más sano y más justo”. Por otra parte, destacó la calidad de los trabajos que presentaron los estudiantes. Por su parte, la directora del Instituto de Recursos Biológicos, Silvina Lewis, comentó a los presentes       que “el trabajo de las jornadas fue muy duro” y llamó a que los proyectos no queden solo en las escuelas, sino que trasciendan las instituciones. Es algo que debemos como Estado”, dijo. Agregó que “debemos trabajar entre todos en el cuidado del ambiente: “podemos producir, pero conservando”.

Lo distintivo de estas jornadas fue que contaron el primer día con una Feria de Proyectos de Educación Ambiental con 22 stands de los niveles educativos inicial, primario, secundario y terciario, que mostraron los avances de distintos proyectos relacionados con las ciencias del ambiente.

Medero explicó algunos de los proyectos que presentaron los alumnos.  “Estamos contentos de ver que el ambiente se está mirando desde un montón de ópticas: desde la conservación de la biodiversidad, los servicios que esta nos provee a las personas, ver qué pasa con la contaminación electromagnética, ver cómo podemos solucionar problemas de energía a través de recursos naturales, etc. Por ejemplo, la Universidad Nacional de Hurlingham nos trae un proyecto para que participe la comunidad relacionado a la contaminación del arroyo Morón”.

Los stands fueron visitados por evaluadores que les preguntaron a los chicos cómo realizaron su proyecto. Desde INTA se busca  acercar los chicos a la ciencia como una herramienta para poder dar solución a las problemáticas. “Los stands fueron visitados por profesionales de INTA para orientar a los chicos, darles una devolución, acompañarlos, y darles su mirada científica para mejorar sus proyectos”, comentó la especialista en educación y comunicación ambiental del Instituto de Recursos Biológicos. Además, hizo referencia a la Red de Promotores y Educadores Ambientales que constituyeron el año pasado con actores del territorio como el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), la Universidad de Hurlingham y las oficinas de políticas ambientales del Municipio de Ituzaingó, Morón, Hurlingham, Luján, Tres de Febrero y San Miguel.

Al finalizar el primer día, se realizó una entrega de premios “Al Compromiso Ambiental” a los mejores proyectos ambientales de los distintos niveles educativos. El premio fue auspiciado por INTeA (Innovaciones Tecnológicas Agropecuarias SA). Los ganadores del 1° premio fueron los proyectos: Los horneros del jardín (Jardín de Infantes N901 Castelar, Morón); Transformando la basura (TESOROS del Colegio La Providencia Bella Vista, San Miguel); FLOCUNAT 2 (EEST N1 Republica del Paraguay - Ituzaingó); y Hacia una gestiòn sustentable del arroyo Moron "primeros anàlisis quìmicos y relevamiento comunitario de las condiciones socioambientales del barrio "la Juanita" (Universidad Nacional de Hurlingham). 


El segundo día tuvo lugar una Jornada de debate y reflexión en torno a distintas experiencias de educación ambiental que se proponen desde la gestión municipal, la gestión provincial, nacional, las organizaciones de ciencia y técnica, las ONG´s, las universidades y otros niveles del sistema educativo formal. Las dinámicas de trabajo permitieron un espacio para el intercambio de saberes para reflexionar sobre oportunidades de mejora y continuidad de cada experiencia educativa, también constituyeron una ocasión de aprendizaje a partir de los ejes de análisis que se propusieron para el debate. Allí, el lic. Guillermo Priotto dio una conferencia sobre “La educación ambiental en Argentina”. 

La Ing. Agr. Bárbara Pidal, coordinadora del área de Conservación del Instituto de Recursos Biológicos, definió a las jornadas como “un espacio singular donde se puede aprender de primera mano sobre la educación ambiental”. También resaltó que este año tienen la suerte de volver a contar con el reconocimiento de interés educativo de nuestras jornadas por parte de la Dirección General de Cultura y Educación del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y con el auspicio de la Subsecretaría de Planeamiento e Innovación Educativa del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. Además, fue un lujo contar con la participación de los stands didácticos de INTA “huella hídrica”, “perfiles de suelo” y “erosión hídrica” y los dispositivos de INTA chicos.  “Organizarlas nos llena de orgullo porque año tras año nos vamos fortaleciendo como grupo organizador y le vamos dando cada vez más participación a investigadores de los institutos del CNIA”, concluyó.

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