18 de Febrero de 2019
Noticia

La Fiesta del color y el sabor

En su 15° edición la Fiesta del Tomate Platense redobló el vínculo entre consumidores y productores. Detalles de un encuentro que pone en valor un producto con historia e identidad local.

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Año tras año, edición tras edición, llegan los vecinos platenses en busca de ese tomate, con gusto a tomate que ya no se consigue ni en los mercados concentradores, ni en las góndolas. En 2019, con el sol abrazador de febrero, se llevó a cabo la décimo quinta edición de la fiesta, en la Estación Experimental Julio Hirschhorn de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata. Unos 1.500 vecinos platenses recorrieron más de 40 stands que ofrecían productos frescos, de calidad y a bajo costo. Además de los tradicionales puestos de tomate no faltaron las verduras, flores, plantas, como también los embutidos, quesos, panificados, miel, dulces y conservas. Al grupo de productores de tomate platense se sumaron los quinteros del MTE-Rama Rural, la Asociación Tierra Fértil Abastense, la Asociación 1610, la Feria Manos de la Tierra, el Mercado de la Rivera de Berisso, La Veredita, junto a la Dirección de fortalecimiento de la red de inclusión social de la Prosecretaría de Políticas Sociales de la UNLP. También hubo lugar para artesanos, la cerveza artesanal y los patios de comidas, todos de producción local. 

“Esta muestra se lleva adelante gracias al esfuerzo y las ganas de los productores de rescatar, valorizar y preservar al tomate platense como un cultivo típico. Lo que buscamos es que esa semilla que se pasa de mano en mano no se pierda y se siga conservando esta variedad. Desde la Facultad de Agronomía acompañamos esta iniciativa de rescate y puesta en valor de una hortaliza típica de nuestra región, buscada  y reconocida por los consumidores, pero no por los grandes mercados concentradores. Por eso es necesario el apoyo institucional a estos productores que - contra las leyes del mercado- preservan, cultivan y elaboran nuestro tomate plantense”, advirtió Guillermina Ferraris, Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la UNLP, y organizadora del evento.

El INTA, a través de su Agencia La Plata y del IPAF Región Pampeana estuvo presente en la fiesta junto a la Municipalidad de La Plata, las Facultades de Ciencias Exactas y Ciencias Naturales y la FM Estación Sur, con su clásica radio abierta. 

“Desde el IPAF acompañamos esta iniciativa, que revaloriza los atributos de un producto típico local”, sostuvo su director Marcos Hall. “Este cultivo, que dominó la producción en fresco en el área del cinturón hortícola bonaerense durante la primera mitad del siglo XX, declinó a mediados de los años 80, cuando la horticultura incorporó un paquete tecnológico que incluyó los híbridos de mayor durabilidad. Es importante la labor de los productores que, con el asesoramiento de la Facultad y del INTA conservan, mejoran, multiplican las semillas y eligen un canal de venta directa en esta Fiesta que organizan y que cumple ya sus 15 años”. 

No fue un año fácil para el grupo de productores que preservan el tomate platense. “El temporal nos impidió contar con la muestra viva, un atractivo tradicional de la muestra. También afectó el clima nuestros cultivos a campo”, reconocen Isabel Palomo y Azucena Ribeiro, que este año contaron con menos producción y en pocas horas vendieron todo el tomate en fresco, las conservas de salsas, como así también los alfajores y budines de dulce de tomate platense.

 “Desde el INTA creemos en el proyecto de rescatar las variedades de tomate, tanto las del tomate platense, como otras variedades de polinización abierta, que vienen a reemplazar a los híbridos en sistemas de producción un poco más amigables con el medio ambiente. En esto venimos trabajando, es por eso que todos los años nos sumamos y acompañamos esta fiesta”, expresó Camila Gómez jefa de la Agencia La Plata del INTA. Y agregó: “es importante apoyar además estos espacios de venta comercialización y venta directa, donde el productor puede tener dialogó con el consumidor, y en los que se pone en valor el tipo de trabajo, la forma de producción, la forma de vida de los productores, como así también las problemáticas del sector” 

En tanto, el subsecretario de producción de la Municipalidad de La Plata, Héctor Vázquez destacó que desde la dependencia que encabeza crearon una comisión de tomate genéticamente platense para mantener viva y que no se pierda esta variedad que ha sido reconocida internacionalmente. “Apoyamos todas las iniciativas de los productores, en especial esta porque queremos que es importante rescatar y preservar esta variedad, en lo personal deseo que sean cada vez más productores los que produzcan tomate platense”, a lo que agregó como expresión de deseo que los restaurantes incluyan en su menú al menos un plato esta variedad en los tiempos de cosecha, y salsas y dulces el resto del año. 

Durante la fiesta ser realizó el tradicional corte del tomate y una demostración de cocina en vivo a cargo de Cristian Ponce de León, presidente de la Asociación de la Cocina Regional Argentina, quien realizó comidas a base de tomate platense. 

Preservar las semillas

La Universidad Nacional de La Plata cuenta también desde 2013 con un Banco de Germoplasma que funciona dentro del Programa de Alimentos y Salud de la Facultad de Ciencias Exactas. Trabajan con organizaciones de productores familiares con variedades hortícolas locales y criollas que se deseen preservar por períodos más largos. "Los acompañamos, extraemos las semillas del fruto, las secamos en condiciones controladas y las guardamos en frío. Con el secado y el frío las semillas de tomate, por ejemplo,  se pueden almacenar hasta 10 años", cuenta Raúl Amado Cattáneo. Sin este procedimiento, el productor sólo  puede preservar sus semillas por cuatro años.  "Tenemos poblaciones de tomate platense y variedades mejoradas de INTA que se prueban en la región y están disponibles en nuestro banco para que los productores las multipliquen", advierte el investigador que está culminando su tesis doctoral en tomate platense, con la identificación genética de esas poblaciones.

Recorrida a campo 

Este año, desde el Sistema Participativo de Garantías de la Facultad de Cs. Agrarias se realizaron dos visitas a quintas de productores que participan de este proyecto institucional. Así, los visitantes de la edición 2019 del tomate plantense, fueron en una combi de la universidad a visitar las quintas de Fidel y María,  dos productores de Los Hornos y Abasto. “La idea es que los consumidores puedan en esta edición 2019 de la Fiesta del Tomate acercarse a la realidad de nuestros productores que están en procesos de transición agroecológica y participan de nuestro proyecto de construcción del sistema participativo de garantías”, explicaron Agustina Gargoloff, Julieta Kolac y Agustín Martínez. Es otra forma más de dar visibilidad a un modo de producción agroecológica, que ya está instalado entre las asociaciones de productores del cordón hortícola. El rescate del tomate platense, se inscribe en esta línea de trabajo de la Facultad, que revaloriza las semillas preservadas por las familias productoras. 

Desde fines de la década del ´30 existen testimonios gráficos sobre la existencia de una variedad de tomate, que se distingue de otros tomates frescos, a la que se la denomina platense –haciendo referencia al lugar de su “construcción”- y que por su rusticidad y ductilidad ha ido desplazando a otros materiales similares. A través de los años fue ganando superficie y hasta los años ´80 su semilla se difundió por todo el Cinturón Hortícola Bonaerense, llegando asimismo a cubrir importantes superficies en cinturones hortícolas de otras regiones del país.

Pese a sus virtudes y su difusión, no pudo resistir el embate de la modernización de la horticultura y entre mediados y fines de los ’80 fue reemplazado por materiales modernos de tomate, que ofrecían mayores rendimientos y uniformidad.

Como reconoce el Ingeniero Juan José “Lolo” Garat, la memoria de los productores y los consumidores fue más fuerte y a principio de los años 2000, fruto del trabajo de productores locales junto a docentes e investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales el tomate platense volvió a las quintas y a la boca de los platenses. 

Los consumidores locales lo añoran. No importa que sea moñudo, chato e irregular. Lo que quieren es el tomate con gusto a tomate. Por eso vienen, como en procesión, año tras año al rescate del platense, un cultivo en fresco que tiene marca e identidad local. 

 

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Para más información:

INTA - EEA AMBA
eeaamba.comunica@inta.gob.ar

INTA - IPAF Pampeano
gornitzky.cora@inta.gob.ar

 

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Buenos Aires
    • La Plata
Personas mencionadas: Camila Celina GOMEZ, Marcos Fernando HALL
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