26 de Junio de 2018
Noticia

Plan Nacional de Riego 2018–2030

El Ministerio de Agroindustria de la Nación lanzó en mayo de este año, mediante Resolución N°108/2018, el Plan Nacional de Riego 2018–2030, una iniciativa cuya meta principal consiste en impulsar el desarrollo integral y sustentable de la agricultura irrigada en el territorio nacional intentando alcanzar en 2030 una superficie total bajo riego de 6 millones de hectáreas, poco más de tres veces las existencias documentadas en 2015 equivalente a unos 2 millones de hectáreas.

el Plan Nacional de Riego (PNR) busca impulsar el desarrollo integral y sustentable de la agricultura irrigada en el territorio nacional
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En el año 2015, un estudio conjunto desarrollado entre la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el hasta entonces Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP), “Estudio del potencial de ampliación del riego en Argentina”, logró cuantificar en unas 2,1 millones de hectáreas la superficie total irrigada del país. Amplias extensiones de éste disponen de condiciones agroecológicas aptas para el cultivo irrigado como así también la relativa oferta de abundante recurso aprovechable, tanto subterráneo como superficial, situación que permite definir este escenario como de gran potencialidad para el crecimiento del sector agropecuario. Sin embargo existe aún un importante predominio de tecnologías de conducción, distribución y aplicación de aguas de riego riego de baja eficiencia que comprometen un importante sacrificio de caudales con consecuentes impactos negativos como la degradación de suelos, un riesgo particularmente severo en regiones áridas y semiáridas como buena parte de la superficie de Patagonia.

En este escenario, el Plan Nacional de Riego (PNR) busca impulsar el desarrollo integral y sustentable de la agricultura irrigada en el territorio nacional intentando alcanzar en 2030 una superficie total bajo riego de unas 6 millones de hectáreas, a la vez que incrementando la eficiencia media de aplicación del agua. Para lograr esto se han planteado una serie de objetivos específicos guiar para las iniciativas institucionales tanto a nivel nacional como provincial. Entre éstos, los más significativos proponen:

(a) fortalecer las capacidades de las instituciones públicas nacionales y provinciales para la gestión de los sistemas de riego distribuidos en todo el territorio nacional,

(b) fortalecer las capacidades y el desarrollo de las organizaciones de usuarios de agua de riego en todo el territorio nacional, y la organización institucional de otros agentes intervinientes en el sistema,

(c) capacitar a los agentes públicos y privados involucrados en los distintos sistemas de riego distribuidos en el territorio nacional, en el diseño, ejecución y gestión eficaz y eficiente de las acciones requeridas para el uso, la expansión, renovación y mantenimiento de los distintos sistemas de irrigación,

(d) articular los esfuerzos de investigación de distintas instituciones en los campos del conocimiento y monitoreo de los recursos hídricos aplicables al riego, de la adecuación de la agricultura de irrigación al cambio climático, y del desarrollo y difusión de tecnologías aplicables a mejorar la performance de la agricultura bajo riego,

(e) coordinar las capacidades y recursos disponibles en las distintas instituciones nacionales y provinciales en lo concerniente al diseño y la ejecución de las obras de infraestructura pública destinadas a la expansión, renovación y mantenimiento de los sistemas de riego del país,

(f) disponibilizar financiamiento tanto público como privado para la inversión en la expansión de áreas irrigadas y su modernización tecnológica,

(g) fortalecer las actividades orientadas a la preservación ambiental, desarrollando actividades de concientización destinadas a fomentar la preservación de los suelos y del agua como medida de adaptación frente al cambio climático,

(h) coordinar acciones entre el Estado nacional y las provincias a fin de alcanzar un cuerpo legal regulatorio de los esquemas de propiedad y uso del agua, de carácter homogéneo y armónico. 

El plan se coordinará desde la Dirección Nacional de Agricultura si bien se propone un fuerte vínculo con otras instituciones con experiencia en materia de irrigación en el país como, entre otras, el INTA de igual forma que con las autoridades provinciales en materia de recursos hídricos. Éstas últimas resultan actores claves en la implementación del plan tratándose el agua de un recurso natural cuyo dominio originario les corresponde.

 

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
Personas mencionadas: