20 de Marzo de 2020
Noticia

Otoño: cómo preparar la huerta para un nuevo ciclo

Se acortan los días, empieza el frio y caen las hojas. Empiezan a irse todos los cultivos del verano para abrirle paso a las plantas invernales. Las claves técnicas del INTA AMBA y el Programa Prohuerta (Ministerio de Desarrollo Social de la Nación / INTA).

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En Versos de Otoño, el poeta Rubén Darío, pinta con su pluma: “Las hojas amarillas caen en la alameda (…)/ Y en la copa de otoño un vago vino queda/ en que han de deshojarse, primavera, tus rosas”. Ganan los colores ocres en la huerta y así y todo puede cultivarse una importante cantidad de variedad de especies en la huerta.

Francisco Pescio, técnico del Programa Prohuerta (Ministerio de Desarrollo Social de la Nación / INTA) explica que “para esta época del año podemos cultivar gran variedad de especies que toleran el frio sin ningún tipo de protección como lechuga, rabanito, acelga, radicheta, rúcula, remolacha,  habas, arvejas, entre otras”.

Las tareas básicas en esta estación –enumera Pescio– se inician con la preparación de los canteros: “La primera tarea es retirar las plantas de la temporada anterior, luego laboreamos el suelo para lo cual se utilizará pala de punta o laya. Esto permitirá que la tierra se encuentre floja” y agrega que “siempre tenemos que prestar atención de no dar vuelta el pan de tierra; luego es necesario utilizar la azada para romper los terrones y limpiar de yuyos”.

Cuando se arman los canteros debe sumarse el abono que se creó en el verano: “No hay que olvidarse de continuar armando la abonera durante todo el año”, subraya el técnico.

Finalmente, para esta etapa, aconseja que con el rastrillo se eliminen los restos de yuyos para dejar lista la cama de siembra: “Es importante sacar todos los yuyos especialmente cuando tienen mucha gramilla ya que de lo contrario el próximo verano tendremos muchísimas plantas: de esta manera el suelo estará en condiciones óptimas para la siembra”.  

El técnico del INTA AMBA aporta que la mayor parte de las especies que se cultivan en esta época no requieren protección especial contra el frio ya que toleran temperaturas menores a los -5 ºC: “En el caso de la lechuga, habas o arveja es conveniente sembrar durante los primeros días otoñales ya que las últimos jornadas de calor permitirán que las plantas ‘tomen envión’ y afronten el invierno con mayor tamaño”.
 
Además Pescio agrega que otras plantas, por el contrario, necesitan los fríos intensos: “Es el caso de la espinaca que se debe sembrar recién en junio, de lo contrario rápidamente ‘se va en flor’. Otras especies, como las frutillas o algunas crucíferas como el grelo o el kale, entre otras, tendrán frutos y hojas más ricas si reciben frio”.

Experimentos

“Siempre es recomendable dejar una parte de la huerta para hacer ‘experimentos’ de hortalizas nuevas o que no estemos habituados a cultivar como repollitos de bruselas, kale, nabo, pak choi y las que se nos ocurran, siempre de otoño-invierno.  Las semillas las podemos conseguir de vecinos, ferias de intercambio de semillas, semillera amiga, entre otros lugares”, indica el especialista en huertas.

Otro dato para tomar apunte es que algunos cultivos se pueden hacer en siembra directa como habas, lechuga o rabanitos; y otras como la cebolla o los repollos, conviene iniciarlos en forma de almácigos, para que luego, en un mes y medio, podamos trasplantarlos a su lugar definitivo.

Una buena recomendación, añade Pescio, es dejar alguna de las plantas de verano para autoproducir semillas como es el caso de los zapallos y zapallitos: “Es conveniente dejar algunos zapallitos de tronco para que terminen de madurar en la planta, y así obtener semillas para la próxima temporada; eso mismo podemos hacer con los rabanitos, acelga, entre otras especies”.

Visitas indeseadas

Finalmente completa que “seguramente tengamos, mientras los días tengan calorcito, algunas visitas problemáticas en la huerta como pulgones, hormigas negras y pajaritos”.

Para los primeros se pueden usar trampas cromáticas. En el caso de los pajaritos hay que tener precaución al momento de siembra ya que les gusta comer las semillas y los plantines pequeños: lo más seguro es colocar algún tipo de alambre tejido sobre el cantero o almacigo. “Una vez que las plantas crecieron podemos retirar el alambre tejido. Los pájaros serán entonces un gran aliado para combatir a los bichitos”, explica.

En el caso de las hormigas recomienda leer alguna de las cartillas disponibles en la página web del INTA en www.inta.gob.ar o visitar un artículo sobre el tema en https://inta.gob.ar/noticias/como-alejar-a-las-hormigas-negras-de-las-hu...

De esta manera, con cuidados y trabajo, la huerta otoñal puede ser muy abundante y ofrecer grandes satisfacciones: ¡Manos a la pala!

 

Para más información:

EEA AMBA - Comunicación
eeaamba.comunica@inta.gob.ar

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Buenos Aires
Personas mencionadas: