22 de Marzo de 2021
Noticia

“Los cañaverales en Tucumán atraviesan una situación marcada por la ocurrencia de eventos climáticos que condicionan su desarrollo”

Así lo definió el Ing. Agr. Arturo Felipe, responsable del grupo de investigación en caña de azúcar del INTA Famaillá.

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Al analizar el desarrollo general del cultivo hasta la primera quincena de marzo, el técnico indicó que el estado actual de las cañas plantas depende del manejo realizado y el condicionamiento de los diversos factores. Entre ellos, la preparación de suelo es determinante para lograr una plantación exitosa, sobre todo cuando las condiciones agroclimáticas no fueron las óptimas y las cañas semillas quedaron expuestas a condiciones edáficas desfavorables, maximizadas por la falta de agua o la presencia de texturas más gruesas como arenas o suelos arcillosos, donde tienden a compactarse.

Todo esto condujo a plantaciones erráticas en su brotación, encontrándose lotes poco uniformes, otros que se perdieron completamente y algunos que, aunque presentaban una buena emergencia en sus inicios, tuvieron un atraso en el desarrollo esperado para diciembre. De esta manera, si bien se observa una importante recuperación, especialmente en lotes que presentaron una brotación más uniforme, el atraso persiste”, señaló.

La fecha de plantación también jugó un papel importante. Los lotes plantados tradicionalmente en invierno (junio–agosto) son los que más sufrieron esta condición de sequía, con muchas fallas en la brotación; a diferencia de las plantaciones más tardías, donde la respuesta de la semilla fue mucho más rápida por mayor temperatura, evitando la deshidratación dentro del suelo.

En cuanto al sistema de plantación, Felipe sostuvo que se presentaron dificultades en ambos casos, tanto en la manual como en la mecánica, dependiendo el éxito de las condiciones edáficas principalmente.

El mismo análisis cabe para el caso varietal: “si bien hay diferencias en el tiempo de brotación, algunas variedades son más rápidas para emerger. Por lo tanto, fue determinante el tipo de suelo, las condiciones de sequía y, por consiguiente, el tiempo de exposición a estas condiciones adversas en cada caso”.

Respecto a lo observado en las cañas socas, planteo que es necesario discriminar entre las jóvenes y las de mayor edad. En el primer caso, presentan una mayor recuperación, es decir, tienen un retraso para la época, pero con muy buena condición de desarrollo. Hay surcos con buena población de tallos en general.

En cambio, las socas de mayor edad muestran una mayor heterogeneidad de crecimiento, con condiciones muy marcadas que explican el desarrollo de los lotes. Una de ellas es la presencia de cobertura o mulching, que preservo más la humedad y retraso la aparición de malezas, favoreciendo el crecimiento de las cañas. En este punto, el especialista recordó la gran cantidad de lotes quemados durante la zafra 2020, ya sea de rastrojo o caña en pie.

Además, indicó que la textura del suelo también marcó una diferencia en el estado de los lotes, observándose diferencias incluso dentro de un mismo lote. Es el caso de las vetas arenosas o los bajos, donde normalmente se estaciona el agua en los suelos con arcilla y son más compactos, quedando una marcada diferencia de altura.

Como dato relevante sobre el estado general de los campos a la primera quincena de marzo, aseguró que “es importante considerar que tuvimos una zafra relativamente corta, donde no se sacrificaron lotes con cosechas muy tardías, permitiendo un ciclo más largo de crecimiento de todos los cañaverales”.

Sobre la aparición de enfermedades, el técnico del INTA destacó el “carbón” de la caña de azúcar, con condiciones de primavera seca que favorecieron su diseminación. En cuanto a plagas, hubo una presencia muy fuerte de la polilla del brote “Elasmopalpus lignosellus”, que se vio favorecida por la falta de lluvias en determinado momento y lotes sin rastrojo que ayudaron a la penetración a través del brote expuesto, lo que llevo a muchos productores a descepar lotes que no estaban previstos. “Es importante resaltar que muchos lotes están ‘cerrando sucios’, es decir, con muchas malezas que aparecieron tarde y, en muchos casos, se dificultaron los cierres químicos por la intermitencia de las lluvias”.

A modo de conclusión, Felipe señalo que las condiciones climáticas para esta campaña en particular fueron extremas en algunos meses, sobre todo durante el invierno y la primavera del 2020, con una falta importante de agua que no permitió recargar adecuadamente el perfil de suelo. A esto se sumó un verano 2020-2021 con buen volumen de lluvias, pero con una mala distribución de la mismas.

Este escenario contribuyó a la marcada heterogeneidad observada en las cañas, que se fue acentuando en el transcurso del verano con lluvias de mayor volumen que permitieron una buena recuperación en el desarrollo, pero aún persiste un atraso general para la época del año”, concluyó.

Para más información:
Ing. Agr. Arturo Felipe
Caña de Azúcar
INTA EEA Famaillá
felipe.arturo@inta.gob.ar

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Tucumán
Personas mencionadas: