05 de Enero de 2021
Noticia

Mapas de suelo: una herramienta clave para decidir y producir conservando

Los mapas y/o cartas de suelo brindan información de la distribución geográfica de los diferentes tipos y aptitudes de suelos en el paisaje, siendo la base de conocimiento para la generación de pautas de manejo y conservación del recurso.

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Los mapas y/o cartas de suelo brindan información de la distribución geográfica de los diferentes tipos y aptitudes de suelos en el paisaje, siendo la base de conocimiento para la generación de pautas de manejo y conservación del recurso. Para su elaboración se requiere de trabajo en gabinete, donde se elabora el mapa de relación paisaje-suelo (fotointerpretación de fotos aéreas, análisis de imágenes satelitales y el modelo digital de elevación), y de campo, donde se realizan los pozos de observación y calicatas, y la toma de muestras para las determinaciones físicas y químicas en laboratorio.

La Provincia de Santiago del Estero cuenta con un mapa de suelo a escala muy pequeña (1:500.000), mientras que en algunas áreas priorizadas por el cambio de uso de suelo, de bosque nativo a agricultura, se trabajó a escalas de mayor detalle (1:250.000 a 1:50.000). Estos muestran que los tipos de suelos predominantes en la provincia pertenecen a los Órdenes Molisol, Alfisol, Aridisol y Entisol, donde cada uno tiene características, potencialidades y limitantes que es necesario conocer para una planificación sustentable del recurso.

Los mapas utilitarios de capacidad de uso (CU) e índice de productividad (IP) derivan de los mapas de suelo, y sirven para que el productor y/o asesor técnico tome decisiones de manejo y/o planifique estrategias para aumentar la producción sin degradar el recurso. A nivel gubernamental, proveen información para el ordenamiento territorial y es la base para valuación impositiva en función de las condiciones agroclimáticas locales. Cabe remarcar que la escala del mapa determinará a quién le será útil la información, así, para la toma de decisiones a nivel de productor es necesario contar con mapas más detallados (escala 1:50.000 o menor), mientras que los mapas a escalas más pequeñas (1:250.000 a 1:500.000) pueden ser utilizados para la implementación de políticas públicas.

La capacidad de uso es un sistema de clasificación de acuerdo a su capacidad (Clases) para sostener tipos generales de uso, y limitaciones permanentes (subclases), tanto edáficas como climáticas, que restringen la capacidad de producción. En Santiago del Estero, los suelos con capacidad de uso agrícola son de clase II (124.300 ha), III (1.664.026 ha) y IV (2.599.677 ha); para vegetación natural, pastoreo y forestación son las clases V (5.059.376 ha), VI (1.253.839 ha) y VII (1.686.528 ha; y finalmente, la clase VIII (200.636 ha) sólo se destina para recreación, conservación de la fauna silvestre, etc. Las clases que mayor superficie abarcan son la IV y V (7.659.053 ha) indicando que la agricultura tiene que realizarse con mayores cuidados en el manejo del suelo, y la ganadería con pastoreo natural o pasturas implantadas y forestación, manteniendo la cobertura vegetal del suelo (Figura 1: Mapa de capacidad de uso de la provincia de Santiago del Estero , elaborado por M. Boetto y A. Duffau, Dirección General de minería, Geología y Suelos, Ministerio de Producción, Recursos Naturales, Forestación y Tierras, 2009).

Las subclases que limitan la producción agropecuaria en toda la provincia son: la climática (c), mientras que en algunos sectores los suelos son susceptibles a la erosión hídrica y eólica (e), en otros presentan drenaje deficiente o exceso de humedad, napa freática próxima a la superficie o están sujetos a inundaciones (w), o bien, restringen la exploración de la raíces por baja capacidad de retención de humedad, baja fertilidad difícil de corregir y salinidad o alcalinidad sódica (s). Al respecto, los mapas de suelos de la provincia indican que el 42 % registra condiciones de salinidad y 58,55 % de la superficie presenta susceptibilidad a erosión hídrica y eólica.

Por su parte, el índice de productividad es una proporción del rendimiento máximo potencial de los cultivos más comunes de la región, ecotípicamente adaptados, bajo un determinado nivel de manejo. Es decir que si un cultivo tiene el rendimiento máximo, el IP será 100. La provincia presenta valores de IP que varían de 5 hasta 82, dependiendo del tipo de suelo y las condiciones climáticas del lugar. Los mapas de CU e IP, se encuentran disponibles en las siguientes páginas web: http://sitse.geointa.inta.gob.ar/layers/geonode%3Asuelos y http://sisinta.inta.gob.ar/.

En este contexto, en el que las clases de mayor superficie presentan limitaciones para la producción y los valores de IP sugieren que los cultivos de la región no manifiestan su rendimiento potencial, se recomiendan las siguientes prácticas para suelos con aptitud agrícola y ganadera con el fin de conservar y hacer un uso eficiente del este recurso: a) control del tráfico de las maquinarias y del pastoreo para evitar la compactación; b) rotaciones de pasturas y cultivos para el mantenimiento de cobertura; c) favorecer la estructura y aumentar la fertilidad química (fertilización); d) uso de cultivos de cobertura; y e) prácticas de habilitación de tierras en donde se preserve el horizonte superficial o capa fértil del suelo.

En la EEA Quimilí, ubicada a 14 km de ciudad del mismo nombre en la provincia de Santiago del Estero, trabajamos en pos de la gestión sostenible de los recursos naturales. En este sentido, el suelo es el pilar fundamental en el cual se basa toda la producción. Uno de nuestros desafíos más grandes es lograr un uso del suelo acorde a sus capacidades y a la realidad de cada una de las diferentes regiones que se encuentran dentro del área de influencia de nuestra EEA, enfocándonos en la conservación de este recurso como medio para lograr la sustentabilidad de los sistemas  productivos. Es por ello, que una de las líneas de investigación es cartografía de suelos y evaluación de tierras.

En síntesis, como experimental apostamos al crecimiento y desarrollo del sector agropecuario de la región santiagueña al generar y difundir información clave para la toma de decisiones acerca del uso y manejo del recurso suelo.

 

Para más información:

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Santiago del Estero
Personas mencionadas: Marcelo LAGOS