16 de Marzo de 2018
Noticia

Nuevo equipamiento para investigación en conservación y manejo de suelos

Durante el año 2017 y parte del 2018, el sector Manejo y Conservación de Suelos de INTA Bordenave está recibiendo equipamiento específico para desarrollar investigación de campo conducente a la determinación de ambientes de manejo de suelos. La donación de los equipos, cuyo monto ronda el $1.300.000.-, es realizada por el Proyecto “Aumentando la Resiliencia Climática y Mejorando el Manejo Sostenible de la Tierra en el Sudoeste de la provincia de Buenos Aires”, una iniciativa que se implementa a través de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y es supervisada por el Banco Mundial.

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La financiación de los equipos es provista por el Fondo de Adaptación, establecido por las Partes del Protocolo de Kioto de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

El objetivo general del proyecto, cuyo nombre técnico es BIRF TF 015041 AR, es reducir la vulnerabilidad de los sistemas de producción agrícola-ganaderos del sudoeste de la provincia (partido de Puan, Villarino y Patagones), ante los procesos de desertificación potenciados por la variabilidad y el cambio climático. Para ello se desarrollan capacidades institucionales de respuesta y prevención, como la integración de un sistema de alerta temprana (SIAT), para aumentar la capacidad de respuesta de Municipios, Cooperativas de Productores e Instituciones, y medidas concretas de adaptación en el ámbito productivo. En este último sentido, INTA  Bordenave es responsable de uno de los sitios de intervención en la zona de San Germán-Villa Iris.

Los efectos negativos de la variabilidad climática sobre los sistemas productivos de la región son conocidos. Y a ellos se suman la baja aptitud agrícola de los suelos y la escasez de recursos económicos y financieros. Esto dificulta la utilización de tecnología, especialmente de insumos, al tiempo que determina una baja previsibilidad en la producción e incrementa el riesgo económico y ambiental de la misma.

En una región con tierras de aptitud predominantemente ganadera, la presencia de cierta superficie de suelos con capacidad agrícola en los establecimientos de la zona posibilita su utilización estratégica. En esas superficies es donde deben concentrarse recursos para mejorar la producción y atenuar los riesgos. El manejo por ambientes requiere identificar los factores que determinan esa mayor aptitud productiva, delimitarlos en el campo, y luego establecer los factores a variar en cada caso.

Los resultados obtenidos al presente, sobre un sistema de producción específico con agricultura permanente de trigo, han sido muy alentadores. Se determinó que la profundidad del suelo hasta la capa de tosca, por su efecto sobre la capacidad de retención de agua, es el principal factor ligado a los rendimientos del trigo. En este sistema en particular se establecieron niveles tentativos de fertilización nitrogenada, según la profundidad del suelo, que permiten un uso más eficiente y con menor riesgo económico del fertilizante.

A partir de esta información se ha iniciado una etapa para validar y adaptar esta estrategia de producción a otros sistemas ganaderos y mixtos de la zona. Se trata de delimitar los mejores ambientes, analizar su distribución y posibilidades de utilización, y allí asignar los cultivos de mayor valor (cultivos anuales de cosecha o forrajeros y pasturas perennes), así como una mayor utilización relativa de insumos (semillas, fertilizantes, herbicidas, plaguicidas, etc.). La experiencia recabada se detallará en un protocolo que proporcione la información necesaria para implementar esta práctica en otros establecimientos, persiguiendo una mayor eficiencia en la utilización de los recursos de cada sistema productivo.

Los elementos recibidos permiten avanzar en esta etapa e incluyen:
- Un sistema de posicionamiento global (GPS) de alta precisión para construir modelos de elevación del terreno en los sitios seleccionados
Un sistema medidor de conductividad eléctrica y materia orgánica para detectar variaciones en propiedades del suelo y representarlas en mapas
Un medidor de clorofila en planta que relaciona la concentración de clorofila de hojas de cultivos con su estatus nutricional, ayudando en el diagnóstico de fertilización nitrogenada.

Estos equipos constituyen una herramienta fundamental que permite acelerar el trabajo de campo y la obtención de resultados respecto de métodos clásicos, como el levantamiento altimétrico con nivel de anteojo y el muestreo sistemático de suelos y plantas para su posterior análisis en laboratorio.


Sistema medidor de conductividad eléctrica y  materia orgánica del suelo

Mapa de conductividad eléctrica del suelo en un lote experimental de textura franco-arenosa.
Las zonas rojas corresponden a suelos de textura franca, con mayor contenido de arcilla.


Sistema GPS geodésico con antena fija y móvil y modelo de elevación digital del terreno

 

 

Consultas y más información
Dr. Hugo Krüger
Manejo y Conservación de Suelos
kruger.hugo@inta.gob.ar
INTA Bordenave

 

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Buenos Aires
    • Bordenave